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Rompida de la Hora de Calanda, en directo hoy: cientos de tambores y bombos rompen el silencio

  • El actor Antonio Resines ha sido el encargado de dar el primer golpe para dar paso a 26 horas de estruendo
  • La Semana Santa de Calanda es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
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Silvia Quílez Iglesias
Silvia Quílez Iglesias

Cientos de tambores y bombos han roto el silencio desde Calanda este Viernes Santo en la Rompida de la Hora que ha dado paso a 26 horas seguidas de estruendo en señal de duelo por la muerte de Cristo. El reloj marcaba dos minutos antes de las 12:00 al inicio de un rito colectivo que ya forma parte de la identidad del Bajo Aragón. Los calandinos se han sumado así a los otros ocho pueblos de la Ruta del Tambor y el Bombo que han cumplido la tradición.

El alcalde de Calanda, José Alberto Herrero, ha sido el encargado —como es tradición— de dar la indicación a los tambores y bombos en la Plaza de España para que todos a la vez, por devoción o tradición, pudieran romper el silencio. Las mazas y baquetas de los calandinos golpeando en la piel de los tambores se puede escuchar y sentir a varios kilómetros de distancia y así lo han asegurado muchas personas que han vivido de cerca esta tradición, que simboliza el estruendo que, según recoge la Biblia, se pudo escuchar en la Tierra tras la muerte de Jesucristo.

En esta edición, el honor del primer golpe ha recaído en el actor Antonio Resines, ataviado también con una túnica morada como es tradición en Calanda. Solo unos minutos antes aseguraba en declaraciones a RTVE que la actriz Ana Belén había compartido con él su experiencia en la Rompida.

La Semana Santa de Calanda fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2018 y también es considerada, desde 2014, Fiesta de Interés Turístico Internacional. Junto a otros ocho pueblos del Bajo Aragón —Albalate del Arzobispo, Alcorisa, Andorra, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda, Urrea de Gaén y Alcañiz — forma parte de la conocida como Ruta del Tambor y el Bombo.

Miles de personas de vecinos participan ataviados con túnicas de distintos colores según su localidad: azul en Alcañiz, morado en Calanda y Alcorisa, y negro en el resto. A estas vestimentas se suma el característico tercerol, prenda de la Semana Santa aragonesa, con la que se cubre la cabeza y cae hasta los pies.

Desde antes de la medianoche del Jueves Santo el ambiente está marcado ya por el recogimiento, con procesiones destacadas como la de La Pasión en Alcorisa o la del Silencio en Andorra y La Puebla de Híjar, además de la celebración de la Hora Santa, que precede al estallido sonoro —que consiste en una hora de oración ante el Santísimo Sacramento para recordar la agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní—.

Una tradición ligada al cine de Buñuel

En todos los municipios —menos en Alcañiz que mantiene otras tradiciones — se rompe la hora y con la excepción de Calanda, que lo hace al mediodía, en el resto la tradición se mantiene en la madrugada del Jueves al Viernes Santo. Según la leyenda, el origen de las tamborradas se remonta al año 1127, cuando un pastor utilizó el tambor para alertar de una invasión árabe.

En cada localidad ese momento de la Rompida comienza de una forma distinta: en Urrea de Gaén, lo marca la primera campanada de la iglesia; en Andorra, Samper de Calanda y Alcorisa, una corneta da la señal; en La Puebla de Híjar, un gran bombo; y en Híjar, el gesto del alcalde con su bastón de mando da comienzo al acto.

En Calanda, además, al tratarse del municipio natal del cineasta Luis Buñuel, el inicio de este acto tiene un componente cultural y el primer golpe lo da cada año una figura vinculada al ámbito cultural. En esta edición el honor del primer golpe al bombo gigante recae en el actor Antonio Resines, después de que en la anterior, con motivo del 125 centenario del nacimiento de Buñuel el encargado fuera su nieto, Diego Buñuel.

La tradición de la tamborrada en esta fecha se extiende a otros puntos de la provincia, como Teruel capital, donde la Rompida, al igual que en Calanda, también se celebra el Viernes Santo a mediodía en la Plaza del Torico.

La leyenda del origen de esta tradición se remonta al siglo XII

La tradición legendaria que dio origen a las tamborradas se remonta a la primavera de 1127, según recoge la página web oficial de la Semana Santa en Calanda que cita un libro inédito del autor calandino José Repollés.

Este relato cuenta que un pastor que estaba cuidando el rebaño en las montañas próximas empezó a golpear un rústico pandero para avisar del peligro de una incursión árabe que se acercaba cuando los pocos cristianos calandinos estaban celebrando la Semana Santa.

Otro pastor, al escuchar la señal, hizo lo mismo hasta llegar el mensaje a los vecinos que se fueron enseguida a buscar refugio y la frustrada invasion hizo que los árabes regresaran a su lugar de origen sin obtener ningún botín.