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Condenados cinco de los seis miembros de la secta de Vistabella, Castellón, que abusaron de menores

  • El líder de la secta y principal acusado, el conocido como 'Tío Toni', falleció en prisión provisional antes del inicio del juicio
  • Sentencian a tres años y medio de prisión a dos de las acusadas, entre ellas la pareja sentimental del líder del grupo
Condenados cinco de los seis miembros de la secta de Vistabella que abusaron de menores
Hombre siendo arrestado con unas esposas Getty Images
RTVE.es / Agencias

La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a penas de entre tres años y medio y siete años de prisión a cinco de los seis miembros de una comunidad pseudorreligiosa asentada en una masía de Vistabella del Maestrat (Castellón) acusados de agredir sexualmente a menores de edad.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el tribunal les ha absuelto de otros delitos por falta de pruebas, entre ellos el de asociación ilícita. El juicio por estos hechos se celebró entre los meses de noviembre y diciembre del pasado año y la sentencia, notificada este viernes a las partes, puede ser recurrida en apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJCV.

En este proceso se juzgó a cinco mujeres y un hombre, acusados de participar en nueve delitos de abusos sexuales continuados contra menores de edades entre los 12 y los 17 años, así como de un delito de asociación ilícita que finalmente ha sido descartado.

Los hechos delictivos se cometieron entre 2007 y 2022 en el seno de una secta de carácter pseudorreligioso en una masía aislada bajo el pretexto de sanación mediante métodos espirituales que derivaron en agresiones sexuales.

El líder de la secta y principal acusado, el conocido como Tío Toni, falleció en prisión provisional antes del inicio del juicio. Según ha declarado probado la Audiencia, el líder se atribuía poderes sanadores y, con este pretexto, aplicaba terapias o tratamientos consistentes en imposición de manos o colocación de objetos vibradores en las zonas afectadas de las personas que acudían a su consulta.

El líder hacía creer a sus acólitos, especialmente a las mujeres, que esa salvación pasaba por realizar prácticas y rituales sexuales, con él mismo fundamentalmente como protagonista, “para engendrar seres de luz”, y de esta manera llegó a mantener relaciones sexuales con casi todas las integrantes del grupo e incluso tuvo hijos con algunas de ellas, según relatan los magistrados en la resolución.

El Tío Toni impartía escuelas que trataban temas espirituales con base en sus poderes y en temas de carácter sexual. Además "irradiaba un carisma en todas las mujeres que competían por estar con él, ser sus preferidas y por mantener relaciones sexuales con él". Los hombres, mientras, trabajaban fuera de la comunidad y en tareas de rehabilitación y acondicionamiento de la casa, y se abrieron empresas para sufragar los gastos de la comunidad.

Con posterioridad, la comunidad se mudó a la masía denominada La Chaparra, situada en la localidad de Vistabella del Maestrat y en la que tuvieron lugar entre 2007, aproximadamente, y 2022, abusos sexuales a los menores de edad del grupo, quienes crecían “asumiendo un sistema de valores, creencias y principios” que imponía el Tío Toni, tal y como recoge la sentencia.

El líder, con la "aquiescencia y ayuda de todos los miembros", iba moldeando a los menores, que estaban escolarizados en diferentes centros públicos, e iba consiguiendo que "normalizaran comportamientos atípicos y terapias sanadoras de índole sexual".

Las víctimas fueron sometidas a diversos abusos sexuales y sufrieron secuelas psicológicas, trastornos de estrés postraumático, desarrollo vivencial anormal, falta de madurez, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, alteraciones de la conducta alimentaria y otros muchos que han afectado a su vida personal, familiar y sexual.

La Sección Primera de la Audiencia de Castellón ha impuesto ahora sendas penas de tres años y medio de prisión a dos de las acusadas, entre ellas la pareja sentimental del líder del grupo, como cooperadoras necesarias de un delito de abuso sexual respecto a una misma víctima.

Asimismo, ha condenado a otra mujer a siete años de prisión como cómplice por comisión por omisión de sendos delitos de abuso sexual, ya que no hizo nada por impedir, sino que consintió, los abusos sexuales a los que sometió el líder a dos de sus hijos menores de edad.

Los magistrados han fijado en cinco años la pena de cárcel para una cuarta acusada, como cooperadora necesaria de dos delitos continuados de abuso sexual, y el mismo castigo para el quinto acusado, como autor de un delito continuado de abuso sexual respecto de otro menor de edad.