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Análisis

Desfile de testigos por la muerte del fundador de Mango

  • Las hermanas de Jonathan aseguran que los tres estaban de acuerdo con el reparto del patrimonio que propuso el padre
  • La viuda de Isak Andic, sin embargo, explica que él quería hacer una modificación en el testamento que “lo cambiaba todo”
Desfile de testigos por la muerte del fundador de Mango
Las hermanas de Jonathan Andic, Judith y Sarah, a su llegada al Juzgado Nº5 de Martorell el pasado 3 de julio. David Zorrakino David Zorrakino / Europa Press

Una pasarela, en el contexto de la moda, es esa plataforma larga y tradicionalmente elevada en la que desfilan modelos. El desfile, en sí, es el paseíllo en el que exhiben las prendas y accesorios.

La multinacional española Mango (¿sabían que el nombre, efectivamente, es por la fruta tropical?) jamás debió pensar, creo, que uno de sus desfiles más mediáticos iba a tener lugar en la desangelada plaza de los viejos juzgados de Martorell. Por cierto, sepan ustedes que en esa plaza no hay ni una sombra cuando el sol cae a plomo. ¿Saben cómo se llama el espacio multiusos que la cobija? Complejo Solarium. Real. Y acertadísimo.

Esta semana, ese Solarium ha sido el escenario de los tres últimos capítulos del caso Andic. Ocho testigos han desfilado ante la jueza Raquel Nieto Galván para responder a sus preguntas, a las de la fiscal Teresa Yoldi y a la de los abogados de la defensa Cristóbal Martell y Sebastián de Juan. Han sido los primeros en hacerlo en sede judicial. Hasta ahora solo había habido declaraciones ante los Mossos d’Esquadra.

En las últimas semanas el escenario de los desfiles se había instalado en los medios.

Capitulo 8. Los excursionistas que se encontraron con Jonathan

El martes se inició ese primer desfile de testigos con la declaración de los dos excursionistas que el 14 de diciembre de 2024 se encontraron con Jonathan Andic, escasos momentos después de que su padre se precipitara por el barranco. Hasta entonces no conocíamos su versión porque la policía catalana no les había tomado declaración, circunstancia que la defensa le ha afeado en más de una ocasión.

Según fuentes presentes en el interrogatorio, ambos explicaron que se encontraron al investigado “bloqueado, afectado y en estado de shock”. Palabras exactas, según Quico Sallès, de El Món. En ese momento, Jonathan estaba hablando con el 112 y los excursionistas escucharon cómo decía que iba delante de su padre y oyó caer piedras. Según ellos, en ese camino de les Feixades que conduce a Montserrat, si pierdes la línea y caes, no tienes dónde cogerte. Luego acompañaron a Jonathan hasta el aparcamiento y siguieron con su excursión. Isak estaba muerto al fondo del precipicio.

Antes de irse, la jueza ordenó que se copiara información de sus teléfonos, por eso de la geolocalización.

Capítulo 9. La terapeuta y la viuda

María Julia Lüderwalt, la terapeuta de padre e hijo, bajó por la escalinata que da acceso al juzgado de Raquel Nieto, frente a todos los periodistas gráficos, sin aspavientos. Ataviada con camisa blanca amplia, americana/blusón blanco abierto, colgante largo por encima del busto, bolso blanco y gafas negras. Era la primera vez que la veíamos en persona.

Llevábamos días especulando: entraría como testigo, pero ¿saldría como imputada? Una duda que había alentado la propia juez cuando en su auto de 27 de mayo apuntaba a “la posible influencia en los hechos de terceras personas, concretamente de la psicóloga Julia Lüderwalt”. Además, ahora ya teníamos confirmado que Maria Julia no está colegiada. En sede policial se había acogido al secreto profesional para no declarar. Ahora ya no podía hacerlo.

Respondió durante más de dos horas y media. Defendió a capa y espada la metodología de su terapia para reconducir la relación entre padre e hijo. Afirmó que apostaba porque Jonathan recibiera una herencia en vida de su padre para poder independizarse y dejar de estar a la sombra del fundador de Mango. Mayka Navarro, de La Vanguardia, la cifra en 40 millones (la cito porque lo ha confirmado ella y justo es). De hecho, María Julia habría puesto como condición para seguir con la terapia el pago de esa cantidad.

El origen de otro conflicto económico entre padre e hijo estaría en el coste de la boda de Jonathan, según han publicado en exclusiva Jesús G. Albalat y Germán González, de El Periódico.

Cuando acabó de declarar, María Julia salió escoltada por dos mossos y se evaporó en un taxi. Como, al parecer, las sospechas sobre ella. Su hermana, Rita, declaró a continuación porque la había substituido en algunas sesiones.

Estefania Knuth, pareja de Isak Andic en los últimos 6 años, fue la última en declarar. Había descendiendo por la misma escalinata. Ante la misma nube de periodistas. Camisa blanca, zapato plano, gafas negras, pelo recogido.

La jueza hace varias referencias a Estefania Knuth en sus autos. Por ejemplo, que la primera llamada de Jonathan Andic es 4:34 minutos después de la caída y “a la pareja sentimental del señor Isak Andic”. (Luego llamó a emergencias). O que “tampoco tiene sentido que el señor Jonathan le pidiera a la pareja del señor Isak Andic que acudiera a recogerlo, que el señor Jonathan Andic seguiría solo”. Además, ante los mossos, la viuda de Andic había cuestionado la relación entre padre e hijo.

Tras la muerte de Isak, la viuda batalló por una herencia mayor. Isak le había legado 5 millones. Finalmente, pactó 27 con la familia. Que habría cobrado justo antes de la declaración del martes.

En todo caso, lo que vale es lo que dijo en sede judicial. Explicó varios episodios de desavenencias entre padre e hijo. Como cuando hace algo más de 10 años Jonathan se hizo cargo de la empresa y, como no fue bien, el padre retomó el liderazgo. O como cuando el padre anunció a los hijos que parte de su testamento sería para una fundación benéfica. Knuth dijo ante la jueza que ese anuncio “lo cambiaba todo”. 

Cuando el día de los hechos Jonathan le telefoneó, ella solo le dijo que llamara a emergencias. La jueza decidió clonar sus mensajes telefónicos para analizarlos.

Capítulo 10. Las hermanas de Jonathan

La segunda parte del desfile se produjo este viernes. Tres testigos más.

Primero, el psiquiatra Antoni Bulbena. Llegó muy temprano. Traje azul impecable. Corbata roja. Portafolios en la mano. Sereno. Mirando (con asombro) el despliegue mediático. Él pidió que se le eximiera del secreto profesional, que sí le asiste. Explicó que fue la terapeuta de la familia Andic, María Julia, quien le pidió asesoramiento. Y confirmó que tuvo una sesión primero con padre e hijo juntos y luego por separado. Según él, ambos tenían la voluntad de rehacer su relación. Sin embargo, este psiquiatra no compartía la propuesta de la terapeuta de que Jonathan recibiera una herencia en vida.

Las hermanas de Jonathan Andic, Sarah (la pequeña) y Judith (la mediana) llegaron acompañadas de una representante de Mango y de una abogada del despacho de Cristóbal Martell. El detalle no es baladí. Sarah, en tejanos, camisa blanca, pelo lacio suelto. Judith, pelo corto, traje de pantalón y americana. También camisa blanca. Ambas con gafas de sol negras. Ambas con calzado plano. Ambas dispuestas a mantener la inocencia de su hermano.

Insistieron en que los tres hermanos conocían cual era el reparto del patrimonio previsto por el padre. Y agregaron que cada año se actualizaba el testamento. También aseguraron que el padre les reunió para explicarles su propuesta de destinar parte de su patrimonio a una fundación y que ellos, incluso, iban a ser patronos. Es más, el proyecto que su padre no pudo completar, dijeron, lo culminarán ellos.

Estefanía Knuth, en su declaración, habría afirmado que Isak quería desvincular a Jonathan de Mango en enero de 2025 (murió el diciembre anterior). Las hermanas la rebatieron. Según ellas, era Jonathan el que estaba preparando su salida de la empresa porque no quería tener responsabilidades ejecutivas, le bastaba con ser consejero, lo que le permitiría desarrollar proyectos propios. Si alguno de los hermanos recibía donaciones en vida, explicaron, se les restaba de la herencia. La idea del padre, según ellas, era que los tres hermanos se repartieran el legado a partes iguales.

Los próximos capítulos

La jueza todavía no ha puesto fecha a la declaración de los otros cinco testigos a los que quiere escuchar: representantes de Mango y dos agentes de la Unidad de Montaña de Mossos. Ni ha trascendido cómo van el resto de diligencias que ordenó. Que sepamos, no hay fecha tampoco para la reconstrucción pericial del accidente.

Y a todo esto muchos aventuran una segunda declaración de Jonathan Andic más adelante. Si se concretara, el hijo del fundador de Mango tendría que desfilar por la misma pasarela, bajando la misma escalinata y, si es en verano, bajo el mismo sol de justicia de ese mismo escenario: el complejo Solarium.

No duden que volveremos para contárselo. Nihil obstat.