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Ucrania, bajo el asedio al suministro eléctrico: "Nuestros trabajadores de la energía son el segundo frente"

Ucrania, bajo el asedio al suministro eléctrico: "Nuestros trabajadores de la energía son el segundo frente"

Ucrania entra en el quinto año desde que comenzó la invasión rusa sumida en una oscuridad intermitente. Lo que comenzó como una ofensiva terrestre se ha convertido en una guerra de desgaste contra los servicios básicos. Moscú ha centrado sus ataques sistemáticos en la red eléctrica, convirtiendo el acceso a la calefacción y a la luz en el mayor desafío para la supervivencia de los civiles, en medio de uno de los peores inviernos que ha vivido el país desde 2022.

A temperaturas que han desplomado los termómetros hasta los -25°C, el país hace frente a su crisis más severa. La destrucción es masiva: tres de las cinco centrales térmicas de DTEK, el principal operador privado del país, están hoy fuera de servicio. Los bombardeos no solo buscan destruir cables y transformadores, sino también quebrar la resistencia de una población que lucha por no pasar frío en sus propios hogares.

Los trabajadores de la energía han pasado a formar parte de lo que denominan el "segundo frente". Son operarios que reparan infraestructuras críticas bajo el fuego directo de drones rusos. Su labor es la única barrera que evita que la crisis energética actual derive en una catástrofe humanitaria.

Oleksiy Povolotskiy, jefe de la Oficina de Recuperación de DTEK, una unidad creada específicamente para gestionar la supervivencia del sistema desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, analiza en una entrevista para RTVE la gravedad de los ataques recientes y la urgente necesidad de apoyo internacional para modernizar una red que, tras cuatro años de bombardeos, lucha por ofrecer a los ucranianos la energía que necesitan para su día a día.

PREGUNTA: Señor Povolotskiy, usted es el jefe de la Oficina de Recuperación, ¿existía ya esta Oficina de Recuperación dentro de la estructura organizativa de DTEK, o fue una unidad creada específicamente tras la invasión a gran escala en 2022?

RESPUESTA: Es una oficina nueva. Se creó justo cuando empezó la guerra, y la intención principal era ayudar al sector energético a sobrevivir. Teníamos múltiples tareas, incluyendo ayuda humanitaria, reubicación de nuestra gente de la zona de guerra junto con sus familias... Así que sí, esta es una oficina totalmente nueva creada durante la guerra.

P: ¿Cómo ha cambiado el papel de esta oficina desde 2022?

R: En 2022, era como un grupo de trabajo. No era la oficina completa; era un grupo de trabajo que ayudaba a nuestra alta dirección a lidiar con las diferentes situaciones urgentes que teníamos desde febrero de 2022. Inicialmente, como dije, ayudamos mucho con temas de reubicación. Reubicamos a nuestra gente de la zona de guerra activa, de la capital, porque los suburbios de la ciudad estaban ocupados por los rusos. Así que hubo mucho trabajo sobre eso.

Y, por supuesto, vimos que nuestras instalaciones energéticas son objetivos de los ataques rusos y, desde entonces, comprendimos que sería un desafío para nosotros. A principios de 2024, entendimos que no era posible trabajar bajo el paraguas de un grupo de trabajo; debíamos crear un departamento especializado.

Creamos la oficina que es responsable principalmente de dos cosas: la primera es la ayuda urgente con equipos, que se necesitan críticamente después de los bombardeos, una cuestión de supervivencia durante la guerra. Y la segunda es nuestra futura modernización del sistema energético. Estamos hablando aquí de asociaciones, nuevas tecnologías y nuevo apoyo de diferentes actores que quieran facilitar eso. Empresas extranjeras que vienen a Ucrania ahora mismo, no esperando a ver qué pasa hasta que termine la guerra, sino entrando en Ucrania ahora mismo y creando proyectos con empresas energéticas como DTEK. Tenemos algunos ejemplos positivos de dicha cooperación y estaríamos encantados de continuar esa cooperación también con colegas españoles.

P: Considerando que estamos actualmente en pleno invierno, ¿cuál es su prioridad absoluta? ¿Se trata de realizar reparaciones rápidas para mantener la energía durante la semana, o están centrados en una reconstrucción estructural para evitar un colapso total del sistema?

R: El principal objetivo es sobrevivir durante este invierno. Hemos tenido el invierno más duro de los últimos 10 a 15 años. Hemos tenido temperaturas de -20°C, -25°C y el invierno aún no ha terminado. Las próximas cuatro o cinco semanas serán críticas para el sistema energético. Si ahora hablamos de una crisis energética, potencialmente podemos hablar de una crisis humanitaria si las cosas van mal y los ataques se vuelven aún más masivos o los daños aún más significativos.

Por eso, nuestro objetivo clave y el objetivo del Gobierno es sobrevivir a este invierno, mientras nos preparamos para el próximo invierno porque para recuperar la generación de energía, por ejemplo, o el sistema de distribución, se necesitan meses —a veces más de un año—. Y esto en una situación en la que se tengan las piezas de repuesto y el equipo necesarios.

"El principal objetivo es sobrevivir durante este invierno"

Lamentablemente, hay dos grandes problemas: el primero es la financiación y el segundo es el tiempo de entrega. Para producir equipos de alta tensión, se necesitan seis meses, a veces incluso más de dos años. Esto es bastante crítico para nosotros porque sin piezas de repuesto no podremos recuperarnos para el próximo invierno. Como DTEK, estamos creando nuevos proyectos del futuro. Estamos tratando de hablar con nuestros socios y colegas en Europa para iniciar proyectos de modernización.

Uno de estos proyectos está financiado por el Gobierno francés. Crearon un programa especial de 200 millones de euros; esta fue la primera convocatoria, y esperamos que este año haya otra convocatoria por otros 200 millones de euros. Dentro de la primera convocatoria, estamos realizando un proyecto junto con la empresa francesa GE Vernova. Estamos construyendo una subestación digital moderna en la ciudad de Bucha.

Este es un gran ejemplo de cooperación entre empresas energéticas de dos países, aportando nueva tecnología. Esto es como una nueva "isla" sobre la base de la cual construiremos un nuevo sistema energético resiliente y descentralizado.

Esta semana me reuní en Ucrania con la enviada especial de España para discutir un programa igual o similar. Estamos abiertos a la cooperación con los fabricantes españoles y espero que nuestra cooperación con las empresas españolas sea fructífera.

P: ¿Sabe cuántos ucranianos están ahora sin electricidad o con un número mínimo de horas sin electricidad?

R: Todas las regiones tienen actualmente cortes en el suministro eléctrico. La situación ha mejorado un poco a la semana pasada, cuando todo el territorio de Ucrania tenía cortes. Ahora, la parte occidental de Ucrania no tiene cortes, y la parte central y oriental sí. La gente se queda sin electricidad durante muchas horas —en el pasado era durante muchos días— y millones de personas en Ucrania se ven afectadas. No hay ninguna región en Ucrania donde haya un suministro de energía estable y predecible.

Esto se debe a muchas razones: la primera es la falta de generación dentro del país; la segunda razón es el bombardeo de las instalaciones del Operador del Sistema de Transmisión (TSO) y del Operador del Sistema de Distribución (DSO). No podemos transmitir electricidad del oeste al este. Hacemos todo lo posible como empresa energética para recuperar la generación y la distribución, pero lleva tiempo y, a menudo, este trabajo es muy peligroso.

Hace un par de semanas tuvimos un ataque contra un autobús civil con nuestros mineros. Volvían del turno en la mina a casa. Un dron impactó contra el autobús y cuatro personas murieron inmediatamente. Luego el autobús se estrelló contra un edificio, la gente empezó a salir, ayudándose unos a otros en el suelo, y un segundo dron impactó contra la multitud en el suelo. Entonces entendimos que ambos drones estaban equipados con cámaras; los pilotos sabían exactamente que estaban atacando un autobús civil. Sabían que no había militares en el autobús y atacaron a nuestros trabajadores. La misma situación ocurre con nuestras cuadrillas que reparan líneas eléctricas. Si el piloto del dron ve que son trabajadores de la energía reparando líneas eléctricas, pueden enviar el dron exactamente contra su coche. Lamentablemente, hemos tenido personas que han muerto en acto de servicio. En Ucrania decimos que nuestros militares son el primer frente y los trabajadores de la energía son el segundo frente.

Sin electricidad, sin calefacción, sin suministro de agua, la gente no puede vivir en las ciudades. Por eso hacemos todo lo posible para recuperar la producción y la distribución tan rápido como podemos, pero nadie en este país puede hacer frente a esta escala de problemas y a una destrucción tan enorme del sector energético. Invertimos mucho de nuestro dinero y, al mismo tiempo, requerimos el apoyo de donantes. Aquí hablamos con muchos gobiernos en Europa y EE. UU., y nos están ayudando con equipos y la priorización de nuestros pedidos. Si fabricar un transformador suele llevar nueve meses, y si el plazo de entrega es de dos años, no podemos esperar dos años.

P: Desde febrero de 2022, ¿es este el invierno en el que hay más hogares ucranianos sin suministro eléctrico o con un suministro mínimo debido a los bombardeos rusos?

R: Sí, este es el invierno más duro durante los cuatro años de la guerra. Entendimos las tácticas rusas: no tienen mucho éxito en el campo de batalla, vieron el pronóstico del tiempo para este invierno y entendieron que sería severo. Están aprovechando su momento; han estado bombardeando la infraestructura energética desde octubre de 2025 hasta febrero. Hemos experimentado 12 ataques masivos en nuestras cinco centrales térmicas. Lamentablemente, las dañaron mucho y perdimos muchos megavatios de capacidad. Debido a eso y, debido a los ataques a las instalaciones de transmisión y distribución, no tenemos suficiente generación ni capacidad para distribuir electricidad a los consumidores finales. Esta es la causa directa de no tener calefacción, electricidad ni suministro de agua en nuestras ciudades.

P: ¿Cuál es el equipo más difícil de reemplazar ahora mismo? ¿Siguen dependiendo de las existencias de la era soviética o la integración con los equipos europeos ya es completa?

R: Lo más rápido en tales circunstancias es tener equipos de segunda mano ubicados en países vecinos, desmontarlos rápidamente, traerlos a Ucrania e instalarlos. No hay tiempo de adquisición; se pueden minimizar los tiempos y tener este equipo operativo. Lamentablemente, estos equipos están casi agotados porque trabajamos con muchos países durante estos cuatro años. Nuestro Ministerio de Energía puso mucha atención en examinar con los gobiernos dónde potencialmente podemos encontrar tales equipos, y aprovechamos esta posibilidad.

En los países de Europa Occidental, no podemos tomar equipos como transformadores eléctricos debido a la diferencia de categoría. Tuvimos muchas propuestas de países como Alemania, Suiza y Austria, pero no aceptamos los equipos porque no podemos conectarlos a nuestro sistema. Por recurrimos a equipos usados o pedimos equipos modernos compatibles con los estándares europeos a través del dinero con el que nos apoyan los donantes. Estamos haciendo todo lo posible para dar los primeros pasos para reconstruir nuestro sistema energético de acuerdo con los estándares de la UE también.

P: Además de las reparaciones, ¿están construyendo protecciones físicas para el equipo? ¿Es posible proteger una red eléctrica contra misiles y drones?

R: Podemos construir algunos elementos de protección física. Pero puede imaginar el tamaño de una central eléctrica: es del tamaño de varios campos de fútbol. No se puede proteger; no es posible ni siquiera en teoría. Así que, lamentablemente, si los misiles rusos impactan en la central eléctrica, causan daños enormes. Nuevamente, gracias a nuestros socios y donantes por su ayuda con los equipos y también con la protección pasiva. Ayudaron mucho a proteger nuestras empresas con bloques de hormigón y otras estructuras metálicas. Definitivamente, funcionan y ayudan a proteger de los drones, y a veces incluso de la metralla causada por ataques con misiles.

P: ¿Tienen registros de infraestructuras específicas o puntos críticos que hayan tenido que reconstruir o reparar varias veces debido a repetidos ataques rusos?

R: Durante estos cuatro años hemos tenido cinco centrales térmicas en funcionamiento. Las cinco estaciones fueron dañadas muchas veces. Actualmente, tenemos tres de las cinco estaciones que no están operativas, y dos que están parcialmente operativas. Realizamos operaciones de recuperación en todas nuestras centrales porque todas ellas son críticas para el sistema energético de Ucrania.