El cierre de la ferretería Molina: cómo la desaparición del pequeño comercio transforma un barrio
- La ferretería Molina cerró sus puertas tras más de 70 años en el barrio de Retiro de Madrid
- En este capítulo del podcast Esto merece una explicación contamos sus últimos años intentando que alguien mantuviese la tienda
La ferretería Molina era como un viaje en el tiempo. Lo era no solo por la edad de sus propietarias, de 84, 80 y 76 años, por las estanterías antiguas o por las reliquias que te podías encontrar allí. Era un viaje en el tiempo a una forma de vender. María, Pepa y Alicia Molina escuchaban a sus clientes en lo que pudieran necesitar, echaban una mano si hacía falta arreglando una lámpara, o incluso recomendaban ir a otra tienda donde podían encontrar algo más adecuado. “Esto es un poco confesionario”, me dijo María en uno de los días que pasé con ellas en la tienda. Porque además de todo lo anterior, acompañaban pacientemente a vecinos del barrio que estaban muy solos y venían a pasar un rato, a charlar.
Las hermanas Molina no querían jubilarse
Cuando me enteré de que la ferretería iba a cerrar, empecé a acompañarlas en la espera de un comprador, en ese día a día que tanto les gustaba. Un tornillo, una cerradura, la goma de una olla exprés… El tiempo en la ferretería era un goteo constante de clientes. “Esto para mí no es un trabajo”, me decía Pepa. “Más que clientes, son amigos y de la familia”. Ellas querían que el negocio siguiese siendo la ferretería que fundó su padre Teodoro Molina en 1953, y esperaban que alguien quisiera comprarlo. Pero no veían el momento de jubilarse. Llevaban toda su vida allí.
En el pódcast ‘Ferreteras’, de ‘Esto merece una explicación’ podéis escuchar lo que me han contado durante estos tres años. Cómo llegaron a la ferretería cuando su padre decidió poner el negocio para sus tres hijas. Cómo se construyó la M30 y fueron desapareciendo las cuadras de la calle Vaquerías, donde había vacas y les daban leche fresca. Cómo desde su mostrador vieron cambiar los tiempos y el país.
Teodoro Molina, un moderno en 1953
Que tres mujeres llevasen una ferretería no era nada habitual en aquella época. “Mi padre era un moderno, un adelantado a sus tiempos”, dice María. “No le tratábamos de usted como a los padres de entonces, no nos tenía nada controladas”, añade Pepa.
La ferretería Molina era sin duda un lugar muy especial. Y lo digo en pasado, porque finalmente cerró. Ahora la calle ya no es la misma, faltan ellas, las chicas, como las conocen en el barrio. Mantuvieron el negocio durante más de 70 años, pero no encontraron finalmente un comprador que lo quisiera como tal. Después de seis años de espera, un inversor les hizo una oferta y decidieron vender. “Ferretería no va a ser”, me dice Alicia, la pequeña, cuando me cuenta la noticia. Le da pena, aunque ella es la que más ganas tiene de jubilarse. Cumplió los 65 hace ya más de una década.
"Cuando yo llegué no había ni calle"
Cuando ellas llegaron a Doctor Esquerdo no había nada. “No había ni calle”, recuerda María. Ahora el precio del local puede alcanzar el millón de euros. ¿Sería rentable mantener una ferretería allí? ¿En qué se están convirtiendo barrios como este, en el que es tan difícil mantener un comercio? ¿Acabarán siendo todo pisos turísticos, gimnasios y cafeterías de especialidad? ¿Podemos hacer algo los vecinos eligiendo dónde comprar?, ¿o no?
Este pódcast invita a una reflexión sobre el cambio de los tiempos, de nuestro entorno, las relaciones humanas y la forma de ver la vida y el trabajo.
'Ferreteras' es la nueva entrega tras 'Luces y sombras de Navidad', 'Un suceso corriente', 'La escombrera de la Comuna 13', 'Silicosas, muerte en suspensión', 'Moda sin freno', 'Postales de un viaje de fin de curso', '¿Qué está pasando en las universidades públicas?', 'No entiendo el arte', 'Un juicio con jurado', 'La amenaza del virus del Nilo: un viaje por el bajo Guadalquivir', '¿Qué pasa con el cannabis en España?', 'Cómo funciona Mercamadrid', ‘El asesino de Elisa: historia de una búsqueda' o 'La pesadilla americana antes del sueño'.
Esto merece una explicación