Henar Álvarez y su ácida crítica al precio de los conciertos: "Hemos pasado del 'timo de la estampita' al 'timo de la entradita'"
- La cómica regresa con una nueva entrega de Al cielo con ella y recibe la visita de Pepa Bueno, Leonor Waitling y Javi Hoyos
- No te pierdas el programa cada martes, tras La Revuelta, en La 1 y RTVE Play
Henar Álvarez vuelve a poner el dedo en la llaga en su nuevo monólogo en Al cielo con ella. Con su habitual mordacidad, la presentadora pone de manifiesto una de las frustraciones más universales de la actualidad: la odisea de intentar disfrutar del ocio sin arruinarse en el intento. Con su sarcasmo por bandera, la humorista disecciona "el timo de la entradita" y denuncia cómo el acceso a los conciertos se ha transformado en una carrera de obstáculos donde las colas virtuales, la especulación y los precios dinámicos parecen haberse aliado para convertir el disfrute en un privilegio de clase.
A través de un relato cargado de indirectas a la industria, Álvarez no solo arremete contra las plataformas de reventa, sino que reflexiona sobre una sociedad que nos obliga a elegir entre producir o gastar. En este monólogo, el derecho a sentarse solo en una terraza se convierte en una trinchera desde la cual, Henar reivindica el tiempo libre frente a un sistema que nos cobra "hasta por respirar". Prepárate para una descarga de realidad donde la "traición" de Bad Bunny duele tanto como la falta de sombra en un Madrid de asfalto y cemento. ¡No te lo pierdas!
"¡Que venga Karol G a verme a mí!"
Ahora que viene la época de conciertos y festivales quería hablaros de una cosa. Hemos pasado del timo de la estampita al timo de la entradita. Lo primero, la millonada que cuesta ya cualquier entrada. Que a veces pienso, ¿qué hago toda la mañana en una cola virtual la número 82.525 para pagar entre 200 y 400€ por ver a Karol G? Mira, se acabó. Es que estoy harta, ¡que venga Karol G a verme a mí!
Todo para que a los cinco minutos de que salgan a la venta no está el concierto sold out y ya están la mitad de las entradas en plataformas de reventa, que dices no me lo puedo creer y te quedas con cara de gilipollas, ¡como un mexicano escuchando a Isabel Díaz Ayuso! Y dices ¿qué? ¿Esto es real? La gente que especula con nuestro ocio y nuestro tiempo libre son malas personas y espero que les pase algo muy malo como que vayan al concierto de Rosalía y no cante ni una de Motomami.
"Vende colonias, ¡pero no me subas el precio!"
¿Y lo de los precios dinámicos, que si hay mucha gente buscando ese concierto los precios suben? Y es como mira, quiero la lista completa de cantantes que lo permiten. ¿Que tú me subes los precios? Yo no te doy un puñetero stream. Me descargo tu disco y lo escucho en un pen drive. Si vienen a detenerme, genial, me encanta el juego de esposas. Si necesitáis más dinero... ¡Vende colonias como hace Bustamante, pero no me subas el precio de las entradas!
Y luego toda la mañana perdida, no puedes trabajar. Si te pones tú sola a conseguirlas, ¡te comes una mierda! Tienes que llamar a toda tu familia. El día que sacó Lady Gaga sus entradas no hubo productividad ninguna en el mundo de la moda, estaban todos los gays refrescando la pantalla. Y todo para que al final no las consigas, ¡pero qué he hecho mal en la vida! ¡Solo pido corear "Uptown Funk" de Bruno Mars! Y no te lo pierdas que ahora ni giran, hacen residencias. Que yo vivo en Madrid, pero la gente de fuera tiene que pagar la entrada, alojamiento, tren o avión… ¿Sabes lo que os digo? Que ojalá que cuando se tiren al público, la gente se quite. Tírate, tírate, come cemento como he tenido yo que comer aire este fin de semana para poder ir a verte, payaso.
"Que sea un bombón no significa que quiera derretirme"
Es que ya hasta pasárselo bien y hacer planes es un privilegio, no solo los conciertos. ¡Hay que pagar por todo! Cada vez en más sitios no te dejan sentarte solo en una mesa o en una terraza porque dicen que vas a consumir poco. Menuda gilipollez, si yo bebo como tres y en Madrid, se cierran parques en plena ola de calor en verano. Y chicas, que sea un bombón no significa que quiera derretirme.
La cosa es que en esta sociedad o estás produciendo o estás gastando. Primero te ahogan con el trabajo, luego con los gastos y luego gente a la que quieres, como Bad Bunny, te deja o sin blanca o sin entradas. No experimentaba una traición similar desde Felipe González, la verdad. ¡Esto es terrible!
Moraleja: Tócate el coño, Manolete. Nos van a cobrar hasta por hacernos un dedete.