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Muere a los 98 años Edith Eger, voz clave de la memoria del Holocausto y autora de 'La bailarina de Auschwitz'

  • Superviviente de campos de concentración, perdió a sus padres en el Holocausto
  • Psicóloga de referencia internacional, convirtió su experiencia en un bestseller
La escritora y superviviente del Holocausto, Edith Eger
La escritora y superviviente del Holocausto, Edith Eger EDITORIAL PLANETA EDITORIAL PLANETA
RTVE.es/Agencias

La psicóloga y escritora Edith Eger, referente internacional en el tratamiento del trauma y autora del bestseller La bailarina de Auschwitz, ha fallecido este lunes 27 de abril a los 98 años, según ha informado su editorial en España, Editorial Planeta.

Nacida en Hungría, Eger fue deportada en 1944, con apenas 16 años, al campo de concentración de Auschwitz, donde perdió a sus padres. Su historia de resistencia, esperanza y sanación quedó recogida décadas después en la obra que la convirtió en una de las voces más influyentes sobre la memoria del Holocausto. El libro, publicado en 2018 en España, ha superado el millón de ejemplares vendidos en todo el mundo.

Durante su cautiverio, el ballet se convirtió en su tabla de salvación. Según su propio testimonio, el médico nazi Joseph Mengele la obligaba a bailar para él, en episodios que marcaron profundamente su memoria, pero que también simbolizan su capacidad de resistencia en condiciones extremas.

Tras su paso por Auschwitz, fue trasladada a otros campos como Mauthausen y Gunskirchen, donde fue liberada en 1945 por soldados estadounidenses, gravemente herida y al borde de la muerte.

Puerta de entrada al campo de concentración de Auschwitz, en Polonia David Clapp David Clapp

Después de la guerra, emigró a Estados Unidos en 1949, donde reconstruyó su vida y desarrolló una destacada carrera como psicóloga. Se doctoró y tuvo como mentor al psiquiatra y también superviviente del Holocausto Viktor Frankl, cuya influencia fue clave en su enfoque terapéutico centrado en la superación del trauma.

A lo largo de su trayectoria, Eger defendió la importancia de enfrentar el dolor sin renunciar a la capacidad de amar o imaginar. “La mejor venganza contra Hitler es que mi libro se haya traducido al alemán y se esté vendiendo en Fráncfort”, afirmó en una entrevista en 2018. También alertó sobre los riesgos del autoritarismo y pidió a las nuevas generaciones que cuestionaran la autoridad como base para preservar la democracia.

Además de esta obra, Eger es autora de En Auschwitz no había Prozac, otro título de gran éxito en el que profundiza en las heridas psicológicas del trauma. Su muerte deja un legado marcado por la resiliencia y el compromiso con la memoria, que seguirá inspirando a lectores de todo el mundo.