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Vivir 120 días con un riñón de cerdo, último avance de la investigación sobre xenotrasplantes

  • Según la OMS, los 110.000 trasplantes realizados cada año en el mundo solo cubren el 10% de las necesidades reales
  • En 2024 implantaron a una paciente un riñón de un cerdo modificado genéticamente con una mayor supervivencia
  • Este miércoles, Xenotrasplantes, a las 20:00 horas, en RTVE Play y, a medianoche, en La 2 de TVE
Primer plano de un riñón porcino para trasplante humano en contenedor médico, con etiqueta detallada "Xenokidney", "NYU Langone Health", "Donor A563-2", "KEEP UPRIGHT" y símbolo de riesgo biológico. Mano enguantada azul manipula el embalaje.
Riñón porcino modificado genéticamente que se implantará a Towana Looney llega al Servcio de Trasplantes del Dr. Montgomery ©NY_LANGONE_HOSPITAL-Monalisa
MILAGROS DE DIEGO CEREZO

La escasez de órganos humanos ha originado que la ciencia investigue y ofrezca nuevas alternativas a los enfermos que esperan un órgano y que, no en todas las ocasiones, llega a tiempo. Documentos TV indaga en su estreno de esta semana, sobre un innovador avance clínico denominado xenotrasplante, el implante de un órgano de origen animal en un ser humano.  

Es un desafío que cirujanos, genetistas y biólogos intentan superar desde comienzos de 2020. Aunque los xenotrasplantes abren un nuevo campo en la medicina, generan tantas expectativas como cuestiones científicas y éticas.

El techo de cristal de los órganos demandados

Las cifras no dan lugar a la esperanza. Es lo que piensan los miles de personas que esperan en el mundo para que les implanten un órgano que haga viable o les salve la vida. En Europa, más de 50.000 pacientes esperan un trasplante. “Nunca habrá suficientes órganos”. Así de tajante se expresa Robert Montgomery, director del Servicio de Trasplantes del Hospital Langone de Nueva York. “Menos del 1% de las personas que mueren cada año fallecen en condiciones que les permitan donar sus órganos”, prosigue.

La insuficiencia de donantes humanos ha llevado a algunos científicos a buscar una fuente de órganos accesibles a largo plazo. Estados Unidos ha dado el primer paso. El doctor Robert Montgomery es uno de los pocos en el mundo que, desde hace una década, se ha lanzado a la investigación de los xenotrasplantes.

El xenotrasplante se refiere al procedimiento quirúrgico por el que se implanta un órgano de una especie animal a una persona. “Tras mi propia enfermedad y trasplante de corazón, me vi en la posición, como la de todos estos pacientes, de tener que esperar un órgano”. Está convencido de que es indispensable encontrar alternativas que solucionen estos graves problemas. En 2002, a Yvanie Caillé le trasplantaron un riñón. Al igual que el doctor Montgomery, ella también fue una afortunada.

En Francia, “hay 23.000 pacientes en lista de espera que, en algunos hospitales, puede ser de 5 a 6 años o más”, asegura. Fundó la Asociación Renaloo que acompaña e informa a los enfermos renales y es miembro del Comité Consultivo Nacional de Ética de Francia. Denuncia que el número de personas que muere esperando un órgano también aumenta. “La cifra para todo tipo de trasplantes fue de unos 850 pacientes en 2024”, revela Caillé.

Una referente de los xenotrasplantes

En Estados Unidos, Towana Looney necesitaba un riñón con urgencia. En 1999, donó uno a su madre y, años después, le comenzó a fallar el que le quedaba. Tras cinco años de espera, nueve en diálisis y con las esperanzas frustradas por encontrar un riñón de origen humano, decidió arriesgarse con este ensayo experimental.

Imagen de la intervención del xenotrasplante realizado a Towana Looney ©NY_LANGONE_HOSPITAL_300DPI-MonaLisa

En noviembre de 2024, el equipo del doctor Montgomery le implantó un riñón proveniente de un animal. “Implantar un órgano de cerdo en un ser humano y que funcione de inmediato es increíble”, manifiesta, entusiasmado, el doctor Montgomery.

“Es fantástico sentir esta energía, el flujo sanguíneo de mi riñón”, comenta Towana, emocionada, después de la intervención. Es la quinta paciente que se somete a un xenotrasplante. Ninguno de los anteriores receptores vivió más de dos meses.

El gallo que no cesa - Presente y futuro de los xenotrasplantes

El primer xenotrasplante experimental lo realizó el equipo del Centro de Trasplantes Cardiacos de la Universidad de Maryland. Fue un hito mundial. Un año después, el mismo equipo trasplantó a un segundo paciente voluntario. Sobrevivieron unas pocas semanas tras la operación, pero ambos sufrieron un rechazo.

De igual manera que en un trasplante de órganos humanos, el principal riesgo de un xenotraplante también es el rechazo del injerto por el receptor.

Mujer afroamericana con cabello rojizo, gafas y chaqueta de cuero, pasea por una calle con edificios, un escaparate y la señal

Towana Looney paseando por las calles de Alabama, semans después del xenotrasplante de riñón ©MonaLisa

Animales más compatibles

El rechazo es un ataque del sistema inmunitario del receptor contra el órgano implantado. En el caso de los xenotrasplantes, como el órgano proviene de la especie animal, la barrera inmunológica es aún mayor. Para reducir la posibilidad de rechazo, el ADN de los cerdos, cuyos órganos van a ser trasplantados a una persona, precisa ser reprogramado.

Editar el genoma dio un nuevo impulso a los xenotrasplantes porque permite criar un animal portador de órganos para trasplantarlos a los humanos.

Charles-Henri Malbert creó la plataforma de imagen Ani-Scan y demostró que el cerdo es nuestro mejor sustituto anatómico ©ThierryBerrod

Esta modificación genética de los animales plantea el debate de la manipulación de seres vivos. “Se trataría de una instrumentalización bastante radical en pro de la salud humana”, denuncia el profesor de Bioética y miembro del Comité Nacional Ético de Francia, Fabrice Gzil. Sin embargo, los científicos y, especialmente los enfermos que esperan años un órgano, ven en este avance revolucionario toda una alternativa que permite la evolución tecnológica.

Se trataría de una instrumentalización bastante radical en pro de la salud humana

Casi cinco meses después del xenotrasplante de Towana, el riñón comienza a fallar. Detectaron células inmunitarias infiltradas en el riñón de cerdo trasplantado. Towana ha disfrutado de su nueva vida 120 días, gracias al riñón de un animal. “Ha sido una experiencia magnífica y quiero que sirva de aprendizaje para ayudar a otras personas”, comenta Towana en su sesión de diálisis, a la que ha tenido que regresar una vez retirado el riñón de cerdo.

Instituciones de todo el mundo han seguido su caso y la evolución en los avances de la modificación genética de los animales. La investigación más reciente se centra ahora en la potencialidad de las denominadas células madre pluripotentes, como camino para crear órganos animales mucho más compatibles. Es la esperanza de los científicos, pero sobre todo de los enfermos.