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Mujeres en grupos coercitivos: misoginia, control y violencia disfrazados de comunidad

  • Becky Rubio, exmiembro de Testigos de Jehová: "Tu opinión no cuenta"
  • El principal mecanismo de control en un grupo coercitivo es la violencia
Las mujeres en grupos coercitivos sufren violencias diversas, manipulación, control y misoginia.
Las mujeres en grupos coercitivos sufren violencias diversas, manipulación, control y misoginia. Foto: Getty/dream_one

Objetivo igualdad se emite los domingos a las 16:30 h en Canal 24 horas y después en RTVE Play.

"Ser mujer en los Testigos de Jehová es un factor de vulnerabilidad, porque tu opinión no cuenta", comenta la exmiembro Becky Rubio, respecto al rol de las mujeres en esta organización. "La palabra que me viene a la cabeza es 'sumisión'. Los testigos enseñan que la mujer tiene que ser sumisa a su esposo y a la congregación", apunta y cuenta que se anima a las esposas a cuidar del hogar y sus hijos e hijas, mientras que el marido es el que trabaja fuera. "En la congregación las mujeres son las que se encargan de limpiar los baños del propio Salón del Reino", pone como otro ejemplo.

Por su parte, una de las nueve denunciantes de abusos sexuales en el Aula Municipal de Teatre de Lleida, Violeta Porta, opina que la adolescencia es un factor de mayor vulnerabilidad de las mujeres en los grupos coercitivos. "Estamos más sexualizadas, existe la imagen de que el cuerpo de una niña en esta edad es bonito, rebosante de salud y de inocencia. En el aula de teatro estaba clarísimo que las chicas teníamos más probabilidades de tener una mala experiencia", relata.

Una persona de 30 y pico años jamás puede tener una relacióncon una menor de edad

En esa escuela del ayuntamiento leridano, dos profesores agredieron supuestamente a alumnas de entre 14 y 15 años a lo largo de dos décadas, según destapó el diario Ara. Porta sentencia que "una persona de 30 y pico años jamás puede tener una relación de ningún tipo con un o con una menor de edad".

Objetivo igualdad se ha fijado en un fenómeno invisibilizado: la situación de las mujeres captadas por grupos coercitivos. En España se desconoce cuántas organizaciones de funcionamiento sectario hay. Desde la Sección de sectas destructivas de Policía Nacional informan del aumento de alertas desde la pandemia, momento en que muchos de estos grupos se digitalizaron y extendieron su actividad de captación a las redes sociales.

"Son grupos con un nivel de violencia contra la mujer y misoginia elevadísimos", apunta la psicóloga especializada en control coercitivo y metodología de análisis de género e interseccionalidad de la UAM Raquel Cuesta, del equipo de investigación de violencia y abuso en las relaciones interpersonales (AVRI). A su juicio, esta situación se da porque los grupos escogen a hombres para liderar "por el hecho de ser hombres" y piensan que tienen "total derecho sobre los cuerpos y vidas de las mujeres". "Existe una subordinación entendida como un orden natural de las cosas", subraya.

"Las mujeres acaban en situaciones de explotación laboral y sexual"

El investigador Francisco González Espejito, integrante del equipo AVRI que lidera la doctora Carmen Almendros, especializado en diversidad sexual y de género , dice que se estima que entre las mujeres son entre el 40 y el 60% de los grupos coercitivos. Explica que estas organizaciones replican las desigualdades de género que existen en la sociedad y que los líderes, que usan técnicas de control, manipulación, intimidación y aislamiento, explotan las vulnerabilidades de las mujeres.

Cuesta recomienda a las personas que estén en un grupo coercitivo —que puede ser, afirma, un club de montaña, un grupo de investigación, de teatro o una comunidad religiosa— que se fijen "en lo que la gente hace, no en lo que la gente dice". "Muchas veces aseguran que apoyan a las mujeres, que se preocupan por su desarrollo y por su carrera académica o de teatro, de su relación con dios... Pero luego ocurre que acaban en situaciones de explotación laboral y sexual y ocupan lugares desvalorizados", sentencia.

La violencia es el principal mecanismo de control para conseguir un fin en los grupos coercitivos

La violencia es el principal mecanismo de control para conseguir un fin, analiza Cuesta, un ejercicio de "poder, abuso, control y sometimiento de las mujeres desde la perspectiva de la dominación y el privilegio masculino". Otro método de control, continúa, es la violencia sexual: "No solamente es penetración, también la amenaza o el riesgo de recibirla, como miradas inapropiadas e intromisión e indagación en la vida sexual de las mujeres. Las mujeres sufren más riesgo porque pierden el control sobre sí mismas, sobre su vida y sobre qué pasa con su cuerpo".

"No podía hacer nada, era chica y menor de edad"

La violencia sexual fue el principal mecanismo que usaron los dos profesores con sus alumnas del Aula de Teatre de Lleida. Nueve mujeres que anteriormente no se conocían dieron el paso de denunciar judicialmente a sus agresores en 2018. Aunque el caso se archivó porque los hechos habían prescrito, una nueva denuncia está pendiente del fin de la instrucción en el juzgado número 4 de Lleida.

Violeta Porta afirma que denunciar es lo que más le ha ayudado a "poner nombre" a lo que les pasó, a "ver la injusticia" y a que la culpa y la responsabilidad de las agresiones "cambien de bando". "Al ver que les ha pasado a otras compañeras con el mismo modus operandi, entiendes que no podía evitarse. Tenía 15 años y se cumplían todos los factores para no poder hacer nada: ser chica, menor de edad, en un momento de crecimiento y de querer experimentar. Había unas dinámicas de poder muy claras y había un entorno que lo permitía".

"Salir es muy duro, vas a terapia y necesitas aprender a relacionarte"

Uno de los objetivos actuales de Becky Rubio, miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová (AEVTJ) es "hacer el camino más liviano" a personas que estén en proceso de salir o hayan salido de los Testigos. En ese sentido, la AEVTJ ofrece ayuda jurídica y psicológica.

Asimismo, en abril de este año la Audiencia Provincial de Madrid dio la razón a esta asociación, denunciada por los Testigos de Jehová por menoscabar su derecho al honor, al calificarlos de “secta religiosa” y “secta destructiva". El tribunal resolvió que no es delito usar esos apelativos.

Entrevista en La Noche en 24 Horas a Soraya Nárez

Rubio cuenta que lleva ocho años de 'mundana' —así definen los Testigos a las personas externas a la organización— y que decidió salir después de haber sido acosada sexualmente por un miembro de la congregación en la que ella estaba sirviendo en Estados Unidos.

"Los primeros años son muy difíciles. Vas a terapia, necesitas aprender a relacionarte y tienes una falta de conocimiento ante muchas cosas muy grande", revela, y critica que los 'ancianos' —máximos responsables en los Testigos de Jehová—, la llamaran constantemente e intentaran tener un "control absoluto" sobre ella al salir.

Organizaciones que ayudan a personas afectadas

Las personas afectadas por grupos coercitivos o sus familiares que necesiten apoyo y quieran ser escuchadas y acompañadas pueden acudir a pedir ayuda a organizaciones como estas en España:

  • AFISE (Asociación de Apoyo a Afectados e Información sobre Sectas)
  • AEVTJ (Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová y la JW.org)
  • AIIAP (Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico)
  • RedUNE (Red de prevención del sectarismo y del abuso de debilidad)
  • Abriendo brecha (prevención de la radicalización y del extremismo)