La Fiscalía mantiene que hay "indicios" sobre el hijo del fundador de Mango y descarta levantar las cautelares
- El Ministerio Público alerta del riesgo de fuga y de la gravedad de los hechos investigados
- La defensa sostenía que, con las pruebas que existen, no es posible determinar la causa de la caída
La Fiscalía de Barcelona ha rechazado levantar las medidas cautelares impuestas sobre Jonathan Andic, investigado por su supuesta participación en la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, al entender que hay indicios que "contradicen" la versión presentada por la defensa del acusado. El Ministerio Público alude a la información encontrada en los mensajes de su móvil, la geolocalización y el registro de llamadas.
Se ciñe así a lo acordado por la jueza de instrucción y ve razonable la retirada del pasaporte, la prohibición de salir del país y la citación semanal ante los juzgados de Isak Andic. Asimismo, el acusado tampoco podrá recuperar el millón de euros que tuvo que depositar para permanecer en libertad provisional mientras avanzan las investigaciones.
Riesgo de fuga elevado
Por otro lado, la Fiscalía ha advertido en un comunicado del elevado riesgo de fuga de Andic por su "altísima capacidad económica" y ha subrayado la "severidad" de los hechos investigados. Andic fue detenido el pasado 19 de mayo acusado del homicidio de su padre, que falleció en diciembre de 2024 tras caer desde más de 100 metros en una excursión en la montaña de Collbató (Barcelona), cuando se encontraba junto a su hijo.
La defensa sostenía que, con las pruebas de las que se disponen actualmente, no es posible determinar la causa de la caída del fundador de Mango por un barranco ni que participasen en ella terceras personas. Los abogados de Andic intentan probar que la caída del empresario fue accidental y alegan que sufrió más caídas antes de su fallecimiento.
La Fiscalía alude en cambio a "indicios" recogidos en los informes de la Policía, que incluyen la geolocalización y el contenido del móvil de la víctima, el registro de las llamadas del hijo de Isak Andic y las fotografías captadas en el lugar de los hechos. Todo ello "desvirtúa pormenorizadamente", según la Fiscalía, las alegaciones de la defensa de Andic, dirigida por el penalista Cristóbal Martell, que aluden a una buena relación entre padre e hijo.
A principios de junio, se supo que la jueza encargada del caso estaba investigando la presunta implicación de otras personas además del hijo del empresario, que dejó la dirección de la compañía familiar para centrarse en su defensa del caso. En concreto, buscan determinar si la psicóloga que mediaba entre padre e hijo tuvo algo que ver.
Además, la jueza pidió el registro de llamadas del teléfono móvil que supuestamente perdió Jonathan en Quito, así como la documentación que pruebe esa sustracción en marzo de 2025, cuando ya se sabía que la policía le consideraba sospechoso.
Jonathan Andic, principal sospechoso
Cuando el entorno de Isak Andic informó de su muerte, apuntó aque se trató de un accidente. Sin embargo, los Mossos d'Escuadra llevaban meses recopilando indicios contra el primogénito del empresario hasta su arresto.
Jonathan Andic evitó la prisión provisional al pagar una fianza de un millón de euros, que consiguió en tiempo récord, y fue puesto en libertad el pasado 19 de mayo. Según el auto judicial, existen "indicios suficientes" para atribuir al investigado una posible participación "activa y premeditada" en la muerte de su padre y descarta, de forma provisional, que se tratara de un accidente fortuito.
En el auto, la jueza subraya la mala relación entre padre e hijo y un posible móvil económico vinculado a cuestiones hereditarias, ante el temor de el fundador de Mango cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social a "personas necesitadas". La magistrada también menciona una supuesta obsesión del investigado por el dinero y una presión constante sobre su padre para obtener una herencia en vida.
Asimismo, menciona mensajes y escritos en los que habría expresado sentimientos de odio y rencor, así como ideas de muerte hacia su progenitor. Según el texto, Isak Andic aceptó participar en la excursión a solas con su hijo "en un intento de reconciliarse". También apunta a "contradicciones" del investigado sobre si estuvo o no previamente en el lugar de la muerte, ya que la geolocalización de su vehículo lo sitúa en el lugar los días 7, 8 y 10 de diciembre de 2024.