En directo: El fiscal sitúa al exministro Fernández Díaz al frente de la Operación Kitchen: “Se ha acreditado su participación”
- La Fiscalía reiteró su petición de 15 años de prisión para el exministro Fernández Díaz y su número dos
- Las partes retiran sus acusaciones contra tres agentes de policía, que quedan absueltos
El fiscal César de Rivas considera acreditada la participación del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz en el "operativo parapolicial delictivo" conocido como Kitchen, que no buscaba dinero del extesorero del PP Luis Bárcenas en el extranjero, sino documentación del caso Gürtel comprometedora para el PP y sus máximos dirigentes, incluidas grabaciones.
El fiscal, ha expuesto ante el tribunal de la Audiencia Nacional sus argumentos sobre por qué la operación Kitchen no fue un operativo de inteligencia, sino un dispositivo ilícito no comunicado al juez para sustraer documentación al extesorero, así las supuestas grabaciones a las que éste aludía con el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. "Se ha acreditado en el plenario la participación, ya desde el momento de su de la captación de Sergio Ríos -chófer de Bárcenas-. tanto de Francisco Martínez, secretario de Estado, como de Jorge como de Jorge Fernández Díaz, en su condición de ministro del Interior", ha recalcado el fiscal, aludiendo a mensajes incriminatorios registrados ante notario por el exnúmero dos de Interior.
De hecho, De Rivas considera "acreditado el origen, finalidad y desarrollo del operativo" por el que los acusados del caso Kitchen intentaron "captar documentación vinculada con el caso Gürtel y comprometedora para el partido y sus dirigentes".
Los acusados, ha dicho el fiscal, "quisieron legalizar su operativo diciendo que era para localizar cuentas bancarias suizas", sin embargo esa información ya se había incorporado a la investigación de la Gürtel. Contra esa versión, De Rivas da veracidad al contenido de las agendas del excomisario Villarejo, que recogen citas y conversaciones con distintos de los acusados.
Gracias a esas anotaciones, el fiscal considera constatado el "control directo de Riós", exchófer de los Bárcenas y captado por la trama, por parte de José Manuel Villarejo, Andrés Gómez Gordo y Enrique García Castaño. Y va más allá, apuntando directamente a la cúpula de Interior: "Se ha acreditado que por parte de los acusados de la máxima posición de jerarquía en el ministerio del Interior también controlaban de manera indirecta a Rios a través de las explicaciones y la cuentas que les rendían los directos". En ese sentido, ha mencionado "numerosas anotaciones" de Villarejo en las que Francisco Martínez, identificado como Xisco en las agendas, que dejan "acreditado el control indirecto de Ríos". Lo mismo ha considerado en relación al exministro, Jorge Fernández Díaz, que en las agendas aparece como "número uno".
Han pasado 13 años desde que se pusiera en marcha un supuesto operativo parapolicial para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, y sustraerle documentación presuntamente comprometedora para el partido. Los hechos habrían ocurrido durante el primer mandato de Mariano Rajoy, con Jorge Fernández Díaz como ministro del Interior y en plena investigación por el caso Gürtel, sobre la financiación irregular del partido Popular. Precisamente el exministro es uno de los principales acusados en esta causa, cuyo juicio arrancó el pasado 6 de abril. También se sienten en el banquillo de los acusados su exnúmero dos, Francisco Martínez, el excomisario José Manuel Villarejo o el exchófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos.
Durante 32 sesiones, que se han celebrado a caballo entre las instalaciones de la Audiencia Nacional de Madrid y las macrosalas de San Fernando de Henares, han desfilado como testigos políticos de la talla del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría o la exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Esta última y su marido, Ignacio López del Hierro, fueron inicialmente imputados en esta causa, aunque después se retiraron los cargos contra ellos.
La Fiscalía Anticorrupción mantiene su petición de penas para el exministro
Tras escuchar los últimos testimonios y haber comunicado las partes sus pretensiones, en la sesión de este martes comenzaremos a escuchar las conclusiones finales.
La Fiscalía Anticorrupción mantiene su petición de 15 años de cárcel para el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, al igual que para el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, para el excomisario asesor de Cospedal, Andrés Gómez Gordo, y para el director adjunto operativo (DAO) en ese momento, Eugenio Pino.
Considera que todos ellos participaron en la creación y gestión de un grupo parapolicial que trató de eliminar pruebas que pudieran incriminar al PP y les atribuye delitos de encubrimiento, malversación de fondos públicos y contra la intimidad.
La mayor pena que pide la Fiscalía es para el comisario jubilado José Manuel Villarejo, que se enfrenta a 19 años de prisión por el espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas con cargo a los fondos reservados.
Anticorrupción pide, además, dos años y medio de cárcel para el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín-Blas por encubrir los hechos, y 15 años de prisión para el que fuera chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos. Según la acusación, Ríos les espió, cobró más de 52.000 euros de los fondos reservados y pactó entrar en la Policía a cambio de su colaboración con la trama.
Queda fuera de la causa el comisario Enrique García Castaño por razones de salud.
Por su parte, la Abogacía del Estado ha retirado la acusación por obstrucción a la Justicia, a Jorge Fernández Díaz, al que acusa de otros tres delitos y para el que pide 13 años de cárcel. A Olivera le retira la acusación por encubrimiento, aunque mantiene otro delito y deja de acusar a José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez Sevillano.
Dudas sobre las órdenes
Por su parte, la acusación particular, que ejerce la familia Bárcenas, también ha retirado la acusación contra estos dos últimos y Olivera, así como las acusaciones populares de PSOE y Podemos, por lo que los dos inspectores jefe, contra los que no había acusación de la Fiscalía, ya han quedado absueltos.
Ambos declararon en la sesión de este lunes presentándose como simples cumplidores de órdenes. También declaró José Luis Olivera, que diseñó el montaje de la cocaína contra Miguel Urbán.
El fiscal preguntó a Olivera si recibió una llamada del ministro Fernández Díaz mientras estaba en una cafetería con Morocho para reforzar su ofrecimiento de un puesto lejos de las investigaciones contrarias al PP. Olivera ha dicho que quien le llamó fue su mujer, que les invitó a cenar a ambos en casa y que Morocho aceptó.
El testimonio de Morocho fue clave en la investigación y en el juicio, puesto que desarmó la idea de que todos ellos participaron en una operación legal para encontrar el dinero oculto de Luis Bárcenas, cuando en realidad lo que buscaban era hacerse con las pruebas que pudiera tener el extesorero del PP sobre la caja B del partido.