El avión que traslada a dos pacientes con hantavirus se ve obligado a parar en Gran Canaria por un fallo eléctrico
- El avión permanece en la pista del aeropuerto en espera de otro aparato
- Ha fallado el sistema eléctrico que da soporte vital a uno de los pacientes
- Sigue en directo la información sobre el crucero con hantavirus
Un avión ambulancia que traslada a dos personas contagiadas de hantavirus en el crucero MV Hondius desde Cabo Verde a Países Bajos ha tenido que hacer parada en Gran Canaria por un fallo técnico del equipo médico que atiende a uno de los pacientes. El avión espera a otra aeronave para que los pacientes continúen su viaje.
Según fuentes del Ministerio de Sanidad, citadas por Efe, el avión tenía que hacer parada para repostar combustible en Marruecos, país que se ha negado a acogerle, por lo que se ha dirigido a España. Al hacer la escala en Gran Canaria, el médico a bordo informó de un fallo en el sistema eléctrico de soporte de un paciente.
Hasta la llegada de una nueva aeronave, el avión ambulancia permanecerá en la pista del aeródromo. El paciente permanece en el interior y es atendido con soporte eléctrico del aeropuerto. El Ministerio ha insistido en que el paciente no representa ningún peligro para la salud pública.
En el MV Hondius se ha registrado una crisis sanitaria por un brote que ha dejado ya tres muertos. El barco, con el resto del pasaje, que no presenta síntomas, ha partido de Cabo Verde y se dirige a Tenerife, donde llegará el sábado. Allí se pondrá en marcha un mecanismo europeo conjunto de evacuación y repatriación. Otra persona infectada ha sido trasladada al Reino Unido.
A bordo viajan casi 150 personas de 23 nacionalidades, entre ellas 14 españoles. A su llegada a Tenerife, los pasajeros serán trasladados a sus respectivos países, y los españoles viajarán a Madrid, donde serán tratados en el Hospital Militar Gómez Ulla.
Problema con el 'equipo burbuja'
Según informa Efe, Sanidad no ha dado su autorización para que el avión despegue con un nuevo 'equipo burbuja' que había ofrecido el Gobierno de Canarias para intentar que nadie tuviera que bajar a suelo canario y esperar la llegada de otra aeronave desde Europa. Dicho equipo no cuenta con autonomía suficiente para llegar hasta los Países Bajos, lo que obligaría al avión a hacer una nueva parada.
La Delegación del Gobierno había informado inicialmente de que la escala del avión se debía a un repostaje impuesto por la negativa de Marruecos a dejar aterrizar el avión. Para el aterrizaje se ha puesto como condición que nadie se subiese ni bajase del avión, lo que se ha cumplido.
El avión había partido del aeropuerto internacional de la ciudad de Praia, en Cabo Verde, a las 11:00 y debía hacer escala en Marrakech para cargar combustible sobre las 16:00, y después completar su vuelo a Amsterdam, a donde tenía previsto llegar a las 17.00, hora de Países Bajos.
El MV Hondius zarpó el pasado 1 de abril desde Argentina, en dirección a la Antártida. Un pasajero neerlandés presentó síntomas y falleció el día 11 de abril. Su esposa desembarcó ya con síntomas en la isla de Santa Elena, en mitad del Atlántico, y tomó un vuelo a Johannesburgo (Sudáfrica), donde murió en los servicios de emergencia de un hospital, informa Efe. Una segunda mujer, de nacionalidad alemana, murió el 2 de mayo, cuatro días después de empezar a mostrar signos de neumonía.
El barco llegó a Cabo Verde el 3 de mayo. Allí no se permitió a los pasajeros desembarcar porque el país no dispone de recursos sanitarios para atender la emergencia.
El Gobierno español decidió el martes atender la solicitud de la OMS y permitir que el barco atraque en Canarias, en cumplimiento del derecho internacional y por imperativo humanitario.
El número de casos por el brote de hantavirus se eleva a ocho, tres de ellos confirmados en laboratorio, después de que las autoridades de Suiza informaran sobre la hospitalización de un hombre que viajó como pasajero en el barco.
El hantavirus suele transmitirse de las ratas a los seres humanos por el contacto directo con los roedores o sus excrementos. Sin embargo, la cepa detectada en el barco es la de los Andes, que es transmisible entre personas.