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¿Ha perdido Trump apoyos por la guerra de Irán?: por qué y cómo podría afectar al movimiento MAGA

Donald Trump, con traje azul y corbata roja, sentado en un escritorio con gorras "MAKE AMERICA GREAT AGAIN" y banderas al fondo.

Solo el 36% de los estadounidenses está a favor de la guerra de Irán según una encuesta de Reuters/Ipsos publicada este miércoles. Y esa misma cifra, un 36%, es la que sigue apoyando a Trump y su gestión. Es un dato similar a las semanas anteriores, pero una caída respecto al 47% que conseguía a finales de enero, poco después de llegar a la Casa Blanca. No solo la guerra de Irán arrastra a Trump, también Venezuela, el caso Epstein, o más recientemente el rifirrafe con el papa León XIV.

La amenaza de acabar con una civilización

Pero el momento que más voces en contra ha suscitado en las últimas semanas fue la amenaza a Irán de acabar con una civilización entera. "Toda una civilización morirá esta noche", escribió en Truth Social, una red creada por su propia empresa, el Trump Media and Technology Group (TMTG). 

Esa gota colmó el vaso de los demócratas, y más de 50 legisladores pidieron que se activase la Enmienda 25, un mecanismo de la Constitución. En su Sección 4, contempla la posibilidad de sacar a un presidente del poder por no estar capacitado para ejercer sus funciones. No se ha utilizado nunca en este supuesto, y tampoco hay prácticamente ninguna posibilidad de que salga adelante ahora. Pero lo llamativo es que también algunos republicanos alzaron la voz contra estas declaraciones. 

El movimiento MAGA reacciona

Dentro del Partido Republicano, y especialmente dentro del movimiento MAGA (Make América Great Again), senadores como Ron Johnson, Nathaniel Moran, o Lisa Murkowski, se mostraron en contra de Trump. También periodistas, como el ultraconservador Tucker Carlson, que fue presentador de FOX NEWS, invitaba en su pódcast a "decir que no al presidente", e incluso ha llegado a pedir disculpas por haberle apoyado abiertamente. Ha dicho que es algo que le atormentará "durante mucho tiempo".

También una de las figuras destacadas de MAGA, Marjorie Taylor Greene, que dejó el Congreso en enero por desavenencias con Trump tras haber sido su gran aliada, ha pedido públicamente la Enmienda 25, alegando "maldad y locura" por sus declaraciones.

Pero hay que tener en cuenta que a pesar de todas estas críticas, el presidente estadounidense mantiene el apoyo de sus bases y de muchos senadores. Marlin Stutzman, representante por Indiana, escribió que "la locura es pedir que se use la Enmienda 25 contra uno de los grandes presidentes que tiene nuestra nación".

Alana Moceri, profesora de Relaciones Internacionales en IE University, explica a RTVE Noticias que hay que ver las críticas con escepticismo y entender el movimiento MAGA. "Trump les ha dicho que las élites están en su contra, los MAGA suelen ser gente trabajadora, con poca o nula formación. Les ha dicho que es el único que va a representar sus intereses y acabar con esas élites. Lo que más le puede afectar es lo de Epstein, porque están mostrando que Trump pertenece a esa élite. Y lo de Irán, porque ha dicho que iba a ser el presidente de la paz y que no iba a entrar en más guerras en el extranjero que no tienen sentido, y ha entrado en una guerra en el extranjero que no tiene sentido", explica. 

Los MAGA también llenan el depósito

Más allá de las impactantes declaraciones sobre la destrucción de Irán, y de las reacciones que provocó en el momento, el hecho de iniciar una guerra en sí ya contradice lo que Trump prometió, y lo que reclamaban los votantes del movimiento MAGA. Esos votantes han visto, como el resto del mundo, que Trump dice una cosa, y hace otra. "Los de MAGA normalmente le perdonan porque es su héroe, pero es difícil", añade. 

Es difícil porque ese héroe ha iniciado una guerra que ha disparado los precios de la gasolina. "En EE.UU. sigue siendo bastante más barata que en España, pero si no vives en Nueva York necesitas el coche para ir al trabajo todos los días. Todos, ricos y pobres, necesitan sus coches". Aunque la guerra puede ser algo lejano para muchos ciudadanos estadounidenses, el votante MAGA también tiene que llenar el depósito. 

Gasolinera Shell en California con precios de gasolina y diésel visibles. Un Ford Bronco azul claro destaca en la escena junto a palmeras.

 Photo by Patrick T. Fallon / AFP

José María Peredo Pombo, catedrático de Comunicación y Política Internacional por la Universidad Europea, asegura que de momento no hay grandes rupturas. "En apariencia, el respaldo del Partido Republicano se está manteniendo. Desde el punto de vista ideológico, dentro del partido, el movimiento MAGA ha representado una corriente de un carácter más aislacionista, más preocupado por la situación interna y más centrado en los problemas de esa 'working class' que había perdido el tren de la globalización. También en la cuestión de la emigración".

Pero no son los únicos votantes de Trump. "MAGA es una parte del Partido Republicano, otra es el movimiento conservador tradicional, evangélico y de otras características, y luego hay otra pata que es la liberal, que en su momento representó Ronald Reagan, que también representa a los republicanos moderados", explica. Y añade que ahora habrá que ver qué movimientos se generan en estas partes de cara a las 'midterm' de noviembre.

¿Cómo puede afectar a las 'midterm'?

En el último año, Trump ha perdido apoyos, dice Moceri. "Los que siguen con él, seguramente sean su núcleo duro". Pero con el núcleo no se ganan las elecciones. "Hacen falta los de siempre y los menos fieles, y ahora Trump ha perdido a los independientes, y a los republicanos que no son tan MAGA, pero que votaron a Trump por no votar a Kamala Harris", asegura.

 EFE/EPA/BONNIE CASH / POOL POOL PHOTO

El movimiento MAGA, explica el catedrático, es una construcción artificial y queda por ver cómo se comporta en las elecciones. "El movimiento MAGA, como el Tea Party, es una construcción un tanto artificial. Es muchísimo más sólida la construcción de los evangélicos y de la derecha cristiana, muy tradicionales". Peredo cree que por el momento no hay una gran fisura, pero que sí que puede abrirse un debate. "Puede producirse algún tipo de crítica, y que no se respalde a los candidatos más cercanos a Donald Trump. Podría ser, pero yo no veo que sea un efecto tan claro", opina.

Será interesante en la campaña, dice Moceri, ver quién reclama a Trump para que le apoye y quien no. "Quién va a querer que Trump vaya a su distrito a hacer campaña con ellos… si tener a Trump ayuda o no ayuda", dice. Según la encuesta de Reuters/Ipsos, más de la mitad de los estadounidenses no querrían apoyar a candidatos que compartan el enfoque de Trump en cuanto a la deportación de migrantes.

Quedan todavía siete meses de una presidencia muy activa para que los estadounidenses tengan que ir a las urnas. "Sus resultados no son palpables todavía, pero sí lo van a ser a medio plazo", añade Peredo. 

Más allá de las declaraciones del presidente estadounidense, que arrastran continuamente la atención de la actualidad hacia él, hay un hecho, y es cómo votan los americanos. "No está escrito, pero la sociedad norteamericana equilibra sus poderes. Trump en este momento controla las dos cámaras y la presidencia. Eso es muy raro en la historia. Entonces, lo normal es que todo lo que pueda perjudicar a Trump le perjudique y todo lo que le pueda beneficiar no le beneficie", concluye. Veremos si Trump es o no la excepción.