EE.UU. asegura que Cuba ha aceptado su oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria
- Marco Rubio insiste en que el dinero debe entregarse "directamente" al pueblo cubano sin la intervención del régimen
- Trump niega que quiera intimidar a Cuba con el despliegue de un portaviones en el Caribe
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado que Cuba ha aceptado su oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria. El ofrecimiento llevaba semanas sobre la mesa y llegó en plena escalada de la campaña de presión lanzada por Washington sobre la isla, que enfrenta una grave crisis económica y energética agravada por el bloqueo petrolero ejercido por la Administración Trump. La Habana había dicho públicamente que no se negaba a aceptar la ayuda, aunque Washington ha exigido que los fondos no pasen por las manos del régimen castrista.
"Dicen que la han aceptado. Ya veremos si eso significa que va a funcionar", ha dicho Rubio en una rueda de prensa después de que el miércoles reiterara su oferta, que incluye 100 millones de dólares en "alimentos y medicinas". Eso sí, el secretario de Estado ha insistido en que el dinero debe llegar directamente al pueblo cubano, sin intervención del Ejecutivo castrista. "No vamos a enviar ayuda humanitaria que acabe en manos de la empresa militar del régimen cubano", ha dicho, en referencia a la empresa estatal Gaesa, propiedad de la familia Castro.
El anuncio llega horas después de la imputación de la Justicia estadounidense al expresidente cubano Raúl Castro —al que Marco Rubio se ha referido como "fugitivo"— por su presunta implicación en el asesinato en 1996 de cuatro aviadores voluntarios cubano-estadounidenses. La decisión también sigue despertando reacciones desde La Habana. "No se irrespeta a los héroes de la Patria, no se ofenden historia y tradiciones sin respuesta. No en Cuba", ha sostenido el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en un mensaje en X.
"Directamente" a los cubanos
"Se quedan con todo eso, lo venden en las tiendas de todo a un dólar y se embolsan el dinero. Así no va a funcionar", ha dicho Rubio sobre Gaesa, la compañía fundada por Raúl Castro en 1995, sobre la que ya había cargado horas antes. El miércoles, Rubio reiteró su oferta humanitaria, pero insistió en que debía entregarse "directamente" al pueblo cubano, sin la intervención de la compañía estatal, a la que culpó de "controlar" y empobrecer a la población. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Rubio de cinismo y afirmó que La Habana no había rechazado la oferta.
El jefe de la diplomacia estadounidense dice "tener en el bolsillo una carta de organizaciones humanitarias" cubanas que están ya "preparadas para llevar a cabo la distribución". "Estamos dispuestos a hacer más, pero la distribución debe correr a cargo de grupos que no estén vinculados al régimen ni a GAESA, porque ellos simplemente se lo quedarían", ha sostenido Rubio.
Díaz-Canel dijo hace una semana que "si verdaderamente había disposición del Gobierno estadounidense a brindar" dicha ayuda, no encontraría "obstáculos ni ingratitud" de parte de Cuba. Ahora bien, mencionó lo "inconsecuente y paradójico" de un ofrecimiento que llega mientras "castiga colectivamente" al pueblo cubano. La prioridad, añadió, son "combustibles, alimentos y medicinas".
Tras la captura el pasado 3 de enero del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, Estados Unidos no ha cesado en su campaña de presión contra el régimen castrista y crece el temor sobre una acción similar en suelo cubano. El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, ha culpado a la prensa internacional de "alimentar la idea" de una agresión militar "inevitable" de Estados Unidos.
Aunque Washington dice estar abierto al "diálogo" y ha mantenido encuentros con miembros del Gobierno y del clan Castro, lleva a cabo un férreo control petrolero que agrava la ya preocupante situación humanitaria en la isla y, paralelamente, ha impuesto sanciones a altos cargos políticos y militares.
Trump niega que quiera intimidar a Cuba
El secretario de Estado también ha sostenido que el presidente estadounidense, Donald Trump, prefiere un "acuerdo negociado y pacífico" para Cuba. El miércoles, el mandatario republicano aseguró que "no habrá una escalada" en la isla porque no lo considera "necesario" y aseguró que el pueblo cubano les había pedido ayuda y se la iban a dar. "Vamos a echar una mano al pueblo cubano. Vamos a liberar Cuba", dijo el presidente.
"Nuestra preferencia en Cuba y en cualquier lugar del mundo es siempre un acuerdo diplomático negociado, pero si hay una amenaza a nuestra seguridad nacional, el Presidente tiene el derecho y la obligación de abordar esa amenaza", ha dicho Rubio. El Ejecutivo cubano niega que su país supongo ninguna "amenaza" para Estados Unidos, como ha reiterado este jueves Bruno Rodríguez. "Cuba no es, ni nunca ha sido, una amenaza [...] Es el gobierno estadounidense el que agrede de forma despiadada y sistemática al pueblo cubano", ha dicho
Poco después, Trump ha negado que el despliegue del portaviones Nimitz en el Caribe —anunciado el miércoles por el Ejército estadounidense— busque intimidar al Gobierno castrista y ha reiterado su voluntad de diálogo con Cuba. Además, ha insistido en decir que la isla es "es un país fallido" que no tiene electricidad, dinero ni comida y ha prometido "tenderles la mano". En noviembre del 2025, Estados Unidos envió otro portaviones, el Gerald Ford, al Caribe que acabó prestando apoyo al operativo con el que arrestaron a Maduro.
El investigador del Real Instituto El Cano Carlos Malamud ha afirmado en el Canal 24 Horas que el despliegue sí "constituye una amenaza", aunque "el gran interrogante" es hasta dónde va a llegar esa advertencia. Por ahora, el analista descarta una intervención militar similar a la que vimos en Venezuela porque "ya se habría producido" y sostiene que "EE.UU. confiaba en que después de Venezuela y, sobre todo, después del embargo petrolero, el régimen colapsara de inmediato", algo que no se ha producido.
"En el ADN del régimen cubano está la resistencia", ha argumentado Malamud, que ha mencionado el "elevado riesgo" que supondría una intervención militar en la isla. Cuba, explica, "no es Venezuela" y está muy cerca del territorio estadounidense, por lo que un ataque repelido podría provocar víctimas mortales militares o civiles en suelo estadounidense, lo que sería "un golpe terrible" para la Administración Trump a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato.
11.02 min
Transcripción completa
acusaciones de Estados Unidos a Raúl Castro han hecho saltar las alarmas en
Cuba por una posible intervención militar, como ocurrió en Venezuela.
Para analizarlo, ya nos atiende Carlos
Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto
Elcano.
¿Qué tal? Buenas tardes.
Hola, amigos. Buenas tardes.
Bueno, empezamos por estas declaraciones de Donald Trump.
Por lo último, el presidente
estadounidense dice que su intención es ayudar humanitariamente a la isla.
¿Lo está haciendo?
Bueno, por un lado sí, es decir, Estados Unidos ha logrado
que el gobierno cubano acepte el envío de 100 millones de dólares en ayuda
humanitaria, algo que hasta ahora..
había sido totalmente impensable, con la condición, eso sí, de que sea
distribuido
directamente a la sociedad cubana, al pueblo cubano, a través de la Iglesia
Católica
pero si la ayuda humanitaria sí pero esto de decir que no es una amenaza es
bastante surrealista.
Por eso le quería preguntar, ¿hasta qué punto puede ir en serio esta
ofensiva de Estados Unidos contra Cuba?
Aunque Trump dice que no es una amenaza.
Bueno, ¿qué es
una amenaza, es una amenaza.
¿Hasta dónde va a llegar?
Ese es el gran interrogante.
Yo descarto de momento
cualquier intervención militar porque si no esta ya se hubiera producido..
hace rato, las condiciones para ello estaban dadas.
Yo creo que
Estados Unidos confiaba en que después de Venezuela, y sobre todo después del
embargo
petrolero, el régimen colapsara de inmediato o en una cuestión de dos o
tres meses
Esto no se ha producido teniendo en cuenta que en el ADN del régimen cubano
está la resistencia, algo que existe desde la propia revolución y sobre todo
desde el intento de invasión de Bahía de Cochinos.
Y como no hay intención de
poner tropas sobre el terreno, es decir, de intervenir militarmente en la
isla porque
el riesgo sería muy elevado, no solo porque Cuba no es Venezuela, sino
también por un
hecho importante, y es que Cuba está
a poco más de 90 millas de Florida, con lo cual cualquier ataque
en el caso de ser repelido podría provocar víctimas
tanto militares como civiles, lo cual sería un golpe terrible para la
administración Trump y más a escasos meses de las elecciones de medio
término de noviembre
Es verdad que se ha desplazado un submarino nuclear con todo su equipo,
conexo al Caribe para intentar ese proceso de
amedrentación contra el gobierno cubano.
Es verdad que hay negociaciones en marcha
pero todo esto no garantiza que el desenlace sea inminente, ni
sobre todo de que vaya a haber una invasión militar sobre todo teniendo en
cuenta
que Estados Unidos está sumamente implicada en Medio Oriente en la guerra
con Irán
y entonces atender dos frentes simultáneos no es que sea imposible, es
perfectamente
posible, dado el potencial militar de Estados Unidos, pero no es algo que
sea probable. ¿Y qué papel juega en toda esta
historia de la imputación a Raúl Castro?
¿Es solo simbólica?
Yo creo que es más que simbólica, ¿no?
Manda un mensaje claro, manda un mensaje
también de alineamiento con la postura de Marco Rubio, con el discurso que
Marco
Rubio, con el mensaje que Marco Rubio mandó al pueblo cubano, un mensaje muy
bien
estructurado, por cierto, con mucho contenido, pronunciado
en español, en el español de Marco Rubio, pero un español muy fluido, muy
bien estructurado
Y también es un claro mensaje, no solamente..
para el gobierno cubano, sino también para la colonia, la gran colonia
cubanoamericana de Miami, de Florida y del resto de Estados Unidos, que tienen
un papel
muy importante en el proceso electoral, sobre todo, como decía antes, teniendo
presente
las elecciones de medio término.
Entonces,
la colonia
cubanoamericana juega un papel de doble filo, por un lado
impulsando al gobierno de Estados Unidos a intervenir, pero al mismo
tiempo no viendo
con buenos ojos una réplica de la solución venezolana en Cuba, es decir,
en Cuba es muy complicado encontrar una a una a Delsi Rodríguez,
también es muy complicado encontrar una a una María Corina Machado, lo cual
complica también..
las cosas, pero no hay margen para que el gobierno de Estados Unidos
intente una operación cosmética que reemplace a la
cúpula del régimen, pero manteniendo el sistema en su conjunto
Eso por lo que se refiere a Estados Unidos y también a la colonia cubana.
Lo decía usted, Trump ha enviado un portaaviones al Caribe.
¿En Cuba
hay miedo de una intervención militar como la de Venezuela?
Yo no diría que miedo
Bueno, algunos sectores obviamente sí están temerosos de que se produzca una
intervención militar
Otros están muy expectantes y otros finalmente
están muy confiados de que esa operación militar se produzca y que
ponga fin al régimen, ¿no?
Quizás aquí haya un problema a medio y largo plazo en pensar que
un gobierno como el del Trump, que apoya tantos
totalitarismos en el mundo, sea el agente que pueda causar la
democratización en Cuba
Yo al respecto tengo serias dudas, evidentemente..
puede la administración de Estados Unidos provocar el colapso, la caída
del régimen castrista, pero de ahí a que esto sea el inicio de un proceso
de democratización y no el inicio de un periodo anárquico, de un periodo donde
distintas fuerzas políticas y sociales sobrevivan en función
de la fuerza acumulada, pues es una opción que también hay que contemplar.
¿Puede
el conflicto en el entremedio condicionar cualquier acción futura?
Obviamente que sí, es decir, en la medida que el despliegue militar
permanezca..
Estados Unidos permanezca en Oriente Medio, las capacidades para intervenir
en Cuba..
también son menores y sobre todo teniendo en cuenta esa cercanía de las
elecciones de medio término es decir esto
con la limitación que tiene la administración frente a la gran base
MAGA que lo apoya,
que es la de no desembarcar tropas sobre el terreno, es decir, de que la
intervención militar..
sea una intervención sui generis, basada en bombardeos,
en ataques navales en bombardeos aéreos en ataques navales pero no con tropas
desplegadas en el terreno
esto evidentemente condiciona las cosas, y más teniendo en cuenta que
después del operativo en Caracas del 3 de enero pasado, pues..
no solamente esto fue un éxito para la administración Trump, sino fue
una base de aprendizaje muy importante para los propios servicios de
inteligencia cubanos,
que pagaron con la vida de casi 40 de sus efectivos
la defensa que hicieron vana, por cierto, de Nicolás Maduro.
Y luego están las presiones
externas. ¿Qué papel están jugando Rusia y China
en todo esto?
Pues prácticamente ninguno, ¿no?
decir, el apoyo al régimen cubano
es sumamente limitado.
Lo vemos en el abastecimiento de combustible prácticamente
no existe, es verdad, Rusia mandó hace algunas semanas
un petrolero con cientos de miles de barriles de petróleo,
China no hizo ningún movimiento en este sentido.
De alguna manera..
así como Taiwán debe haber estado en la mesa de la negociación entre Trump y Xi
Jinping
Cuba probablemente también lo haya estado, es decir, en el sentido
de un compromiso de los dos líderes de las grandes potencias por mantener..
el statu quo en sus respectivas áreas de
influencia. Pero más allá del apoyo en el pasado..
como por ejemplo la entrega de 300 drones a las Fuerzas Armadas,
cubanas, yo no creo que en este momento haya así un
respaldo que no sea estrictamente político.
La última, con todo.
Estamos..
ante el momento de mayor tensión entre Estados Unidos y Cuba en años?
Probablemente sí, en realidad donde estamos es en un momento previo
al desplome definitivo del régimen cubano.
Y esto es lo que
espera Trump, de ahí es precisamente el encauzamiento de Raúl Castro,
de ahí el embargo petrolero, de ahí las grandes presiones constantes sobre
el régimen, de ahí el haber enviado al director de la CIA a La Habana
Pero la tensión entre ambos países ha sido constante
a lo largo de las últimas décadas, quizás el periodo de mayor deshielo
fue cuando Obama y raúl castro precisamente lograron
un acuerdo de entendimiento, un acuerdo de entendimiento que finalmente quedó
frustrado precisamente
por el temor del régimen castrista, por el temor del gobierno de La Habana de
dar pasos
definitivos hacia una apertura económica y política
Una ofensiva externa, pero que puede agrandar grietas internas.
Carlos Malamut, investigador principal para América Latina del Real Instituto
del Cano
Muchas gracias por atender la llamada del Canal 24 horas.
Buenas tardes