Magyar amenaza con enmendar la Constitución para destituir al presidente de Hungría, aliado de Orbán, si no dimite
- El partido Tisza, del primer ministro, busca desmantelar la red de clientelismo de Orbán
- Sulyok transmite a Magyar que no piensa renunciar
El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha amenazado este lunes con enmendar la Constitución para destituir al presidente del país, Tamás Sulyok, un aliado de su predecesor en el cargo, Viktor Orbán, si no dimite voluntariamente.
"Si Tamás Sulyok no renuncia de su cargo como presidente de la República, el partido Tisza enmendará la Constitución", ha dicho Magyar en una rueda de prensa delante del Palacio Sándor en Budapest, residencia oficial del presidente, tras reunirse con Sulyok.
El partido Tisza, liderado por Magyar, ganó las elecciones legislativas del pasado 12 de abril, obteniendo una mayoría de dos tercios en el Parlamento de Hungría, que pusieron fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Orbán.
Desde entonces, Tisza sostiene que el pueblo húngaro le ha otorgado un mandato para desmantelar la red clientelista de Orbán, lo que supone la destitución de los altos cargos nombrados por el ex primer ministro.
El choque con Sulyok comenzó la misma noche electoral, cuando Magyar exigió en su discurso de la victoria su dimisión y la de varios responsables vinculados a la antigua Administración de Fidesz, el partido de Orbán, como algunos jueces del Tribunal Constitucional o el presidente de la Oficina Auditora del Estado.
Unas instituciones bajo la influencia de Orbán
El nuevo primer ministro conservador y Tisza defienden que algunas instituciones claves del Estado se convirtieron una extensión política del Gobierno de Orbán, por lo que sus responsables deberían dimitir.
Por ello, Magyar había dado de plazo hasta ayer, 31 de mayo, para que el jefe de Estado y otros altos cargos, como el fiscal general, Gábor Bálint Nagy, renunciaran. Sin embargo, en un vídeo publicado en Facebook, Sulyok afirmó ayer que quería continuar colaborando con el nuevo Gobierno y que iba a respaldar la legislación para que Hungría reciba fondos bloqueados por la Unión Europea.
El presidente ha apuntado este lunes en un mensaje en la misma red social que en su encuentro con Magyar le ha insistido que "el Gobierno interpreta el papel constitucional de la Presidencia de la República, según expectativas políticas unilaterales que difieren de la Constitución"
"He reiterado que esto no es una razón constitucional para mi dimisión y que en cumplimiento de mi juramento de defender y hacer cumplir la ley fundamental no puedo atender la solicitud", ha escrito.
En su comparecencia ante los medios, Magyar ha detallado que durante su conversación con Sulyok le ha dicho que que si no dimite de forma voluntaria pedirá a Tisza que inicie los procedimientos necesarios para destituirlo. A su juicio, es necesario que la Presidencia del país recupere su autoridad tras "haber sido dañada por su silencio y omisiones en los últimos años, así como por sus decisiones inaceptables".
Magyar quiere enmendar la Constitución
Sobre las opciones para apartar a Sulyok, el primer ministro ha recordado que tienen varias, como abrir "un impeachment", es decir, un juicio político contra Sulyok, aunque ha descartado que Tisza vaya a hacerlo, ya que se decanta por introducir una enmienda a la Constitución, lo que podría tardar un mes.
Y ha advertido de que dicha enmienda se aplicará a "todas las marionetas" que han participado en las redes de clientelismo de Orbán.
El presidente en Hungría es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y puede iniciar el proceso para promulgar leyes y referéndums. También tiene otras prerrogativas como adoptar decisiones sobre normas especiales, disolver el Parlamento y enviar legislación aprobada por el Parlamento al Tribunal Constitucional para su examen, entre otras funciones.
Según la Carta Magna, es elegido por el Parlamento y su mandato es de cinco años con posibilidad de presentarse una única vez a la reelección. En el caso de Sulyok, lleva en el cargo desde marzo de 2024.
Magyar, conservador y europeísta, ha hecho este anuncio después de que el viernes visitara Bruselas para verse con la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, donde escenificó su acercamiento a Europa, tras la marcha de Órban, que protagonizó numerosos desacuerdos con el bloque.
Con la UE, el nuevo primer ministro ha alcanzado un acuerdo político que permite el desbloqueo de 16.400 millones de fondos europeos que estaban congelados para Hungría a cambio de una serie de reformas en ámbitos como la lucha contra la corrupción.
La UE comenzó a suspender fondos para Hungría en 2022 bajo un mecanismo de condicionalidad que vinculaba el pago de los fondos al cumplimiento de los estándares del imperio ley, alegando temores por la independencia judicial y la lucha contra la corrupción durante el mandato de Orbán, que hizo un uso y abuso del poder de veto en las instituciones europeas.
El mismo viernes la policía informó de que permitirá la marcha del Orgullo en Budapest, después de que el año pasado fuera prohibida por el Ejecutivo de Orbán, lo que no impidió que miles salieran a las calles de la capital en un desafío a ese veto.