Mapa de la guerra de Ucrania: Kiev frena la campaña de drones de Rusia, que avanza de forma limitada en el este
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Viernes 27 de febrero, día 1.465 de la guerra: Kiev golpea la logística rusa y limita sus drones, pero Moscú intensifica los ataques energéticos
El último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) destaca que las fuerzas rusas mantienen avances en sectores puntuales del este y el sur del país, como en partes de las regiones de Sumy, cerca de Pokrovsk y en el oeste de Zaporiyia, pero estos progresos no han resultado en cambios operacionales significativos a gran escala. Por su parte, las fuerzas ucranianas también han obtenido pequeñas ganancias locales en la zona táctica de Kostantinovka-Druzhkivka, en la región de Donetsk.
Por otra parte, los analistas del ISW subrayan que los esfuerzos de Ucrania y SpaceX para bloquear el acceso de las fuerzas rusas a las terminales Starlink continúan interrumpiendo las operaciones de drones rusos en la línea del frente. En las últimas dos semanas, la efectividad de la campaña de drones de Rusia se habría reducido entre un 20 y un 40%. No obstante, los ataques masivos con misiles y aparatos no tripulados continúan, apuntando sobre todo a la infraestructura energética ucraniana.
Así, Rusia lanzó durante la pasada noche un nuevo ataque masivo con drones contra Ucrania que alcanzó infraestructuras portuarias en la región de Odesa, causando daños en almacenes, fábricas y equipamiento industrial, además de incendios en contenedores de alimentos. Según la Fuerza Aérea ucraniana, fueron empleados 187 drones, de los que 167 fueron interceptados, aunque varios impactaron en distintas localizaciones. Desde el inicio de la guerra, Moscú ha dañado centenares de infraestructuras portuarias y más de 150 buques civiles.
Por su parte, Rusia asegura haber derribado 148 drones ucranianos en doce horas, incluidos varios que se dirigían a Moscú, lo que obligó a cerrar temporalmente los aeropuertos de la capital. En la región fronteriza de Bélgorod, ataques ucranianos dejaron sin suministro eléctrico, agua y calefacción a más de 60.000 personas. El intercambio constante de bombardeos contra infraestructuras críticas consolida una dinámica de desgaste mutuo más allá del frente terrestre.
Viernes 20 de febrero, día 1.458 de la guerra: Ucrania resiste en Kupiansk mientras Rusia avanza sobre Sloviansk
A menos de una semana para el cuarto aniversario de la guerra, el frente ucraniano ha registrado pequeños cambios de líneas y un ligero incremento de la intensidad de combates, con avances marginales de ambos bandos durante los últimos días. Según el último parte del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), las fuerzas ucranianas han logrado progresar ligeramente dentro de la ciudad de Kupiansk, en el eje del río Oskil, mientras las tropas rusas han avanzado de forma limitada hacia Sloviansk, en el norte de Donetsk. En paralelo, Moscú mantiene ofensivas sin éxito en varios puntos de las regiones de Sumy y Járkov, donde intenta crear una franja de seguridad en la frontera y acercar su artillería a la capital de la región.
Con este objetivo, Rusia sigue atacando posiciones ucranianas en el norte. Lo hace con la vista puesta en abrir un "colchón defensivo" al otro lado de la frontera, según el análisis del think tank estadounidense. Pero los asaltos cerca de localidades como Pysarivka y Marine, en el óblast de Sumy, no han supuesto avances de terreno, según explica en el mismo informe el analista militar ucraniano Kostyantyn Mashovets. Más al este, las tropas rusas han golpeado de forma reiterada el norte de Járkov, alrededor de Vovchansk y Veterynarne, pero se han enfrentado a un intenso uso de drones ucranianos que les ha impedido concentrar fuerzas cerca de la línea del frente.
En el eje de Kupiansk, el deshielo y la crecida del río Oskil han convertido el agua en una barrera para el avance de Moscú. Además, Kiev no solo ha frenado la ofensiva rusa, sino que ha recuperado algo de terreno en la propia ciudad y mantiene el control físico de algunas carreteras clave. Mandos ucranianos citados por ISW describen un enemigo con “poco material restante” y reticente a emplear sus vehículos en este frente.
En Donetsk, los combates se concentran en un cinturón de pueblos en la llamada “zona gris”, donde los mandos ucranianos describen asaltos muy costosos para Moscú en vidas y material. Más al sur, el ejército ruso sigue presionando cerca de Kostyantynivka, Druzhkivka y Pokrovsk, con repetidos ataques mecanizados que a menudo quedan inmovilizados en el barro, y con unidades formadas por soldados con apenas dos meses de entrenamiento y presencia de mercenarios extranjeros, lo que las hace más desorganizadas y vulnerables.
Los ataques contra infraestructuras y el pulso tecnológico continúan en ambos bandos. Ucrania mantiene su campaña de golpes selectivos contra la logística rusa. En las últimas horas, ha atacado con drones un depósito de petróleo en la región rusa de Pskov, a unos 500 kilómetros de la frontera. Al mismo tiempo, Rusia innova en el uso de su arsenal no tripulado: ha empezado a emplear drones Geran‑2 como “naves nodriza” que transportan y lanzan drones kamikaze en vuelo. Esto, explican los expertos, pretende multiplicar el alcance y la flexibilidad de los ataques en zonas como Sumy.
Viernes 13 de febrero, día 1.451 de la guerra: Moscú presiona la retaguardia energética ucraniana y el frente terrestre sigue estancado
Como es habitual en las últimas semanas, continúan los ataques de Rusia contra infraestructuras energéticas en Ucrania, en las últimas horas en la región meridional de Odesa. La empresa eléctrica privada DTEK informó de daños "extraordinariamente graves" en una de sus instalaciones tras un bombardeo, que se suma al impacto sufrido previamente por una subestación en la misma zona. Los ataques nocturnos rusos contra el sistema energético ucraniano se han convertido en una constante desde principios de año, provocando cortes prolongados de electricidad, agua y calefacción para millones de civiles, en un contexto de bajas temperaturas y creciente déficit de generación eléctrica.
En paralelo, un ataque ruso con drones de largo alcance causó al menos un muerto y seis heridos en instalaciones portuarias de Odesa, además de alcanzar infraestructuras energéticas en la vecina Mikoláiv y provocar daños ferroviarios en otras regiones del país. Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó 154 drones en la última oleada, de los cuales 111 fueron interceptados, aunque varios lograron impactar en distintas localizaciones. Por su parte, Rusia aseguró haber neutralizado 124 drones ucranianos en su territorio en las últimas horas, principalmente en las regiones de Rosto, Volgogrado y Kursk, donde los ataques causaron heridos y daños en viviendas y vehículos. Las autoridades rusas también informaron de interrupciones temporales en varios aeropuertos y de la evacuación de una localidad tras el incendio en un almacén militar.
Mientras se recrudece la guerra de drones, los aliados occidentales continúan reforzando la ayuda militar a Kiev. Durante una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania celebrada tras un encuentro ministerial de la OTAN, su secretario general, Mark Rutte, anunció nuevas aportaciones económicas y el envío de sistemas de defensa aérea e interceptores. Países como Reino Unido, Alemania y Suecia confirmaron paquetes adicionales que incluyen misiles, munición de artillería y financiación para armamento de largo alcance, con el objetivo de reforzar la capacidad defensiva ucraniana frente a los ataques continuados con drones y misiles rusos.
En el frente terrestre, el último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en sus siglas en inglés) describe un escenario de combates posicionales con avances limitados de ambos bandos. Rusia habría logrado progresos marginales en el norte de la región de Járkov y en zonas próximas a Sloviansk, mientras que Ucrania habría recuperado pequeñas posiciones cerca de Borova (Járkov) y Guliaipolé (Zaporiyia). Las fuerzas rusas continúan intentando expandirse en varias direcciones del este de Ucrania, con especial foco en completar la ocupación de la región de Donetsk y presionar en áreas como Kupiansk, donde, pese a los ataques rusos, las tropas ucranianas mantienen el control de la ciudad y han logrado aislar a algunas unidades enemigas.
Viernes 6 de febrero, día 1.444 de la guerra: Rusia pierde el acceso a las terminales de satélites Starlink
En las últimas horas, la guerra en Ucrania ha estado marcada por incidentes tecnológicos y nuevos ataques contra infraestructuras energéticas en territorio ruso. Según blogueros militares rusos, el Ejército de Moscú habría perdido el acceso a terminales del sistema de internet satelital Starlink, utilizadas de forma no oficial para mejorar las comunicaciones en el frente. Estas terminales permitían coordinar ataques con drones y transmitir información en tiempo real, lo que había incrementado la eficacia operativa rusa desde 2023, cuando habría empezado a importar estas terminales a través de países de Oriente Medio y Asia Central. Fuentes ucranianas también reconocieron fallos en una tecnología que también utilizaba Ucrania, aunque señalaron que sus dispositivos están siendo verificados para garantizar su funcionamiento. La desconexión supondría un revés para Rusia, que carece de un sistema alternativo con prestaciones similares y estaría buscando soluciones tecnológicas en terceros países.
Por otra parte, durante la pasada noche, fuerzas ucranianas lanzaron misiles HIMARS y drones de largo alcance contra instalaciones energéticas rusas en las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk. Las autoridades rusas denunciaron daños significativos en infraestructuras eléctricas, que provocaron interrupciones en el suministro de luz, calefacción y agua, aunque sin víctimas. Moscú aseguró haber derribado 38 drones ucranianos, la mayoría en esas dos regiones, en una nueva escalada de la guerra contra objetivos energéticos en ambos bandos.
En el frente, según el último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), Rusia mantiene la iniciativa en varios sectores pero sin rupturas estratégicas. En el sector de Járkov y la frontera norte, las fuerzas rusas continúan operaciones ofensivas limitadas cerca de Kupiansk y en áreas fronterizas con la región rusa de Bélgorod. Su objetivo es obligar a Ucrania a mantener tropas en esa zona y acercar su artillería a Járkov. Las fuerzas ucranianas, por su parte, mantienen contraataques localizados para contener el avance.
En Donetsk, principal foco de la ofensiva rusa, se registran combates alrededor de Bajmut, Avdiivka y en el frente occidental de la región. Las tropas rusas intentan ampliar su control territorial mediante ataques frontales apoyados por artillería y drones, mientras Ucrania defiende posiciones fortificadas y ejecuta contraataques tácticos. En el sur, en Zaporiyia y Jersón, la ofensiva es más limitada. Predominan ataques de artillería, drones y pequeñas operaciones terrestres, yUcrania sigue atacando posiciones logísticas rusas y líneas de suministro en la retaguardia.
Mes anterior
Durante el mes de enero de 2026, en las semanas 203ª, 204ª, 205ª y 206ª, se ha mantenido una guerra de desgaste con escasos cambios territoriales. Rusia ha continuado su ofensiva en el este, especialmente en Donetsk, Járkov y Zaporiyia, logrando avances limitados. Moscú ha centrado sus esfuerzos en consolidar posiciones y crear zonas de amortiguamiento, mientras insiste en el control total del Dombás como objetivo estratégico. Paralelamente, los combates terrestres muestran estancamiento debido a las condiciones invernales y a la resistencia ucraniana. Al mismo tiempo, ambos bandos han intensificado la guerra energética y los ataques a larga distancia. Rusia ha bombardeado de forma masiva infraestructuras eléctricas y logísticas ucranianas, provocando cortes de luz y calefacción en pleno invierno, mientras Kiev ha respondido con ataques a refinerías y depósitos de combustible rusos.
En el siguiente enlace se puede consultar el diario del conflicto en ese mes y acceder a los anteriores.
Sobre estos mapas
La situación en Ucrania cambia continuamente, pero el flujo de información no es constante. Por eso, esta pieza no pretende ser exhaustiva, sino hacer un seguimiento general de los ataques. Es posible que en los mapas sigan apareciendo eventos pasados y que haya otros que tarden un tiempo en reflejarse.
Existe un debate metodológico acerca de que asignar zonas geográficas enteras al control de las tropas rusas puede dar a entender que no existe resistencia o contraataques por parte de las fuerzas armadas ucranianas. Sin embargo, en estos mapas se busca visualizar las áreas en las que se producen los avances y maniobras de las tropas rusas, adoptando un enfoque militar estándar para registrar diariamente los movimientos de una guerra de maniobras convencional como la que libra Rusia en Ucrania. Este seguimiento de las maniobras y tácticas es esencial para entender y evaluar la evolución de la guerra.
La información del avance de las tropas rusas procede de los informes del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) de Washington junto con el proyecto Critical Threats. Sus actualizaciones diarias indican las partes de Ucrania que están bajo control ruso, entendiendo ‘control’ como influencia sobre un área frente a un enemigo. En ese sentido, las áreas coloreadas no suponen la eliminación completa de la resistencia local.
Para completar la información se utilizan las actualizaciones del Ministerio de Defensa del Reino Unido y del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, así como datos, vídeos y fotografías proporcionadas por agencias de noticias, medios internacionales y otras fuentes de información fiable revisada por el equipo de DatosRTVE.