La Once en Valladolid cuenta con una biblioteca que recoge más de 6.500 volúmenes traducidos al braille
- La 'tifloteca' es un nuevo espacio que permite difundir temas de interés a través de figuras tridimensionales y otros materiales,
- La biblioteca presta libros y también traduce al braille volúmenes para las distintas etapas educativas
Jesús lleva más de treinta años como responsable de la biblioteca de la Once en Valladolid. Su padre era invidente y eso le ha hecho manejar el braille desde bien pequeño, así que cuando surgió la oportunidad, pasó a ser bibliotecario en la Once. Entre él, su compañero de Salamanca y con ayuda del centro bibliográfico que la compañía tiene en Madrid, traducen al braille multitud de libros, también los que necesitan los niños invidentes para seguir sus respectivos cursos y los apuntes de los universitarios.
Los libros que aquí se prestan -guardan más de 6.500- pesan mucho, visualmente no son impactantes y un solo libro ocupa muchos volúmenes. El Quijote, por ejemplo, ocupa dieciséis y la Biblia, más de veinte. El trabajo de Jesús y de sus compañeros en las distintas delegaciones de la fundación consiste en la traducción atendiendo a las demandas de los lectores y también de los profesores de niños y jóvenes invidentes, además del préstamo de libros como en cualquier biblioteca al uso.
La mayoría de los usuarios de la biblioteca son mayores de 45 años porque las nuevas tecnologías han facilitado la llegada del audio libro, más fácil de manejar. Nos cuenta Jesús que ir en el autobús, por ejemplo, y llevar un libro en braille es prácticamente imposible por la dificultad de manejar tantos volúmenes para un solo libro.
Los libros infantiles, los más bonitos
Jesús nos hace de cicerone por el edificio de la Once; de su mano conocemos el almacén donde se guardan todos los libros que se prestan. Visualmente son poco atractivos porque son encuadernaciones básicas y páginas donde las letras se traducen en braille y nada más. Los libros que son más bonitos son los infantiles porque estos sí se acompañan de ilustraciones y de letras para que la familia o los profesores puedan ir ayudando al pequeño lector.
Jesús trabaja en la biblioteca de la ONCE, en Valladolid, desde hace más de cuarenta años
Durante la mañana conocemos a Rosa María Martín, que es usuaria de la biblioteca, y también jefa de operaciones y logística de la ONCE en Castilla y León. Asegura que gracias al gran fondo bibliográfico que guarda la fundación, es fácil acceder a las últimas novedades literarias.
La selección de qué traducir o no la toma un equipo de la Once, pero también tienen en cuenta las peticiones de los usuarios de la biblioteca.
La tifloteca es un centro de atracción cultural
En estas fechas en torno al día del libro, la Once recuerda que Castilla y León cuenta desde hace unos meses con una tifloteca, un nuevo concepto que va más allá del préstamo de libros. Incluye espacios de intercambio cultural y de acceso a material con relieve, combinando el braille con las nuevas tecnologías.
La Once cuenta con una red de 33 tiflotecas repartidas por todo el país.