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Los puntos de encuentro, claves para gestionar visitas en casos de niños en acogida

  • Los padres biológicos de una niña de cinco años se la llevaron durante una de estas reuniones en Oviedo
  • Estos puntos son "un lugar seguro", subraya la responsable de la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar (ASEAF)
Los puntos de encuentro, un escenario neutral para las visitas de niños de acogida
Niños durante una actividad en una asociación de Almería EFE/Carlos Barba

Los puntos de encuentro suponen para cientos de menores en acogida la vía de enlace entre su familia biológica y aquella con la que conviven. Pese a sucesos como el ocurrido la semana pasada en Oviedo, donde una niña fue sustraída por sus padres biológicos durante una visita, instituciones públicas y asociaciones defienden la importancia de un sistema tan frío como útil, sujeto en la mayoría de los casos a la vigilancia de un observador neutral.

La gestión de estos puntos de encuentro cae bajo el paraguas de las autonomías, que recurren a este tipo de formatos en "situaciones de conflicto", como estipula por ejemplo la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias en sus protocolos oficiales. El objetivo es "garantizar el derecho" de la relación ente los menores de edad y sus progenitores dentro de un "entorno seguro" y supervisado, tal como ocurre también en procesos conflictivos de separación o divorcio con niños de por medio.

Se trata de herramientas gratuitas a las que las familias pueden llegar mediante una derivación judicial o de la entidad pública de protección de menores competente. La presidenta de la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar (ASEAF), Helena Escalada, explica en una entrevista a RTVE Noticia que la utilización de los puntos de encuentro como enlace entre las dos partes "es lo más habitual" e implica un "compromiso" por ambas partes.

Es "un lugar seguro", añade, al aludir a unos encuentros de periodicidad variable que pueden ser semanales, mensuales o incluso anuales, para los casos más complejos.

En este sentido, Escalada recuerda que cuando los servicios sociales ordenan el desamparo de un menor de edad, esto es, apartarlo de su familia biológica, tienen el objetivo de "proteger al niño por causa mayor". Por ello, también es importante garantizar su protección en fases posteriores, teniendo en cuenta además que en el caso del acogimiento la relación no tiene por qué quedar rota y que, cuando este menor cumple los 18 años, tendrá que tomar las riendas de su propio futuro y decidir con quién vivir.

¿Cómo funciona este punto de encuentro?

Las reuniones duran habitualmente una o dos horas. En un principio, la mayoría de las visitas pactadas cuentan con supervisión, por ejemplo de un educador que realizará a la postre un informe del encuentro. Esta figura de mediación ayuda a que la cita sea "lo más fluida posible", teniendo en cuenta además que el punto de encuentro es un lugar "frío" para todas las partes, como explica Escalada.

No obstante, la responsable de la ASEAF explica que esta mediación no tiene por qué perdurar siempre, ya que si la situación fluye la supervisión puede desaparecer y, en un momento dado, las dos familias pueden "salir del punto de encuentro" y verse en otro lugar. Escalada confirma que las familias llegan incluso a intercambiar fotografías, para que en la casa de acogida los niños también puedan contemplar retazos de su vida anterior.

En España, 17.000 niños en centros de acogida esperan una familia

En el caso de la niña sustraída en Asturias, existía dicha supervisión, y de hecho la educadora presente en la reunión sufrió una agresión de los padres que a la postre se terminarían llevando a su hija.

La consejera de Derechos Sociales, Marta del Arco.ha explicado en declaraciones a los medios que la niña sustraída, identificada como Miranda M.M. por el Centro Nacional de Personas Desaparecidas, llevaba ya 18 meses acogida por la misma familia y que, hasta ahora, las visitas habían transcurrido sin problemas. Del Arco ha incidido igualmente en que el protocolo no contempla que exista presencia policial y ha descrito como "inesperada" la reacción de los padres biológicos, cuyo paradero investiga ahora la Policía Nacional.

"No había motivos" por tanto para suspender el actual régimen de visitas, ha declarado la consejera, cuyo gabinete dio la voz de alarma con la interposición formal de una denuncia y el traslado del caso a la fiscalía del menor. La familia de acogida, ha lamentado Del Arco, atraviesa ahora "un momento muy complicado, muy duro", a la espera de que se localice a Miranda.

¿Cuántos menores hay en acogida?

El Boletín de datos estadísticos de medidas de protección a la infancia y la adolescencia más reciente publicado por el Ministerio de Juventud e Infancia, que incluye información relativa a 2024, da cuenta de 16.486 casos de acogimiento familiar, siendo el más habitual —en un 64%— el que lleva al menor a recalar dentro de lo que se conoce como "familia extensa", es decir, con algún tipo de relación biológica.

En el caso de Asturias, donde ha saltado la última alerta, la disparidad entre los distintos tipos de familia es aún mayor, ya que sólo 31 de los 407 casos registrados en la actualidad corresponden a personas sin lazo biológico con el menor, según fuentes de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar consultadas por RTVE Noticias.

Por tipo de medida, los acogimientos de carácter permanente continúan siendo en el conjunto de España los más habituales, ya que en dos de cada tres casos se trata de menores integrados una vez vencido el plazo inicial de dos años y en los que no se contempla la reintegración o existen circunstancias o necesidades que así lo aconsejen, reza el informe del Ministerio dirigido por Sira Rego.