El Congreso desestimará la petición de indemnización del exdiputado José Luis Ábalos tras renunciar a su acta
- Se abordará en la mesa del Congreso este martes y será rechazada, según ha podido saber RTVE
- Los letrados sostienen que no procede y aducen que se encontraba suspendido en el momento de renunciar al acta
La mesa del Congreso de los Diputados desestimará este martes la petición del exministro y exdiputado imputado en el caso Koldo, José Luis Ábalos, de cobrar una indemnización tras renunciar a su acta de diputado.
Según ha podido saber RTVE, los letrados sostienen que la indemnización no procede y aducen que Ábalos se encontraba suspendido en el momento de renunciar al acta. El exministro y exsecretario de Organización del PSOE renunció tras dos meses en prisión por el caso Koldo, donde se encuentra a la espera de juicio.
Ábalos solicitó cobrar esta indemnización amparándose en el artículo 12 del reglamento de pensiones parlamentarias, que establece que "quienes hayan sido miembros de las Cortes Generales y cesen en dicha condición tendrán derecho a una indemnización por cese". Ahora, los letrados también sostienen que ninguno de los miembros de la Cámara que fueron suspendidos en el pasado percibió la indemnización establecida en ese artículo.
Fuentes parlamentarias también apuntan que la indemnización por cese tiene como objetivo "evitar las dificultades que puede conllevar la vuelta, por parte de los parlamentarios, a la ocupación previa a la dedicación a la actividad política, especialmente como consecuencia de la carencia de cobertura por desempleo que afecta a quien desempeña el mandato parlamentario. De ahí que sea incompatible con la percepción de cualquier otro ingreso, como por ejemplo el de pensión por jubilación. Ambas retribuciones (indemnización y pensión) son incompatibles y su combinación contraria a la finalidad expresada por el Reglamento de pensiones parlamentarias".
Ábalos está investigado por cinco posibles delitos en el marco del caso Koldo: integración en organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. De hecho, esta semana tiene la vista preliminar de una de las primeras piezas del caso Koldo, la que tiene que ver con el cobro de mordidas de obra pública en la compra de mascarillas durante la pandemia.
Ábalos también sigue investigado en otra pieza por presuntas irregularidades en contratos de obra pública. En esta causa, en la que también está imputado su sucesor al frente de la Secretaría de Organización del PSOE, Santos Cerdán.