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Birras Sintéticas, la escena creativa que fabrica sueños con IA generativa y una cerveza en la mano

  • Una vez al mes, Birras Sintéticas reúne a la vanguardia creativa en IA generativa
  • Un encuentro underground que ha llegado a su décima edición, pionero en Europa
Cortometraje Ausencia del estudio Contamination
Manuel González
Manuel González

Última hora de una tarde soleada.  El murmullo empieza a apoderarse de un bar en el centro de Madrid. Los clientes ese día tienen algo en común, les mueven las ideas y la creatividad. Es un punto de encuentro para la vanguardia creativa una vez al mes. Todos vienen a lo mismo, a compartir opiniones sobre un tema de candente actualidad en su sector, qué ocurre con los procesos artísticos sacudidos por la inteligencia artificial generativa. El encuentro se llama Birras Sintéticas, y ha llegado a su décima edición convertido probablemente en el único espacio de estas características en España -y puede que también de Europa- donde diseñadores, realizadores, artistas visuales, creativos publicitarios y curiosos se juntan para hablar de cómo están usando las nuevas herramientas digitales para contar historias.

El espíritu del evento nace como respuesta a otros espacios más formales y rígidos donde se aborda el impacto de la IA generativa, pero no se habla de cosas reales. “No nos gustan los gurús”, resumen Selene García y Pablo Escobedo, dos de sus organizadores. Lamentablemente proliferan congresos donde quienes participan son perfiles alejados del trabajo diario con herramientas de IA, pero intentan evangelizar contando las virtudes de esta tecnología. Birras Sintéticas apuesta por profesionales que “se bajen al barro”, que se pelean a diario con modelos generativos, y que pueden contar tanto el lado positivo como negativo de su experiencia. 

Sala de techos altos. Llena de gente sentada viendo una proyeccion. En primer término, una persona manipula un portátil colocado sobre un barril metálico

Presentacion de Fran Grima durante el Birras Sintétícas Vol. 10

Esta sesión ha reunido en un reducido escenario a Fran Grima, antropólogo visual, que explora usos más radicales y conceptuales de la IA aplicada a la creación, a David Colombo, creativo audiovisual que viene de la edición de vídeo, y a los miembros de Contamination, Javier de la Chica y Guillermo Miranda, dos perfiles que conocen bien el mundo de la animación. Tres charlas muy diferentes, pero con un nexo común, el mundo de la creatividad está viviendo un cambio profundo. 

De edición de vídeo a generación de películas

David Colombo sabe muy bien lo que es reinventarse. Durante dos décadas trabajó como editor de vídeo, pasando por productoras y programas de televisión de todo tipo, hasta que la IA generativa se cruzó en su camino y cambió su trayectoria profesional. Hoy en día se define como “creativo de IA”. Su trabajo ya no es solo montar un plano tras otro. Ahora también escribe, genera la imagen, el vídeo, la música. Un proceso que sigue siendo audiovisual, pero con otras herramientas. 

Intervención de David Colombo durante Birras Sintétídas Vol. 10

Intervención de David Colombo durante Birras Sintétídas Vol. 10

Para David, el punto de inflexión en su trayectoria profesional llegó en un momento en el que apenas salía trabajo. Con mucho tiempo libre, empezó a trastear con la inteligencia artificial. “Soy una persona bastante creativa, me gusta hacer cosas”, explica. A medida que profundizaba descubrió que por primera vez en su vida podía desarrollar proyectos propios con un control absoluto de todo el proceso de principio a fin. No había barreras económicas ligadas a los altos costes de la producción audiovisual tradicional.

“No he tenido nunca el arrojo para hipotecar mi casa y hacer un corto como hacen otros compañeros”, reconoce. La inteligencia artificial generativa le ofrecía justo lo contrario: contar historias con poco presupuesto. “He escrito muchas historias y todo eso estaba guardado en un cajón”, que poco a poco empezaron a convertirse en piezas reales. Comenzó a subir trabajos a YouTube, Linkedin y otras plataformas, y así llegaron los primeros encargos. El reconocimiento internacional ha llegado cuando el estudio estadounidense Secret Level, uno de los más prestigiosos en producción audiovisual con IA, se fijó en él.

Cortometraje The Fail Bunch de David Colombo

La IA generativa no sustituye, potencia

David Colombo lo tiene claro, estas nuevas herramientas son un añadido a la experiencia previa. “Casi toda la gente que está haciendo cosas interesantes con IA tiene una trayectoria a sus espaldas en edición, efectos visuales, 3D, animación”, aclara. Desde su punto de vista, la curva de aprendizaje es rápida, pero el criterio narrativo, tener un discurso y saber cómo contarlo, no aparecen por combustión espontánea. Saber cómo crear una atmósfera o darle una intención determinada a una secuencia son cosas para las que hay que tener oficio.

Rechaza que la IA simplifique el trabajo creativo. A él le ha devuelto una energía que había perdido. “Me ha cambiado totalmente la vida”, sobre todo en las ganas de aprender. Habla de creativos de 40/50 años que vuelven a sentirse principiantes con la IA generativa, que han recuperado la curiosidad técnica. Lo resume en una frase muy sencilla, “la IA nos ha devuelto la ilusión”.

Javier de la Chica y Guillermo Miranda durante su presentación en Birras Sintétícas

Javier de la Chica y Guillermo Miranda (Contamination) durante su presentación en Birras Sintétícas

Mentes creativas contaminantes

El mismo entusiasmo transmiten Javier de la Chica y Guillermo Miranda, los dos componentes de Cont-Animation. Son referentes de la IA generativa creativa en España. Y también una muestra clara de cómo esta nueva escena está creciendo a pasos agigantados a base de prueba y error. Ven en Birras Sintéticas algo más que un evento mensual. Es un centro de conexión de una industria emergente. “Estamos en la antesala de una industria nueva”, explican. En este encuentro, lo mejor no es ver trabajos terminados, sino poner cara a quienes los están haciendo, profesionales que, en un futuro, acabarán trabajando conjuntamente.

Un futuro creativo que va tomando forma

Son conscientes de que aún quedan muchas lagunas que resolver. No están claros los límites legales, ni las reglas que terminarán definiendo el sector, pero eso es parte de lo atractivo del momento. “Cada vez salen más proyectos chulos y poco a poco vamos encauzando visiones que antes eran solo ideas”, dice Javier de la Chica, que viene del mundo de la animación tradicional.

Para ellos, a la hora de trabajar con la IA generativa, el reto está en encontrar una voz propia y no en producir rápido. “Usar IA es relativamente fácil. Lo complicado es conseguir un estilo propio y crear narrativa”, explica Guillermo Miranda, que en su día a día crea animaciones científicas. Ahí radica la diferencia entre una imagen llamativa y una con identidad. En sus 20 minutos de charla, repasan la evolución técnica de la IA generativa mostrando fragmentos de sus cortometrajes.

Trailer conceptual Sincitium (Estudio Cont-Animation)

El trabajo manual se fusiona con la IA generativa

Su trabajo más reciente, Sincitium, superó los 2 millones de reproducciones en dos días. Un trailer conceptual para un nuevo concurso propuesto por la empresa Runway, plataforma de generación creativa de vídeo, imágenes y audio. Casi tres minutos donde han explorado una estética completamente nueva, alejada de sus anteriores proyectos. Aunque está hecho íntegramente con IA, han colaborado con actores de doblaje profesionales para conseguir un toque más humano. 

En otro de sus trabajos, dibujaron manualmente los personajes y usaron la IA como herramienta de reinterpretación visual. La intención es “construir una relación más compleja entre técnicas más artesanales y procesos generativos”, confiesa Javier de la Chica. Y esa es la línea que quieren seguir, alejada de la creencia del botón mágico, la de dejar al azar el resultado final. Su idea es, en la medida de lo posible, domar los procesos algorítmicos de estas nuevas herramientas.

En la conversación vuelve a surgir el tema de los derechos de autor y el uso de obras previas sin permiso con las que se ha entrenado la inteligencia artificial generativa. Asumen el debate, pero tampoco quieren quedarse con una visión simplista. Temen que la regulación termine beneficiando a gigantes como Disney o Netflix, o las grandes tecnológicas. “O todos o ninguno”, resumen. 

Momento de la presentación de Contamination durante Birras Sintétícas

Momento de la presentación de Contamination durante Birras Sintétícas

Proyecto que nace de la necesidad de conectar

El entusiasmo y la responsabilidad forman parde del ADN de Birras Sintéticas. Pablo Escobedo y Selene García recuerdan que “el proyecto nace de la necesidad de crear un espacio alejado de la solemnidad, útil para quienes realmente trabajan con estas tecnologías creativas”.

Selene es diseñadora gráfica especializada en motion graphics. Empezó a trabajar con la IA generativa cuando tuvo que realizar un proyecto audiovisual, combinando vídeo generativo e imagen analógica. Pablo llegó por inquietud, algo le decía que las herramientas incipientes hace unos años podían cambiar la forma de crear mensajes. Ambos coincidieron en el mismo lugar de trabajo y de ahí nació, junto a Javier de la Chica, Birras Sintéticas.

Cortometraje El Forastero, creado con IA generativa (Estudio Cont-Animation)

Explorar nuevas formas de narrar

Hay una idea que repiten constantemente. “No se trata de aplicar la IA a procesos que ya tenemos, sino de explorar nuevas formas de narrar. No queremos que la cultura se estanque, sino que avance”, defiende Pablo. Ese es el motivo por el que quieren aplicar la IA al terreno del documental, “uno de los espacios en el que más tensión provoca el uso de estas imágenes sintéticas”, afirma Selene. Llevar la tecnología al extremo para poner sobre la mesa cuestiones éticas y responsables. “Qué usos pueden ser legítimos, cuáles no, dónde está la frontera entre el recurso narrativo y la manipulación”, aclaran ambos creativos.

De Birras Sintéticas a Club Sintético

Tras diez encuentros, ha llegado la hora de formalizar la comunidad que han ido creando en poco más de un año. Han constituido Club Sintético, una asociación que aspira a convertirse en el gran punto de encuentro de la creatividad con IA generativa de España. A día de hoy, “somos tres y no damos abasto”, reconoce Pablo Escobedo, en el intento de mantener el ritmo de crecimiento.

Página de inicio de una web. Fondo oscuro, se aprecia ligeramente gente asistiendo a un evanto. En primer término se leen las letras Club Sintético. Y a continuación un mensaje explicativo.

Página de inicio de Club Sintétíco

En apenas unas semanas suman 30 socios, pero lo relevante no es la cifra. La ventaja de tener una asociación compuesta por creativos motivados es que la ayuda aparece por todas partes. Se ofrecen a diseñar la web, grabar los eventos, organizar encuentros en otras ciudades. Selene y Pablo nos avanzan que hay interés en celebrarlo en Sevilla, Barcelona, Canarias o Alicante. E incluso ha llegado una propuesta desde Argentina. Parece que la recepción de un Birras Sintéticas celebrado en Málaga, anima a salir de Madrid. Lo más importante es “construir una red sólida que nos permite replicar el modelo sin perder su esencia”, remarca Selene García.

Una esencia que quieren que siga transmitiendo lo mismo que hasta ahora, la sensación de que “algo importante se está cociendo y que merece ser pensado colectivamente”, en palabras de Pablo. Una conversación necesaria en un momento donde la conversación pública sobre la IA se mueve entre lo apocalíptico y la promesa desmesurada. Birras Sintéticas quiere ser un espacio útil, mostrar qué puede hacerse con esta tecnología, sin negar sus riesgos ni renunciar a sus posibilidades. De ahí, que este evento esté a medio camino entre lo underground y algo de laboratorio del futuro. Aún no es una industria consolidada, pero quién sabe si es el germen de una generación de creativos que decidió ponerse a los mandos de la IA generativa, sin esperar al manual de instrucciones.