Henar Álvarez explota contra la presión estética: "No queremos que nuestras hijas convivan con la anorexia y la bulimia"

Henar Álvarez explota contra la presión estética

Henar Álvarez explota contra la presión estéticaRTVE Play

Rtve Play
Rtve Play

Henar Álvarez ha vuelto a revolucionar el plató de Al cielo con ella con un monólogo tan hilarante como necesario. Fiel a su estilo irreverente y sin pelos en la lengua, la humorista ha puesto el foco en la tremenda hipocresía de los medios de comunicación y la alarmante romantización de la delgadez extrema. Con analogías brillantes, Álvarez no ha dudado en diseccionar con precisión cómo el sistema sigue premiando la fragilidad femenina.

Lejos de quedarse en la superficie del chiste, la cómica ha viajado desde el romanticismo del siglo XVII hasta el peligroso heroin chic de los años 2000. No sin antes lanzar una seria advertencia sobre el impacto de estos cánones en la salud mental de las nuevas generaciones. "Hay que hablar de cuerpos ajenos porque no queremos que nuestras hijas convivan con la anorexia y la bulimia", sentenciaba de forma contundente antes de cerrar su intervención.

Al cielo con ellaAl cielo con ella - Temporada 3 - Programa 7 - Al cielo con Macarena García, Victoria Martín, Laura Weissmahr, Daniel Guzmán y Nuria Marín

Henar Álvarez analiza la exaltación de la delgadez extrema y vienen Daniel Guzmán, Victoria Martín, Macarena García, Laura Weissmahr y Nuria Marín.

Al cielo con ella - Temporada 3 - Programa 7 - Al cielo con Macarena García, Victoria Martín, Laura Weissmahr, Daniel Guzmán y Nuria Marínrtve play

"¿Somos mujeres o una lata de berberechos?"

Quería comentaros una cosa, porque yo me he dado cuenta que cuando la gente sube a redes sociales la foto de un perrito al que se le marcan las costillas, los comentarios que acompañan a la foto son: "Toby necesita ayuda, Toby necesita una familia". Pero cuando suben la foto de una mujer que se la puede llevar el viento, todos los medios de comunicación empiezan: "Increíbles los brazos tonificados de Demi Moore". Que dices, pero si eso no son brazos tonificados, ¡si lucen más frágiles que los folículos capilares de Rafa Nadal!

Es que no falla, aparece una mujer en una alfombra roja de más de 40 años que pesa menos que un pollo por una alfombra roja y los medios: "¡Qué bella! ¡Qué clase! ¡Cómo se conserva!". A ver, ¿somos mujeres o una lata de berberechos? Que les falta poner en el subtítulo: "Otra señora que ha conseguido disimular su edad, no como tú, asquerosa, que tienes la que aparentas. ¿Cómo nos haces pasar por este espectáculo tan dantesco?". Yo de verdad que creo que lo de la delgadez extrema es como las películas de Torrente: Cuando te quieres dar cuenta, ¡pum! Una nueva entrega. Así funciona. Yo os digo una cosa, para no querer que engordemos... me tienen el coño hinchado.

"El canon de belleza era parecerte a Mario Vaquerizo"

¿Cómo es posible que a lo largo de la historia de la humanidad, el canon de belleza de las mujeres es que parezca que estemos enfermas o que directamente lo estemos? Para empezar, yo viví en los 2000s el heroin chic, que era que pareciera que estabas enganchada a la heroína: los huesos marcados, las ojeras, el pelo fosco.... Vamos, que se llevaba que nos pareciéramos a Mario Vaquerizo. ¿En qué momento? ¡Es que no se entiende!

Pero vamos, que en el siglo XVII lo que se llevaba era que las mujeres tuvieran tuberculosis. Lo que gustaba era la cara pálida, los labios morados… Decían que era la enfermedad de los poetas "porque les inspiraba". Me los imagino en la época del romanticismo escribiendo poemas en plan: "Hoy mi novia se ha levantado con el hierro bajo, le comeré todo lo de abajo".

"No queremos ser princesas, queremos ser presidentas"

Yo creo que la sociedad quiere que estemos débiles, que estemos frágiles y que seamos princesas a las que salvar para que así ellos desplieguen su poder sobre nosotras. Pero cariño, es 2026, las mujeres ya no queremos ser princesas, queremos ser presidentas.

Y luego: "No hay que hablar de cuerpos ajenos". Bueno, a veces sí que hay que hablar de los cuerpos ajenos, ¿sabes? Porque no queremos que nuestras hijas convivan con anorexia y la bulimia como le pasó a, prácticamente, todas las mujeres de mi generación. De los 2000 solo queríamos que volviese Amaia Montero a la Oreja de Van Gogh y mira la que se ha liado.

Moraleja: Amigas, os quiero, no tengáis miedo de comeros un puchero.