El Centro Botín acoge la primera retrospectiva de dibujos de Marisol
- La muestra de la artista venezolana exhibe fondos inéditos del Buffalo AKG Art Museum
- Documentos, revistas, fotografías y películas de Warhol completan la exposición
El Centro Botín de Santander acoge hasta el próximo mes de octubre la primera retrospectiva de dibujos de la artista venezolana Marisol Escobar, la artista venezolana conocida simplemente como Marisol, que destacó sobre todo por sus esculturas. En esta muestra hay algunas de ellas, también grabados, fotografías, películas y documentos, en su mayoría procedentes de la colección del Buffalo AKG Art Museum, pero en esta exposición destaca su obra dibujada desde 1949 hasta el final de su vida.
Cuando todo está por comenzar, el título de esta muestra, hace referencia a las palabras del galerista Leo Castelli, quien le preguntó cómo podía marcharse de Nueva York cuando, tras su primera exposición en solitario, su nombre sonaba con fuerza en el mundo del arte tras su primera exposición en solitario. Marisol había irrumpido en la vibrante escena cultural neoyorkina de los años 60, pero huyó de la fama de la que tanto hablaba su amigo Andy Warhol. "Intimidad e intimidación son dos conceptos que atraviesan toda su obra su obra" explica Laura Vallés, comisaria de la exposición.
Ese rechazo a la exposición pública lleva a Marisol a una serie de desplazamientos a Europa primero y al sudeste asiático y Polinesia después. Ese proceso vital, como el suicidio de su madre cuando ella tenía once años, se refleja en sus dibujos, una evolución personal y artística que puede seguirse en la muestra gracias al centenar de obras expuestas, que abordan cuestiones de plena vigencia. "Presenta temas relacionados con la representación d cuerpo, con la mujer, cuestiones de feminismo, de ecología, de ecofeminismo como se dice también en la teoría del arte, temas relacionados con las comunidades indígenas", explica Vallés.
El tercer viaje es metafórico, el que supuso para ella la enfermedad de Alzheimer en la última parte de su vida, en la que nunca dejó de trabajar. "No recuerdo un sólo momento en que no haya dibujado", aseguró Marisol, una frase que se puede leer en la última sala de la muestra abierta hasta el 25 de octubre en el Centro Botín de Santander.
Indian es una de las icónicas esculturas de Marisol que puede verse en esta exposición Borja Domínguez