Enlaces accesibilidad

'El diario de la Señorita Litgi': Kim nos descubre la historia de amor secreta de una joven durante veinte años

  • Es el nuevo trabajo del Premio Nacional de Cómic
  • Más noticias sobre cómic e ilustración en El Cómic en RTVE.es
Una mujer de mediana edad, con cabello castaño y un collar de perlas, escribe concentrada en un diario abierto sobre un escritorio lleno de papeles y libros, en una habitación decorada con estilo clásico.
Detalle de la portada de 'El diario de la señorita Litgi' 5

Durante casi veinte años, Mercé Litgi vivió un amor clandestino que plasmó en su diario secreto. Un diario que, años después de su muerte, terminó cayendo en manos del Premio Nacional de Cómic Kim Aubert (El arte de volar, Fouché, el genio tenebroso). Kim quedó tan cautivado y conmovido por el amor y el sufrimiento de esa joven que decidió plasmar la historia en viñetas. El resultado es El diario de la señorita Litgi (Norma), un cómic tan emocionante como sorprendente.

Kim nos cuenta cómo llegó a sus manos este diario: “Un día de octubre de 2007 fui a Los Encantes, un mercado de trastos viejos. Y en medio de un montón de libros en el suelo destacaba este diario, forrado de cuero. Lo abrí y vi que era de una chica que hablaba con su novio. Así que lo compré con cuatro euros”.

“Y al llegar a casa y leerlo quedé muy impresionado –añade-. Era de una chica de 18 años, de buena familia, que contaba que estaba de vacaciones en el mes de julio. Jugaba al tenis e iba a la piscina, donde le llamó la atención un hombre mayor que ella, de 36 años, llamado Manolo. Y poco a poco se mete en la piscina con él, van juntos al cine y terminan enrollándose”.

Página de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)

“Descubrí que hablaba de la Guerra Civil”

“Yo pensaba que era un diario de los años 60 –nos comenta Kim-, pero en un momento dado la chica habla de la Guerra Civil, que acababa de comenzar. Luego rompen la relación porque él se va sin decirla a donde. Y es que lo habían reclutado y estaba combatiendo en el frente”.

“Cuando las tropas franquistas tomaron Barcelona, en enero de 1939, Manolo llega con ellas y vuelven a encontrarse, pero le dice a Mercé que no pueden seguir juntos. Y es que él estaba casado y tenía dos hijos. Y además se iba a ir a Canarias por un tiempo, porque en Barcelona no había trabajo”.

Entonces en el diario hay una pausa de seis años, de 1939 a 1945, cuando Manolo vuelve a Barcelona. “Ella está súper contenta –asegura Kim-. Se vuelven a liar y pasan un mes junto en Barcelona. Y esos encuentros y desencuentros siguen durante 20 años, hasta la última anotación del diario de la Señorita Litgi, que es del 20 de noviembre de 1954.

Página de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)

“Me di cuenta de que el diario fascinaba a la gente”

Esta historia de amor y desamor fascinó a Kim hasta el punto de que: “Leía el diario una vez al año, pero no sabía qué podía hacer con él. Empecé a contar su historia en cenas con los amigos y me di cuenta de que el diario fascinaba a la gente. Tenía el poder de que todos se quedaran callados mientras la contaba”.

“Entonces la dibujante Marika Vila me convenció para escribir la historia de la señorita Litgi –confiesa Kim-. Me dijo que tenía que hacerla igual que lo contaba, mostrando también mi experiencia personal. Pero no quería que perdiera la fuerza que tiene el diario. Así que, lo que hice fue reproducir una página del diario y adaptarlo en la página contraria a mi manera, de forma que complementara la historia real”.

“Porque todo lo que pasa está adaptado literalmente del diario. Y comienzo y finalizo la historia con mi propia historia con el diario. Dibujo la parte del diario real en tonos grises, mientras que mi historia es a color”, añade el dibujante.

Página de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)

“Mercé era una mujer adelantada a su tiempo”

Kim destaca que: “Mercé era una mujer adaptada a su tiempo. No solo lo dice ella misma en su diario, sino que encontré a un doctor de la época, ya fallecido, que en una entrevista contaba que en la universidad de medicina solo había tres chicas. Y que una de ellas era “Mercé la sonriente”.

Una joven que era muy guapa, que fumaba, que llevaba pantalones y que tenía su propia Vespa –continúa-. Y aunque ella en el diario hable a veces de su postración a Manolo por amor, también dice: “no te equivoques porque yo soy una mujer liberada. Sólo te digo eso porque te quiero como nadie te ha querido". Incluso le regaló el diario a Manolo para que “supiera lo mucho que lo quería”, aunque acabó devolviéndoselo supongo que para que no lo descubriese su esposa”.

En cuanto a Manolo, Kim nos comenta: “Mercé lo describe como “un tío muy guapo con los ojos claros, con su bañador blanco…” y dice que “juega al tenis muy elegantemente”.

Yo no juzgo a los personajes -continúa Kim-, pero lo cierto es que Manolo parece un cabrón que se aprovechó de esta chica tan joven. Creo que ella estaba mucho más enamorada y pendiente casi a diario de si la escribía. Acabó encerrándose en sí misma y manteniendo el romance en secreto, porque en aquella época era peligroso tener amantes. De hecho, creo que solo ella, Manolo y una amiga conocían la existencia de este diario”.

Viñeta de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)

"Hay manchas de las lágrimas que le caían"

Otra curiosidad del cómic es que Kim incluye, sobre las páginas del diario, las notas que iba escribiendo cuando lo leía. “Iba poniendo notas sobre detalles que investigaba, cosas que me llamaban la atención, acontecimientos históricos paralelos o cosas que sentía al leerlo. Eso también me ayudaba a manejar tanta cantidad de información”.

La lectura del diario y de su traslación al cómic son lecturas complementarias, por eso preguntamos a Kim si hay una forma ideal de leer este cómic: “Me lo ha preguntado mucha gente. Yo creo que puedes leerlo como quieras. Por ejemplo, cuando estaba ya impreso el cómic, yo leía toda la página del diario y luego la página de los dibujos. Pero un amigo me contó que leyó primero el diario original y luego el cómic. Creo que se puede hacer como quieras y que cada lectura es diferente. De hecho, creo que es un cómic que hay que leer varias veces para apreciarlo”.

“Y luego, en el diario había detalles muy bonitos –continúa-. Por ejemplo, hay un momento en el que cuenta que se ha peleado con su padre y en el diario auténtico hay manchas de las lágrimas que le caían, provocando que la tinta se corriera. Es un detalle muy bonito”.

Página de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)

“Fue como si Mercé me guiara”

Como comentábamos, el diario finaliza el 20 de noviembre de 1954, con Mercé volviendo a mostrar su amor incondicional por un Manolo al que ya daba por perdido.

Pero lo más bonito de esta historia sucedió cuando Kim estaba acabando el cómic. “En una de esas sobremesas en las que narraba la historia del diario, hablé con un hombre que me contó que había conocido a Mercé. “Mi jefe era muy amigo suyo y salían a bailar, a la ópera…” Yo me quedé alucinado porque me contó incluso dónde vivió Mercé, en un piso que tenía una cúpula enorme. Así que me planté allí y le pregunté al portero, que me contó que “era una mujer encantadora, que no tenía familia y que luego se mudó a la Villa Olímpica". Y que "creía que había muerto". De hecho, gracias a un amigo detective descubrí donde estaba enterrada y visité su tumba, como puede leerse en el cómic”.

“También describí que ella no se casó ni volvió a estar con ningún hombre, porque Manolo fue el amor de su vida –añade-. Ese hombre con el que salía, que era muy rico y muy famoso en Barcelona, era gay. Así que solo eran amigos. Pero a partir de ahí, pienso que le cambió el chip y empezó una nueva vida en la que creo que, finalmente, encontró la felicidad. Pero para descubrir más datos sobre esos cambios y ese final tendréis que leer el cómic”.

“Durante esa investigación final fue como si Mercé me guiara, porque pasaron un montón de casualidades que me permitieron completar su vida. Ya sé que es una cosa imposible, pero a mí me gusta pensarlo”, concluye Kim.

Portada de 'El diario de la señorita Litgi' (Norma)