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Rutte advierte: EE.UU. se volcará con la OTAN en caso de guerra, pero no cumplirá todas sus promesas

  • La OTAN se prepara para suplir el "reajuste" militar que tendrá que hacer ante la salida paulatina de EE.UU. en Europa
  • Rutte ha argumentado que el mensaje detrás de las críticas de Hegseth hay una intención de "mantener presión" al resto de aliados
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pronuncia un discurso ante una reunión de ministros de Defensa de la OTAN
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pronuncia un discurso ante una reunión de ministros de Defensa de la OTAN en la sede de la OTAN, en Bruselas, el 18 de junio de 2026 AFP
RTVE.es / AGENCIAS

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se ha mostrado "feliz" de que Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE.UU., haya criticado a varios aliados europeos por negarse a facilitar bases o puertos para las operaciones de Washington contra Irán. Y lo explica de la siguiente manera: "tenemos que decirnos la verdad unos a otros". Tras la reunión de los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, ha recordado que la Alianza está en una fase complicada de transformación. "Probablemente la mayor de su historia, para construir esta OTAN 3.0, y eso también significa que hay algunas aguas turbulentas", ha asegurado.

Hegseth acusó a algunos socios de seguir instalados en una "era del gorroneo" y sostuvo que demasiados países no respaldaron a EE.UU. cuando este solicitó apoyo. Según Rutte, no puede decir que EE.UU. vaya a poner a disposición de la OTAN los recursos militares que había comprometido, tras anunciar que ajustará su contribución a la planificación de fuerzas, pero ha asegurado que hará "lo máximo" por la Alianza. "Si estalla una guerra, está claro que todos los aliados, incluido EE.UU., harán todo lo que esté en su mano. No digo que puedan cumplir todo lo que prometieron en el marco del modelo de fuerzas de la OTAN, pero sí que darán lo máximo de sí mismos",

En el encuentro preparan la cumbre de la Alianza que tendrá lugar los días 7 y 8 de julio en la capital turca, Ankara. Ha asegurado que ha escuchado cómo aliado tras aliado, están aumentando su gasto en defensa, en innovación y producción a ambos lados del Atlántico. Los aliados europeos debaten cómo suplir el vacío que dejará Estados Unidos cuando reajuste las capacidades que tiene asignadas a Europa. Según Rutte, el mensaje del jefe del Pentágono quiere "mantener presión" sobre el resto de aliados, porque "todavía algunos se contienen un poco y necesitan hacer más".

Reunión de los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas Virginia Mayo Virginia Mayo

La idea de una "OTAN 3.0"

Washington ha informado a los aliados de que reasignará a otras regiones del mundo, como el Indo-Pacífico, una parte importante de los medios militares que mantiene desplegados en Europa y en Canadá, reduciendo así su participación en el 'Modelo de Fuerzas de la OTAN', el marco que determina los efectivos y recursos que estarían disponibles en caso de ataque o conflicto. Fue el subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, quien en la última reunión de ministros de Defensa en febrero ya avanzó la idea de una "OTAN 3.0", una alianza que no esté basada en la dependencia europea de EE.UU. y que apueste por un "reparto de la carga" para que el bloque euroatlántico se haga responsable de su propia defensa convencional.

Ante esta situación, los aliados europeos ya trabajan para reemplazar las fuerzas de Estados Unidos, un proceso en el que participarán España, Alemania, Países Bajos y "bastantes países" más, según han confirmado diversas fuentes a Europa Press, que recalcan que la reasignación no debe confundirse con el repliegue de 5.000 tropas estadounidenses de Alemania anunciado por Donald Trump como castigo a unas declaraciones críticas de Friedrich Merz sobre la guerra de Irán.

El ajuste estadounidense, eso sí, se realizará de forma gradual y se centrará en recursos y capacidades operativas disponibles de las fuerzas convencionales, pero no afectará a la capacidades nucleares que EE.UU. mantiene en Europa, que seguirá protegida por el paraguas nuclear de Washington, han aclarado esas mismas fuentes.

El secretario general de la OTAN. Mark Rutte, participa en una rueda de prensa junto al secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth Virginia Mayo Virginia Mayo

Hegseth carga contra los aliados que no apoyaron la operación contra Irán

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha endurecido el tono hacia varios aliados europeos por su negativa a facilitar bases o puertos para las operaciones estadounidenses contra objetivos iraníes. "Demasiados de nuestros aliados dijeron que no, o intentaron ahogarnos en debates jurídicos arcanos, o nos criticaron públicamente por hacer lo que ellos mismos no están dispuestos o no son capaces de hacer. Fue vergonzoso", ha afirmado durante la reunión ministerial de Defensa de la OTAN.

Según ha explicado, Washington únicamente solicitó acceso a infraestructuras europeas para que aviones y buques estadounidenses pudieran operar contra objetivos iraníes que, a su juicio, amenazan también los intereses europeos. "Puso a prueba a nuestros aliados para ver si apoyarían a Estados Unidos cuando les pidiéramos ayuda, y demasiados no superaron la prueba", aseguró. También advirtió de que la negativa de algunos países obligó a Washington a reorganizar despliegues y trasladar recursos a otros territorios.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha replicado asegurando que España es un "aliado serio y coherente" que no apoyará "nunca ninguna actuación militar que no tenga un apoyo del Derecho Internacional".

Rutte justifica los planes estadounidenses

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha justificado los planes estadounidenses de reasignación de sus tropas afirmando que es "una señal de éxito" sobre cómo evoluciona la organización y opinando que, lejos de ser "un problema", es positivo que los aliados europeos "compartan de forma más equitativa la responsabilidad" de la seguridad de Europa.

"Es completamente lógico que los europeos asuman una mayor parte de la carga. Es algo peculiar que sigamos necesitando tanta ayuda de otro país, a ocho horas de vuelo de aquí, con 350 millones de personas, para defendernos contra 140 millones", ha sostenido, sugiriendo que una Europa con 600 millones de habitantes no debería de tener problemas para defenderse ante un ataque de Rusia.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, posan al margen de una reunión de ministros de Defensa de la OTAN en la sede de la organización, en Bruselas AFP

La seguridad de Ucrania, la seguridad de la OTAN

Rutte cree que Ucrania tiene que ser innovadora luchando contra Rusia, y que la OTAN tiene mucho que aprender en esa guerra. "Tenemos que dar un paso adelante no solo en sus necesidades más inmediatas, para asegurarnos de que Ucrania sea libre y segura, su seguridad es nuestra seguridad", ha dicho. Y asegura que haciendo fuerte a Ucrania en el frente, también "nos hacemos más fuertes".

El secretario general de la OTAN cree que el presidente ruso, Vladímir Putin, tendrá que tomar una decisión, sobre si participar o no en las negociaciones. "Mientras tanto lo único que podemos hacer es que Ucrania se mantenga lo más fuerte que sea posible en esta lucha". Y ha hecho referencia al gasto que Rusia destina a la guerra. "El 75% de todos los impuestos se dedican a esto y no podemos ser ingenuos, porque obviamente saben que son fuertes, pero no tanto como la OTAN en conjunto. Saben que atacar a un país de la OTAN es un error", ha afirmado.

El secretario de Estado de Defensa del Reino Unido, John Healey, en una imagen de mayo cuando se desplazó al número 10 de Downing Street EFE

Dimisión del exministro de Defensa británico

La reunión también tendrá lugar pocos días después de la dimisión del exministro de Defensa británico John Healey por una disputa sobre el gasto militar, entre acusaciones a su propio gobierno por no destinar los recursos necesarios para la defensa de Reino Unido.

Tras conocer la noticia, Rutte admitió que el incremento del gasto en defensa acordado por los aliados "no es fácil" porque "al final siempre hay que hacer concesiones con otros gastos que también son importantes".

Otros ministro europeos, como el de Italia, Guido Crosetto, expresó poco después su solidaridad con Healey, indicando que estaba "de acuerdo con casi todo" por lo que había dejado el cargo, y admitiendo que él también había pensado que su Ejecutivo no se estaba haciendo cargo lo suficiente del gasto en defensa.

La dimisión de Healey y el apoyo público de Crosetto sugiere que los ministros aliados, incluidos los de países más fuertes, están bajo presiones por cumplir con el incremento del gasto en defensa hasta el 5% del PIB, de los cuales un 3,5% irá para inversión puramente militar y otro 1,5% en inversiones relacionadas con Defensa.

Fuentes aliadas han señalado la existencia de un debate sobre la dificultad de incrementar el gasto, aunque han admitido que ello no necesariamente se traducirá en una mayor flexibilidad para los Estados miembro, habida cuenta de la posición de la OTAN en el actual contexto geopolítico marcado por la invasión de Ucrania o la guerra en Oriente Próximo, entre otros conflictos.