Ahmed, extutelado en Melilla: "Dormíamos seis en una habitación de cuatro camas"
- El joven, que ha vivido tres años en el centro de menores La Purísima, describe deficiencias en las instalaciones que coinciden con requerimientos de la Fiscalía
- La reforma de las instalaciones, valorada en más de dos millones de euros, ha quedado desierta mientras ONG y trabajadores cuestionan el estado del edificio
Ahmed, nombre ficticio para proteger su identidad, tiene 18 años, es de Marruecos y llegó a Melilla en 2022 tras entrar de forma irregular por vía terrestre. Desde entonces y hasta hace cuatro meses ha vivido en el centro de menores La Purísima, uno de los principales recursos de acogida de la ciudad. "Una habitación pequeña, con cuatro camas, y dormíamos seis", explica. "La puerta del servicio no hay y las ventanas no cierran".
Su testimonio coincide con lo recogido en un expediente de la Ciudad Autónoma, que describe el edificio como "muy deteriorado" y señala "condiciones de salubridad y seguridad que no cumplen con los requisitos que la normativa requiere". El documento añade que varias inspecciones obligatorias han resultado "desfavorables" debido a las deficiencias detectadas, algunas de ellas "con carácter de causar situaciones de inseguridad" tanto para los menores como para los trabajadores del centro.
Deficiencias en el edificio y avisos previos
El estado de las instalaciones ha sido objeto de advertencias en los últimos años. Desde la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública señalan que el centro se lo encontraron "muy desgastado" cuando volvieron al Gobierno en 2023. Sin embargo, el Comité de Empresa asegura que ha trasladado de forma reiterada problemas relacionados con el mantenimiento, desde fallos en ventanas hasta incidencias en el saneamiento o riesgos eléctricos. "Se echan la culpa unos a otros pero nadie soluciona nada, las deficiencias siempre han estado", lamenta Ana Marco Sánchez, secretaria del Comité de Empresa. Dentro del centro, Ahmed describe también dificultades en el uso cotidiano de los servicios: "Los baños están sucios, hay agua en el suelo y la ducha es con agua fría", señala.
Antes de la licitación de las obras, la Fiscalía de Menores había solicitado "reparar los desperfectos existentes en las instalaciones y edificios del Centro de Acogida de Menores 'La Purísima Concepción'". A esa petición se sumó la Dirección General del Menor y la Familia, que reclamó una "reforma integral" tras detectar daños adicionales en el edificio.
Ubicación, propuestas y situación actual
El centro está ubicado en la periferia de Melilla, en un antiguo fuerte militar, a escasos metros de la frontera con Marruecos. Un emplazamiento que también ha sido cuestionado. Ahmed relata episodios de inseguridad en los alrededores. "El camino es muy peligroso. A mí me pegaron con un cuchillo… me robaron el patinete, el móvil, todo", cuenta. En la misma línea, la ONG Mec de la Rue ha presentado dos quejas ante el Defensor del Pueblo, una por el estado de las instalaciones y otra por el entorno del centro. Su presidenta, Maite Echarte, considera que el lugar "no favorece la integración" y que "estigmatiza" a los menores.
Túnel que tienen que cruzan andando los menores para llegar al centro La Purísima. RTVE
La organización propone trasladar a los menores a pisos dentro del núcleo urbano y considera que el contexto actual, con alrededor de un centenar de menores acogidos en La Purísima, permitiría abordar ese cambio. Desde la Consejería de Políticas Sociales, sin embargo, descartan por ahora esa opción. La consejera Randa Mohamed defiende mantener el centro y mejorar sus condiciones, al tiempo que subraya la necesidad de prever posibles aumentos de la ocupación.
Tras los requerimientos de la Fiscalía de Menores y de la Dirección General del Menor y la Familia, la Ciudad Autónoma sacó a licitación urgente un contrato de 2.086.491 euros para reformar el centro. El procedimiento, tramitado mediante concurso abierto simplificado, ha quedado desierto, según consta en la Plataforma de Contratación del Sector Público, al no presentarse ninguna empresa.
En la actualidad, alrededor de un centenar de menores sigue residiendo en La Purísima, a la espera de que se reactive la reforma o se planteen alternativas. Ahmed salió del centro hace cuatro meses y vive en una habitación de alquiler. Su intención es renovar su documentación, trasladarse a la península y, más adelante, volver a Marruecos. "Quiero trabajar y arreglar mis papeles", dice.