Las corrientes prorrusas y proeuropeas se vuelven a enfrentar en las elecciones de Bulgaria
- Son los octavos comicios en los últimos cinco años
- El expresidente prorruso Rumen Radev parte como favorito
Más de seis millones y medio de votantes están llamados este domingo a decidir el futuro de Bulgaria, marcado por incertidumbre e inestabilidad política, y es que son las octavas elecciones parlamentarias anticipadas en los últimos cinco años.
Los colegios electorales permanecerán abiertos hasta las 20:00 hora local (19:00 hora peninsular española), tras lo cual se publicarán los primeros sondeos a pie de urna sobre el respaldo a los 24 partidos y coaliciones que compiten por los 240 escaños del Parlamento.
La última crisis política se vio desencadenada a raíz de la dimisión del ex primer ministro Rosen Zheliazkov, tras sus infructíferos intentos de aprobar unos presupuestos que incluían una subida de los impuestos y que derivó en fuertes manifestaciones.
Su efímero gabinete en minoría logró, por contra, que prosperaran las negociaciones de Bulgaria para unirse a la moneda única de la Unión Europea, otorgando al país voz en las decisiones sobre la política monetaria de la eurozona, pero acabó dejando el Gobierno en manos de aliados políticos impopulares, considerados por los manifestantes como la cara visible de la corrupción y el secuestro del Estado.
El favorito
El expresidente prorruso Rumen Radev renunció en enero a la presidencia para postularse a primer ministro y su coalición Bulgaria Progresista parte como favorita. Expiloto de combate y comandante de la Fuerza Aérea, Radev ganó popularidad en los últimos dos mandatos al frente del país.
En campaña, Radev ha prometido a los búlgaros "un nuevo comienzo" y acabar con la corrupción, apuntando directamente a su principal contracandidato, el ex primer ministro Boyko Borisov, de centroderecha y proeuropeo.
Rumen Radev, líder de la coalición Bulgaria Progresista, vota durante las elecciones parlamentarias en Sofía EFE/EPA/BORISLAV TROSHEV
El expresidente, que es el político más popular del país, ha conectado con su mensaje de acabar con "la oligarquía" que gobierna el país con un electorado cansado de la inestabilidad y desconfiado de las instituciones, un desencanto que en las elecciones de 2024 hundió la participación al 38%, la más baja de la UE.
El bando proeuropeo
Borisov, líder del partido conservador Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), gobernó el país tres veces durante nueve años y fue investigado por uso indebido de fondos europeos y corrupción. No obstante, es el político más influyente del país en los últimos 15 años.
El líder del partido conservador búlgaro GERB y ex primer ministro, Boyko Borisov, se reúne con sus seguidores durante el mitin final de campaña NIKOLAY DOYCHINOV / AFP
Assen Vassilev, el candidato de Continuamos con el cambio-Bulgaria democrática, tercera opción según sondeos, pide a los votantes elegir el camino europeo y no a un nuevo Viktor Orban en la Unión Europea.
De esta forma, la coalición de centro-izquierda Bulgaria Progresista podría obtener el 33,2% de los votos, por delante del conservador GERB, que se haría con cerca del 20% de los apoyos. La formación de Vassilev obtendría un 11%, y en cuarta posición aparece la formación DPS-Nuevo Comienzo, con un apoyo de hasta el 10% y que está liderada por el empresario Delyan Peevski, sancionado por EEUU y Reino Unido por corrupción.
Bulgaria adoptó el euro en enero, pero sigue siendo uno de los Estados más pobres de la UE, con una cuarta parte de su población viviendo en situación de pobreza. Además, ocupa el puesto 84 en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, casi al mismo nivel de Hungría, siendo el país con la puntuación más baja de la UE.