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Talayuela rechaza la supresión de las clases de árabe tras el acuerdo entre PP y Vox en Extremadura

  • Más de 200 alumnos dejarán de recibir estas clases en dos centros educativos del municipio cacereño
  • Familias y vecinos alertan del impacto en la integración y la convivencia en una de las localidades más diversas
Supresión de las clases de árabe
David Hormigos - RTVE Extremadura

La supresión de las clases de árabe en dos centros educativos de Talayuela, el CEIP Gonzalo Encabo y el CEIP Juan Güell, ha generado preocupación entre familias, docentes y vecinos de este municipio cacereño. La medida afectará a en torno a 200 alumnos que hasta ahora participaban en este programa educativo complementario.

La decisión se enmarca en el acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox en Extremadura. Este contempla la supresión del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), al que estaban adheridos estos dos centros.

Las clases eran extraescolares, por lo que se impartían fuera del horario lectivo, y estaban dirigidas principalmente a familias de origen magrebí, aunque también figuraban alumnos españoles. El programa, además, estaba financiado en su totalidad por el Gobierno de Marruecos.

Un municipio marcado por la diversidad

Talayuela es el municipio extremeño con mayor porcentaje de extranjeros entre su población (cerca de un 30%, de los cuales más del 90% son marroquíes). La gran mayoría emigraron para trabajar en las plantaciones de tabaco de la zona, y, con el paso del tiempo, el pueblo se convirtió en un ejemplo de convivencia.

Es por ello que la eliminación del programa ha provocado una gran sorpresa en la localidad.  Representantes de la comunidad árabe subrayan que este tipo de iniciativas contribuían a mantener el vínculo con la lengua de origen y favorecer la integración en el entorno escolar y social.

Algunas familias afectadas también han expresado su malestar por la decisión. Explican que sus hijos acudían a estas clases como parte de su formación y destacan que suponían un complemento importante dentro de su educación. Otros vecinos también destacan que el conocimiento de un idioma más suponía un plus a la hora de conseguir oportunidades laborales.

Una medida con lectura política

En este contexto, el debate ha trascendido el ámbito local y ha adquirido una dimensión política. Desde el Ayuntamiento (gobernado por una coalición de PP, Vox y Extremeñistas) no han querido hacer declaraciones.

Los afectados por la supresión de las clases creen que la medida ha sido tomada por los altos cargos autonómicos y nacionales, que a su vez habrían prohibido hablar del tema a los ejecutivos locales. También afirman que con esta medida se busca “encender una mecha”: señalar al inmigrante como enemigo común y romper con el buen clima de integración construido a lo largo de varias décadas.

Todo esto sin perder de vista el foco principal: las consecuencias prácticas de la decisión. Las familias y parte de la comunidad educativa piden revertir esta supresión, y mientras tanto conviven con la incertidumbre de si los alumnos podrán volver a asistir a estas clases.