Cómo digitalizar una biblioteca histórica, el caso del Senado: "Obras importantes dejarían de estar entre cuatro paredes"
- Se calcula que más de 100.00 volúmenes de la Cámara Alta pasarán a formar parte del archivo virtual
- El escaneado será realizado de manera cenital y por especialistas
Caminar entre los estantes de la biblioteca del Senado es un constante duelo interno entre mantener el silencio casi imperturbable de su sala y no dejar de asombrarse por el rugido de historia y cultura que rebosa cada una de las páginas de sus obras.
Libros de derecho, política o administración abarcan todos los recovecos de esta estancia, cuyo marcado estilo neogótico inglés recuerda a esas bibliotecas mágicas de los cuentos. Y, en cierto modo, al igual que en ellas, sus volúmenes —más de 110.000—, dejarán de estar pronto únicamente entre sus baldas para llegar hasta el hogar de lectores o investigadores.
No será, sin embargo, cosa de hechizos ni encantamientos sino de ciencia. La Cámara Alta ha anunciado un plan de digitalización de más de 230.000 páginas para ensanchar su archivo digital. Un proceso que incluirá algunas de "las joyas del patrimonio" de nuestro país: los conocidos como incunables. Estos libros del siglo XV y XVI —de los que el Senado custodia diez— serán, como cuenta a RTVE la directora de Documentación del Senado, Josefa Fuentes, "una prioridad" en el proceso al ser ejemplares "únicos".
"Son obras que están protegidas en cámaras con una temperatura y humedad determinada", indica. Una acción —continúa— para intentar retrasar el paso "inexorable" del tiempo en unos textos en los que "la manipulación del papel no puede seguir dándose". Con la digitalización, "obras importantes dejarían de estar entre cuatro paredes. Es maravilloso que nuestras pantallas puedan reflejar un libro tan antiguo y tan delicado como lo son estas obras del siglo XV o XVI", ha afirmado.
Obras que pueden observarse en las vitrinas de la sala de lectura de la biblioteca del Senado. RTVE
Un escaneo cenital por especialistas
Y, ¿cómo se puede garantizar que estas obras no sufran daños? Fuentes asegura que los libros deben ser tratados por "auténticos especialistas" y con una delicadeza máxima. Aunque una parte del proceso lo han ido realizando en años anteriores desde la propia Cámara, en esta ocasión, han optado por la externalización.
Así, asegura Fuentes, se puede acceder a escáneres más potentes para conseguir imágenes de formato STEP a 400 ppp (puntos por pulgada) de alta resolución. "No estamos aplastando una obra contra una pantalla, sino que se abre el libro sencillamente hasta donde puede abrirse, y el escaneo es cenital, con una luz fría que hace que no sufra en absoluto la obra", ha descrito sobre esta tecnología "preparada también para calibrar el peso" de cada volumen. "Es un proceso bonito, pero complicado", ha aseverado.
“No estamos aplastando una obra contra una pantalla“
La digitalización continuará después con el resto del rico fondo bibliográfico, cuya parte más antigua llega hasta que el siglo XIX. De este periodo se conserva, entre otros, casi una veintena de ejemplares de revistas especializadas. El Senado ha estimado un coste de 245.775 para la operación, que se alargará al menos dos años.
"Estamos en los inicios. Se ha constituido la mesa de contratación para lograr la empresa, dentro de las que concurran, que ofrezca mejor calidad y precios", ha señalado. "Hay que tener en cuenta que la sala de la biblioteca contiene solamente un tercio del fondo histórico de la biblioteca. Los otros están en depósitos subterráneos, absolutamente salvaguardados. Es un proceso largo, un proceso que acabará dando una biblioteca digital del Senado, que estará en agregadores como Hispana y Europeana para la consulta de instituciones a nivel europeo", ha afirmado.
Fuentes da un paso más allá: este proceso unido a los avances de la inteligencia artificial puede "dar la posibilidad de una lectura automatizada a multiplicadores del conocimiento que al final van a llegar a los últimos rincones de este planeta". "Todo eso es transparencia, democratización, cultura y acceso a los ciudadanos", considera.
Mobiliario de la sala de lectura de la biblioteca del Senado. RTVE
Día a día de un Senado que se acerca al mundo virtual
Además del archivo antiguo, la biblioteca también cuenta con colecciones más actuales que ayudan en el día a día a senadores. "Nuestros parlamentarios nos solicitan, en cuestiones concretas más difíciles de encontrar, que elaboremos bibliografías que respondan a lo que les preocupa para una cuestión legislativa. También preparamos dosieres antes de realizar un viaje porque tiene una reunión internacional donde se va a hablar o debatir de un tema", ha resaltado sobre un Senado que intenta acercarse más al mundo digital. El equipo de documentación organiza, asimismo, la información para efemérides como el Día de la Mujer o para exposiciones o muestras para visitas de personalidades de otros países.
Las consultas y lecturas se alternan a su vez con eventos y coloquios en la biblioteca para acercarla a las redes sociales y con las propias visitas guiadas al público que ofrece la institución. Momentos que seguirán engrandeciendo la historia de esta peculiar biblioteca, que ya no solo se medirá en los libros que pasan por ella, sino también de los clics del mundo virtual.