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Freepik ahora es Magnific y quiere ser el epicentro mundial de la inteligencia artificial creativa desde Málaga

  • Tras 15 años, la empresa malagueña Freepik cambia de nombre, Magnific
  • En muy poco tiempo se han reiventado para ser un referente mundial en IA generativa
La empresa española de IA generativa pasa a llamarse Magnific
Manuel González
Manuel González

Tras quince años bajo el nombre de Freepik, la empresa malagueña pasa a llamarse Magnific, para relanzar su plataforma de IA generativa centrada en la creatividad.

El nombre se había quedado corto. Y no porque hubiese dejado de funcionar, sino porque el crecimiento de Freepik ha sido tan vertiginoso con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, que su propia definición carecía de significado. “Era un nombre muy descriptivo, “fotografía gratis”. Se quedaba cojo. La ambición desbordaba la misión inicial”. Son palabras de Joaquín Cuenca, uno de los cofundadores de la empresa, unos días antes de que Freepik pase a llamarse Magnific. Un lavado de cara que mira al futuro de la creatividad. La marca malagueña se desliga definitivamente de lo que fue durante muchos años sinónimo de acceso rápido y económico a recursos gráficos en internet.

Nueva generación de herramientas creativas desde Málaga

Nacida en Málaga, en 2010, la historia de esta empresa va ligada a la democratización del diseño. Millones de usuarios han acudido a ella en busca de iconos, ilustraciones o fotografías para un uso profesional o simplemente para proyectos personales. Su acceso rápido y, en muchos casos gratuito, la posicionó entre las más visitadas del mundo. Con la aparición de la IA generativa, que permitía a cualquiera crear sus propias imágenes, el proyecto peligró. La industria creativa se había visto sacudida por una nueva generación de herramientas que hacían uso de la inteligencia artificial para generar contenido. Fue entonces cuando comenzó el cambio para Magnific (por entonces Freepik). “Pasamos de ser una empresa donde podías encontrar una imagen ya hecha a ser el medio, la herramienta con la que construyes esa imagen y luego ese vídeo”, cuenta Joaquín Cuenca a RTVE Noticias por videollamada. “Joaquín fue quien dijo “tenemos qué entender esto, saber qué está pasando y cómo puede afectar a lo que hacemos, qué somos como empresa”, recuerda Sofía López, responsable de comunidad y redes sociales de la compañía.

Desde 2023, el cambio ha sido radical. Con más de un millón de suscriptores de pago y 250 empresas utilizando su plataforma de forma interna, Magnific es la compañía europea de IA generativa con más visitas al mes del planeta, compitiendo de tú a tú con Google AI Studio o Canva, entre otras. En el ranking del fondo de inversión Andresseen Horowitz de marzo de 2026 de las 100 herramientas de inteligencia artificial más usadas, ocupaba el puesto número 11 -por poner un ejemplo, en el primero y segundo puesto estaban Chat GPT y Gemini respectivamente-. 

Una varita mágica para los creativos

Una de las claves del éxito ha sido integrar en la plataforma prácticamente todas las herramientas de inteligencia artificial generativa de imagen, vídeo y audio, además de soluciones extra que ayudan en el flujo de trabajo a la hora de crear producciones creativas. Y lo ha hecho a un precio asequible, para acercar la creación a cuanta más gente mejor. “No venimos a hacer magia con la IA, sino a ofrecer una varita mágica para que el creativo haga la magia que ya tiene en la cabeza”, nos dice Omar Pera, director de producto de la compañía. 

Que sea una plataforma accesible es algo primordial que conecta con la filosofía inicial de Magnific. Joaquín Cuenca recuerda un caso concreto que ilustra esa idea. “Alguien me escribió diciendo que había ascendido porque sus presentaciones tenían mejor aspecto gracias a nuestros iconos”. Es un ejemplo de tantos, de usuarios que gracias a este proyecto han encontrado una vía de ingresos. Ha abierto el camino a una generación que comenzaba en 2010 a adentrarse en el trabajo digital. 

Éxito global desde tierras malagueñas

Con oficinas en San Francisco y Colombia, la empresa nunca ha abandonado su ciudad natal, Málaga. En la actualidad, es uno de los pilares tecnológicos del ecosistema malagueño. A pesar de la lejanía con Silicon Valley, la compañía ha logrado construir un producto que “de alguna forma, somos ese pequeño gigante que no es muy conocido, pero que poco a poco, hemos logrado un impacto global”, afirma Sofía. A lo que Omar añade que “somos el gran secreto de la IA. Es interesante sentir que estamos cambiando la industria creativa desde Málaga”. Pocas startups de IA pueden escuchar de fondo las campanas de la catedral de Málaga o ver pasar la Semana Santa desde el balcón de la oficina, algo que para sus directivos hace especial estar en el barco de Magnific.

Proceso de adaptación frenético

La plataforma genera 175 millones de imágenes y vídeos al mes. Una cifra que ha aumentado exponencialmente en tres años. “Antes encontrabas una imagen y ahora la construyes”, resume Cuenca. Ese cambio ha redefinido la relación del usuario con la herramienta y ha desencadenado en una transición interna más allá de lo tecnológico. La mentalidad y los roles del equipo han tenido que adaptarse a un nuevo contexto donde la capacidad de imaginar y dirigir dicta todo el proceso creativo. Para Sofía López “estas herramientas son un lienzo en blanco. Si tienes la idea, puedes materiazarla sin tantas barreras”.

El momento del cambio: de Freepik a Magnific

Hay consenso. El cambio de nombre era inevitable. Una operación de rebranding, que va más allá de lo cosmético, pero que no ha sido fácil. Joaquín Cuenca, como cofundador, reconoce que “fui el último bastión” a la hora de dar el visto nuevo. Lo emocional y simbólico prevalecían por encima de las decisiones empresariales. Para Omar Pera, “lo que hemos intentado es reflejar el cambio que hemos vivido estos 3 años, donde nos hemos transformado todos al mismo tiempo que la compañía en términos de roles y equipos”, y allanar el terreno para los siguientes millones de suscriptores.

Con este relanzamiento, la compañía ha acuñado un concepto que quiere definir esta nueva generación de creadores: la economía no collarSi la Revolución Industrial dio pie a los trabajadores de cuello azul (blue collar), y la Digital los de cuello blanco (white collar), “los creativos están a punto de volverse más poderosos de lo que nadie esperaba. Esa es la economía no collar”, señala Cuenca en referencia a aquellos perfiles que no visten con cuello de camisa.

La analogía hace referencia a los nuevos tipos de empleo que generan los grandes cambios tecnológicos. La IA generativa podría ser el germen de trabajos creativos fruto de la actividad distribuida. Según los datos de Magnific, el 72% de los creadores que llegan a su plataforma se consideran principiantes. Esta cifra es un buen indicador del magnetismo que provoca la idea de producir sin necesidad de un equipo, un estudio o una gran inversión de dinero. “Me viene a la mente un creativo de Los Ángeles con el que estamos trabajando, Kavan The Kid. Es alguien con una trayectoria muy sólida, ha hecho anuncios para todo tipo de marcas y ahora está inmerso en un proyecto de serie íntegramente hecha con inteligencia artificial”, este caso sirve a Sofía López para ejemplificar cómo alguien con una simple idea puede llegar a cotas de calidad que rivalizan con la televisión y el cine.En el futuro veremos películas hechas por una sola persona”, concluye Cuenca. No acabará con la industria audiovisual actual, pero convivirán, ampliando el ecosistema creativo.

Impacto en los creativos y también en las empresas

Esta evolución en el hecho creativo también está impactando en el ámbito empresarial. Desde marcas deportivas a medios de comunicación como la BBC, ya están explorando el uso de estas herramientas integrándolas en sus flujos de trabajo interno. “Antes había miedo a entrar. Ahora hay miedo a llegar tarde”, resume Omar Pera. Pero el cambio no depende solo de la tecnología, sino de la capacidad de las personas y las organizaciones a adaptarse a un aparente ritmo frenético de novedades. “Pensamos que todo va a cambiar muy rápido en un año, pero a veces cambia más lento de lo que creemos. Y al mismo tiempo, pensamos que nada cambiará en diez años, y ahí es donde radica la verdadera transformación. Ese es el paradigma complicado de equilibrar entre el cambio tecnológico y el cambio humano”, según el jefe de producto.

La propia plantilla ha evolucionado en estos tres años de cambios vertiginosos. Y la evolución continúa. “Tenemos fotógrafos que estaban en el mundo de la moda. Antes creaban fotos. Ahora las generan. Y su ambición no se detiene. Han dado el salto al vídeo generativo”, y lo próximo será, según Omar, crear sus propias historias. En esencia, el equipo es más creativo que antes.

Varias personas sentdas frente a sus portátiles trabajando. De fondo, en la parte central de la fotografía se ve una especia de mascota esférica de ojos grandes.

Oficinas de Magnific en las horas previar al relanzamiento de la compañía Magnific

Un nuevo comienzo tras 15 años

Una de las ventajas de Magnific es su experiencia. Es una compañía que ha vivido en persona los mayores cambios de internet. Comparado con otras que han surgido a raíz del boom de la IA generativa, la veteranía aquí es un extra. “Lo más importante es que tenemos un producto robusto. Si no, no tendría sentido que estuviéramos aquí hoy. Además, escuchamos mucho al creativo y al usuario final real”, matiza Sofía López. Esa idea va de la mano del cambio que están experimentado las industrias creativas.

De alguna forma se han visto forzados a migrar a un nuevo entorno, “donde nos apoyamos en la inteligencia artificial para mejorar nuestra productividad a nivel artístico, pero siempre con una intención humana: la visión es nuestra”. Y ese camino ha llevado al rebautizo de la empresa a Magnific. “Mucha gente nos sigue desde los días del stock de imágenes tradicional, vivió los cambios con nosotros. Nos preguntaban si nos habíamos planteado el cambio de nombre”, señala López, que tiene la sensación de que había gente que insinuaba que tocaba un cambio profundo de armario.

Captura de pantalla de la web de Magnific donde se puede leer en ingles Freepik is now Magnific

Captura de pantalla de la web de Magnific anunciando el nuevo de nombre Magnific

Un futuro apasionante hacia un rumbo desconocido

La competencia entre las aplicaciones de IA generativa centradas en el diseño y la producción audiovisual es brutal, pero eso no ha impedido que todas compartan espacio dentro de Magnific. “Es bastante divertido. Todos quieren un poquito del pastel”, apunta su responsable de comunidad, que ve cómo los modelos y laboratorios de IA quieren posicionarse y darse a conocer entre los profesionales. En vez de un rival, ven en Magnific un escaparate para darse a conocer.

Mirando al futuro, uno de los grandes baluartes es la variedad de perfiles que hay en la compañía, desde lo más artístico a lo más tecnológico. Como dice Joaquín Cuenca, “es interesante cómo en un mismo lugar puedes tener dos cosas que aparentemente son como agua y aceite. Hemos conseguido mezclar ambas”. Esa tripulación tan variopinta es la encargada de intentar llevar a Magnific hacia la futura excelencia creativa. O como dice Omar Pera: “Es interesante definir nuestro propio futuro en un contexto en el que las placas tectónicas se están moviendo continuamente, porque la tecnología está avanzando a un ritmo que incluso a nosotros nos cuesta seguir”. Y ese futuro se escribe desde unas oficinas ubicadas en el casco histórico de Málaga.