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Los mapas de enero de 2026 de la guerra de Ucrania

Mapas de la guerra en Ucrania, semana a semana
Los mapas de la guera de Ucrania, enero 2026 EFE / Diseño RTVE

Esta noticia se actualiza una vez a la semana.

Viernes 9 de enero, día 1.416 de la guerra: Reino Unido refuerza la defensa aérea de Ucrania

En los últimos días, Rusia ha aprovechado la insuficiencia de sistemas de defensa aérea de Ucrania para proteger tanto el frente como la retaguardia con ataques de misiles y drones de largo alcance. La noche del 7 al 8 de enero, la Fuerza Aérea Ucraniana identificó un ataque ruso con 97 drones contra la infraestructura civil y energética de las regiones de Zaporiyia y Dnipropetrovsk. De ellos, 70 fueron derribados y 27 impactaron en distintos lugares, dejando casi completamente si electricidad a las provincias de Dnipropetrovsk y Zaporiyia, según el Ministerio de Energía de Ucrania, y provocando la suspensión total de la producción de la empresa siderúrgica ucraniana Zaporizhstal. Además, dos misiles balísticos rusos Iskander-M han impactado contra edificios de apartamentos durante un ataque contra la ciudad de Krivói Rog; y Moscú ha atacado la infraestructura portuaria de Odesa, dañando un tanque de almacenamiento de petróleo, según han informado los jefes de la Administración Militar de estas regiones.

En este contexto, Reino Unido ha proporcionado a Ucrania sistemas de defensa aérea. El subsecretario de Estado británico para las Fuerzas Armadas, Al Carns, explicó el 6 de enero que el Reino Unido ha entregado 13 sistemas de defensa aérea Raven y dos prototipos de sistemas de defensa aérea Gravehawk a Ucrania. Carns también avanzó la llegada de un lote de 15 sistemas Gravehawk, aunque no especificó la fecha.

Las fuerzas rusas han logrado, recientemente, avances en la provincia de Sumy. El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) ha confirmado mediante imágenes satélite el avance de Moscú al sudoeste de la ciudad de Yablunivka y blogueros rusos mencionan también avances en Andriivka. En la capital de la provincia, las fuerzas rusas han atacado el noroeste de la ciudad entre el 7 y 8 de enero.

El Ejército ucraniano también ha informado de un asalto combinado a gran escala entre Andriivka y Oleksiivka el pasado 7 de enero. Este ataque ha sido descrito igualmente por un bloguero militar ruso que afirma que las fuerzas del Kremlin comenzaron los bombardeos en diciembre de 2025 para preparar la ofensiva. Además, el ISW recoge un intento fallido por parte de grupos de asalto rusos para infiltrarse en las líneas ucranianas usando vehículos todoterreno.

En el frente oriental, Rusia continúa la campaña en el entorno de la ciudad de Járkov y sus operaciones para completar la toma de la región de Lugansk. Allí, la ofensiva se concentra en dirección a Kupiansk. El ISW ha geolocalizado imágenes de militares rusos ondeando banderas en el este de Podoly el 8 de enero. No obstante, el think tank estadounidense no confirma avances significativos ni cambios de control del terreno por el momento. También recoge declaraciones de un oficial de una brigada ucraniana que opera en esta zona y que ha explicado que Kiev siguen eliminando efectivos rusos que se esconden en Kupiansk con tácticas de infiltración en pequeños grupos y disfrazadas de civiles.

En Donetsk, los combates se localizan cerca de Siversk y Kostyantynivka-Druzhkivka sin avances confirmados por ninguno de los dos bandos.

Viernes 16 de enero, día 1.423 de la guerra: la guerra energética se recrudece mientras el frente permanece estancado

Hacer más crudo el invierno al enemigo es lo que procuran en estos momentos las fuerzas rusas y ucranianas. Si Kiev sigue priorizando los ataques contra las refinerías y los depósitos de combustible rusos con el fin de reducir los suministros con destino a la maquinaria de guerra del Kremlin, Moscú responde con masivos ataques contra el sistema energético ucraniano, que han dejado a miles de ucranianos sin calefacción en medio del invierno, con temperaturas de hasta -17ºC.

Los ciudadanos de Kiev, sin calefacción, con cortes de agua y a oscuras la mayor parte del día por los ataques recientes a subestaciones y centrales eléctricas, se ven obligados a salir de casa para trabajar, calentarse y cargar sus móviles al haberse agravado el déficit de suministro por los bombardeos.

Las defensas antiaéreas rusas neutralizaron durante la pasada noche 106 drones ucranianos en diez regiones rusas, principalmente en las fronterizas Bélgorod y Riazán, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia.

Sin avances significativos en el frente, el último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) remarca que el Kremlin continúa promoviendo la falsa narrativa de que las defensas ucranianas están a punto de colapsar, pese a que los datos sobre los avances rusos desde el inicio de la invasión a gran escala lo desmienten. En esta línea, el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, ha reiterado afirmaciones falsas y exageradas sobre la situación en el frente, incluida la supuesta toma de Kupiansk, en la región de Jarkov, contradicha por abundante evidencia visual y por informes tanto ucranianos como rusos. El objetivo es proyectar la idea de que una victoria rusa es inevitable y presionar a Ucrania y Occidente para que acepten las demandas de Moscú.

En las últimas horas, las fuerzas ucranianas han avanzado cerca de Kupiansk, Slaviansk y en el eje Kostyantynivka-Druzhkivka, en la región de Donetsk, mientras que los avances rusos se han limitado a zonas próximas a Pokrovsk, un punto logístico clave en este mismo oblast y que también es relevante desde el punto de vista operativo, porque se encuentra al oeste de los principales focos de combate; si Rusia lo captura, afectaría seriamente a la capacidad de Ucrania para sostener sus defensas más al este y abriría el camino hacia centros urbanos estratégicos como Sloviansk y Kramatorsk.

Viernes 23 de enero, día 1.430 de la guerra: estancamiento en las últimas ofensivas rusas

La situación en el frente ucraniano muestra en las últimas horas un estancamiento de las operaciones terrestres rusas, pese a la intensificación de los ataques a larga distancia. Moscú reconoce que en toda la semana apenas ha logrado avanzar con la toma de una pequeña localidad, Semenivka, en la región de Járkov, un progreso muy limitado que evidencia el impacto del invierno y la solidez de las defensas ucranianas en los principales ejes del frente oriental. Este reconocimiento contrasta con la retórica oficial: el Kremlin ha vuelto a situar el Dombás en el centro de sus exigencias estratégicas, reclamando la retirada "incondicional" del Ejército ucraniano de esa región como condición clave para cualquier acuerdo de paz.

Entretanto, en la última semana se han producido un ataque masivo y cinco ataques combinados, dirigidos contra redes eléctricas, nodos de transporte, depósitos de combustible y almacenes de munición ucranianos. Ucrania mantiene igualmente su estrategia de golpear la infraestructura energética rusa con el fin de diezmar su potencial de suministro militar, como demuestra el ataque con drones contra un depósito de petróleo en Penza, a unos 500 kilómetros al sudeste de Moscú. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, durante la pasada noche las defensas antiaéreas derribaron un total de 12 drones ucranianos de ala fija.

El último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) confirma estas tendencias. El día a día de la guerra en Ucrania continúa marcado por operaciones limitadas sobre el terreno y un enfoque en combates posicionales más que en avances decisivos.

La mayoría del frente permanece estática, con las fuerzas rusas centradas en mantener y consolidar posiciones en el este y sur de Ucrania mientras buscan crear zonas de amortiguamiento, especialmente alrededor de Járkov y la región de Donetsk, aunque sin avances significativos confirmados. Según el análisis del think tank estadounidense, Moscú está dando pasos para proveer vehículos ligeros, crear una nueva brigada de drones y centralizar las unidades de estos aparatos en el ejército ruso, todo ello orientado a sostener la guerra de desgaste y dotar de movilidad a sus unidades en combates lentos y de baja ganancia territorial.

Viernes 30 de enero, día 1.437 de la guerra: Rusia redirige sus ataques aéreos a zonas fronterizas de Ucrania

El Kremlin confirmó este viernes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a su homólogo ruso, Vladímir Putin, que suspendiera los bombardeos aéreos contra Kiev durante una semana hasta el 1 de febrero, cuando se celebrará la segunda ronda de negociaciones a tres bandas en Abu Dabi. El portavoz ruso no precisó si Putin había respondido positivamente a la petición y si esta incluía todos los ataques o solamente los bombardeos contra la infraestructura energética de la capital ucraniana, cuando las temperaturas se acercan a -20 °C. De todos modos, Ucrania ha denunciado en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) los ataques rusos al sistema eléctrico y nuclear.

Rusia volvió a atacar el jueves por la noche territorio ucraniano con más de cien drones y un misil, dirigidos contra regiones ucranianas fronterizas. En ciudades más alejadas del frente como Kiev y Odesa, que sufren ataques a sus infraestructuras energéticas casi cada noche, no sonaron en esta ocasión las sirenas que anuncian la llegada de ataques aéreos. Millones de ucranianos han comenzado el año con cortes de luz y calefacción de varios días debido a los ataques masivos rusos a su sistema energético. Ucrania vive el invierno más crudo de los últimos lustros.

A juicio del análisis del think tank estadounidense ISW, esta tregua de una semana sobre los ataques energéticos no supone una concesión significativa por parte de Rusia, dado que el Kremlin sigue rechazando un alto el fuego a largo plazo y ha ofrecido anteriormente moratorias similares a corto plazo para avanzar en sus objetivos políticos.

Según el último informe del citado Instituto para el Estudio de la Guerra, las fuerzas rusas están usando drones de ala fija de bajo coste que se controlan viendo en tiempo real lo que graba su cámara y que se comunican por satélite con la red Starlink, que pertenece a Elon Musk. Con ellos, intentan atacar o dificultar el uso de carreteras ucranianas bastante detrás del frente de combate, aproximadamente entre 25 y más de 100 kilómetros, para entorpecer el movimiento de tropas y suministros. El ministro de Defensa ucraniano, Mijailo Fedorov, dijo que están cooperando con SpaceX, la empresa de Musk, para evitar que Rusia utilice el sistema Starlink en ataques contra objetivos en Ucrania.

En lo que respecta a la situación general del frente, los rusos han logrado progresos limitados en el oeste de Zaporiyia y continúan su ofensiva en el este de Ucrania, con operaciones en varias direcciones (Kupiansk, en Járkov; Lyman y Pokrovks, en Donetsk), aunque sin rupturas en las líneas de defensa de Ucrania.

Mes anterior

Durante el mes de diciembre de 2025, en las semanas 198ª, 199ª, 200ª, 201ª y 202ª, Rusia ha mantenido una guerra de desgaste en varios frentes, con infiltraciones, bombardeos masivos y presión constante. Moscú reclamó avances en Siversk sin capacidad para convertirlos en cambios estratégicos o decisivos, pero con un elevado coste en vidas y recursos que, junto a la resistencia ucraniana, impidieron la ruptura del frente. Las tropas rusas controlan actualmente cerca del 90% del Dombás y, aunque el Kremlin insiste en conseguir el control completo de esta región, integrada por las provincias de Lugansk y Donetsk, ya sea por la fuerza o mediante la negociación, 2025 cerró sin un acuerdo de paz para Ucrania.

En el siguiente enlace se puede consultar el diario del conflicto en ese mes y acceder a los anteriores.

Sobre estos mapas

La situación en Ucrania cambia continuamente, pero el flujo de información no es constante. Por eso, esta pieza no pretende ser exhaustiva, sino hacer un seguimiento general de los ataques. Es posible que en los mapas sigan apareciendo eventos pasados y que haya otros que tarden un tiempo en reflejarse.

Existe un debate metodológico acerca de que asignar zonas geográficas enteras al control de las tropas rusas puede dar a entender que no existe resistencia o contraataques por parte de las fuerzas armadas ucranianas. Sin embargo, en estos mapas se busca visualizar las áreas en las que se producen los avances y maniobras de las tropas rusas, adoptando un enfoque militar estándar para registrar diariamente los movimientos de una guerra de maniobras convencional como la que libra Rusia en Ucrania. Este seguimiento de las maniobras y tácticas es esencial para entender y evaluar la evolución de la guerra.

La información del avance de las tropas rusas procede de los informes del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) de Washington junto con el proyecto Critical Threats. Sus actualizaciones diarias indican las partes de Ucrania que están bajo control ruso, entendiendo ‘control’ como influencia sobre un área frente a un enemigo. En ese sentido, las áreas coloreadas no suponen la eliminación completa de la resistencia local.

Para completar la información se utilizan las actualizaciones del Ministerio de Defensa del Reino Unido y del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, así como datos, vídeos y fotografías proporcionadas por agencias de noticias, medios internacionales y otras fuentes de información fiable revisada por el equipo de DatosRTVE.