Granados niega ante el juez de Púnica que organizara amaños en adjudicaciones municipales y del Gobierno madrileño
- El exconsejero de Presidencia ha asegurado que no hubo actos del PP pagados por ayuntamientos
- Los exalcaldes del partido en Valdemoro también han negado que amañaran adjudicaciones de las fiestas
El exconsejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid Francisco Granados ha negado este miércoles en su declaración como acusado ante el juez del caso Púnica que organizara amaños en adjudicaciones municipales y del Gobierno regional a cambio de dádivas y que ordenara que actos del PP fueran pagados por ayuntamientos con cargo a contratos de servicios de la empresa de un amigo suyo.
La Audiencia Nacional ha reanudado el juicio por este caso de corrupción política por el que se sientan en el banquillo Granados, número 2 en el Gobierno autonómico que presidió Esperanza Aguirre, y otros trece procesados, entre ellos seis exalcaldes del PP de municipios madrileños.
Además, en su escrito de acusación, la Fiscalía que pide para él seis años de cárcel, mantiene que "aprovechando la gran influencia que tenía Granados dentro del PP de Madrid -era secretario general del partido en la Comunidad- y en el Ejecutivo autonómico, se trasladó en 2007 al entonces consejero de Cultura, Santiago Fisas, la necesidad de que fuese sufragado parcialmente con dinero público" un concierto organizado por Waiter Music, la empresa del ya fallecido José Luis Huerta.
Se trataba del espectáculo Night of the Proms, que mezclaba actuaciones de música clásica y moderna y que contaba con la participación de artistas como Mike Oldfield, que se celebró el 31 de marzo de 2007 en el Palacio de los Deportes de Madrid.
El exconsejero niega que Huerta le pidiese ayuda económica
Granados ha asegurado que él no influyó para que el 15 de febrero de 2007 se firmara un contrato por el que la Consejería de Cultura aportaba 225.000 euros para la celebración del espectáculo. Y ha negado que Huerta le pidiese ayuda económica al ver que iba mal la venta de entradas para el concierto y que por ello diera instrucciones para que el evento fuese subvencionado por la Fundación Arpegio de la Comunidad de Madrid mediante un convenio de patrocinio por el que se transfirieron a Waiter Music 139.200 euros.
La fiscal le ha preguntado a Granados si fue él quien constituyó en diciembre de 2006 la Fundación Arpegio, que él presidió. "La constituyó el Consejo de Gobierno por orden de la presidenta de la Comunidad de Madrid —Esperanza Aguirre—, que es la que decidió montarla", ha aclarado Granados. Y ha añadido: "Yo intervine ejecutando las decisiones del Consejo de Gobierno; en la Comunidad de Madrid no se movía un clavo sin que lo dijera la presidenta y el vicepresidente".
Ha asegurado que él no dio instrucciones para adjudicar actividades de las fiestas de Valdemoro a Waiter Music cuando fue alcalde de esta localidad entre 1999 y 2003 y que tampoco influyó en tal sentido a sus sucesores en la alcaldía, los también acusados José Miguel Moreno y José Carlos Boza, ni presionó en otros ayuntamientos gobernados por el PP para que favorecieran a Huerta.
Granados ha comentado que en 2014, cuando él ya había dejado la política y estaba trabajando en un banco, Huerta le pidió que le hiciera el favor de que le consiguiera una reunión con su amigo el productor de cine y presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, para proponerle participar en un proyecto. Pero ha mantenido que él no se iba a llevar nada a cambio si salía adelante dicho proyecto cinematográfico planteado por Huerta y que por tanto no se trataba de que este empresario le quisiera compensar por un supuesto trato de favor recibido en su etapa política como mantiene la fiscal.
Además, ha insistido en que Huerta no le hizo regalos como un reloj y una pluma valorados en mil euros, ni pagó eventos particulares suyos.
A su salida de la Audiencia Nacional el exdirigente del PP de Madrid ha reiterado en declaraciones recogidas por EFE que no tiene "nada" que ver con los ayuntamientos y que "no hay nada". "No sé a qué vengo aquí, la verdad", ha concluido.
Los exalcaldes de Valdemoro niegan que amañaran adjudicaciones
Los exalcaldes del PP en Valdemoro José Miguel Moreno y José Carlos Boza, acusados en el caso, negaron este martes en su declaración que amañaran adjudicaciones de las fiestas municipales a una empresa de un amigo de su antecesor Francisco Granados y que este les diera instrucciones para ello.
Entre los acusados en el banquillo se sientan además de Granados, Moreno y Boza, otros cuatro exregidores del PP de municipios madrileños, por la supuesta contratación irregular para actos de fiestas locales entre 2004 y 2013 de la empresa Waiter Music.
Tanto Moreno como Boza han negado que favorecieran a Waiter Music en adjudicaciones, que se hayan enriquecido con las mismas, que hayan recibido regalos de Huerta o que hayan cargado al Ayuntamiento gastos de servicios para eventos privados o del PP prestados por Waiter Music.