Abascal purga al último fundador de Vox, Ortega Smith: "No temo a nada ni nadie, la dirección manda y seguirá siendo así"
- El que fuera uno de los cuatro fundadores del partido ha ido perdiendo peso dentro de Vox desde 2022
- Era el último gran crítico con el rumbo que había tomado Abascal recientemente
Este miércoles se consumó la crónica de una expulsión anunciada con la salida de Ortega Smith de Vox, el último reducto resistente del partido original y crítico con el líder Santiago Abascal, que ya es el único de los fundadores del partido que continúa en la dirección.
Refuerza Abascal así su control absoluto de la formación de ultraderecha tras conseguir apartar al otro fundador que quedaba en la dirección del partido, tras la purga durante los últimos años del núcleo fundacional de Vox. El que fuera uno de los cuatro fundadores del partido fue expulsado esta semana por no ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid.
"La dirección toma las decisiones y es la dirección la que manda. Y eso va a seguir siendo así. Quiero que lo sepan todos. A nosotros no nos va a caber ninguna duda cuando tengamos que tomar decisiones internas y también en la política española", ha afirmado tajantemente Abascal al ser cuestionado por la expulsión de Ortega Smith.
Pero no se ha frenado ahí el líder de la ultraderecha española. En ese instante, Abascal ha aprovechado para asegurar que no le preocupa que Ortega Smith no entregue su acta. "No temo a nada ni a nadie", ha afirmado tajantemente. "Creo que mi obligación es seguir adelante. Y mi obligación es seguir demostrando a los afiliados y a los votantes de Vox, que Vox es un proyecto de futuro y que sigue creciendo. Y lo estoy demostrando", ha finalizado.
Desde la sede del partido se argumenta la decisión en que el aún concejal y también diputado nacional ha desobedecido una orden directa de la dirección, lo que se considera una falta grave que puede conllevar la expulsión definitiva del partido. Pero la realidad es que este choque es el último de una larga lista de desencuentros.
Una caída dentro de Vox lenta y progresiva
El concejal y diputado ha sido muy crítico, tanto en privado como en público, durante los últimos tiempos con la dirección nacional del partido y el rumbo que estaba tomando, alejado a su juicio del proyecto inicial de Vox.
"La democracia interna es manifiestamente mejorable", quejas por recibir un trato "injusto" y "arbitrario" de la dirección, los partidos son "instituciones muy poco democráticas donde el líder coloca a todos, determina las listas y todos deben al líder su sueldo" o Vox "no puede convertirse en una agenda de colocación", han sido algunas de sus críticas en los últimos meses.
Estas han venido acompañadas de gestos públicos que evidenciaban su cada vez más notable distancia con Abascal, como por ejemplo acudir a la presentación de la plataforma de otro de los 'purgados' de Vox, Espinosa de los Monteros, o estar presente en la tribuna de autoridades del desfile militar el 12 de octubre, en contra de la doctrina de Vox de no acudir para hacer un desplante al Gobierno y no compartir espacio con Pedro Sánchez.
2022, el comienzo del fin de Ortega Smith en Vox
Esas acciones y palabras han ido acordes a su caída en desgracia dentro de Vox. En 2022, Smith fue cesado como secretario general de Vox, cargo que ostentaba desde 2016, dos años antes de que Vox saltase a la primera línea de la política institucional.
Tras ello, llegó la retirada de la vicepresidencia del partido en 2024. Su peso en el partido quedó reducido al de simple vocal en enero de 2025 y, en diciembre de ese mismo año, acabó fuera de la dirección.
Por el camino, ha sido cesado recientemente como portavoz adjunto en el Congreso, ha perdido la titularidad en la Comisión de Interior y la de Justicia y ha cambiado de escaño en el Congreso, después de que Vox le mandase al fondo del hemiciclo, lejos de las primeras filas que ocupaba detrás del escaño de Abascal. Fue el último símbolo de la pérdida de confianza y de peso interno dentro del partido. Ya solo le quedaba el cargo de portavoz del Ayuntamiento de Madrid, hasta que esta semana todo terminó.
Adiós a la crítica interna y discrepancia con Abascal
Vox prescinde así del último gran referente que tenía junto a Abascal desde su fundación, tras la caída en desgracia de los también críticos Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio, quienes, junto a Abascal, fueron los cuatro rostros visibles de la formación cuando saltó a la fama en 2018.
Igual suerte corrieron los otros dirigentes destacados de los primeros años como Mazaly Aguilar, Macarena Olona, Juan García Gallardo, Rubén Manso, Víctor Sánchez de Real, Juan Luis Steegmann o Carla Toscano, a los que se han ido sumando también mandos medios en provincias.
"No sé qué es lo que he hecho para merecer esto", afirmaba recientemente Smith, alejado de su perfil agresivo que amenazaba con "mandar a un campanario" a dos profesores que le afearon sus críticas al colectivo LGTBI, que negaba la violencia de género o lanzaba botellas de agua en plenos del consistorio madrileño a un concejal de Más Madrid, o plantaba la bandera de España en el Peñón de Gibraltar para reclamar la soberanía española. Una imagen de tipo duro, ultraderechista e irreductible que ahora queda derrotado por el líder de su propio partido, el que él fundó y que ahora le da la espalda.