IU cree que Sumar no "aglutina" a la izquierda y pide una coalición con "nombre diferente" para las elecciones generales
- Tacha al PSOE de "neoliberal y atlantista" y pide que el socio minoritario marque su posición propia en la coalición
- Quiere trabajar en un programa conjunto de toda la izquierda respetando la "autonomía" de los partidos integrantes
Izquierda Unida considera "evidente" que la coalición Sumar "no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto" de organizaciones de izquierdas en España y ha apelado a la construcción de una alternativa política para España frente a un PSOE "cuya alma neoliberal y atlantista impide una agenda de Gobierno de avance real". Para ello, ha defendido conformar una nueva coalición electoral para las próximas elecciones generales con una nueva marca, que no coincida con el nombre de ninguno de los partidos integrantes.
Así lo ha manifestado este viernes el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, en su borrador de informe político al que ha tenido acceso RTVE, donde pide que el socio minoritario del Gobierno tiene que marcar posición propia y diferenciarse del PSOE en diversas materias: Aspiramos a construir una alternativa de país en el que vivienda, trabajo, cesta de la compra asequible, dignidad y paz sean ya realidad".
Maíllo llevará el borrador este sábado al seno de la Coordinadora Federal de su partido, el máximo órgano de dirección, para debatir su contenido. Las formaciones que conforman la coalición de Sumar y que forman parte del Gobierno —IU, Comunes, Más Madrid y Movimiento Sumar— llevan tiempo explorando un acuerdo para que la izquierda encare las próximas generales "en las mejores condiciones". Su intención es revalidar las alianzas actuales, como las que tienen con Compromís, y añadir nuevos partidos a la coalición.
Nueva coalición con nuevo nombre para evitar "confusiones"
Para alcanzar este objetivo, Maíllo ha admitido que es "evidente" que la coalición Sumar, tal y como se conoce ahora, "no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones y personas conjuradas para evitar un gobierno del PP y Vox".
Por tanto, Izquierda Unida aspira a cimentar un proyecto alternativo que evite la "barbarie" de que la ultraderecha llegue a la Moncloa. La receta para hacer esto, según Maíllo, es una candidatura de unidad de todas las izquierdas que tenga como marca "un nombre diferente" al de los partidos que la integran: "Para que no vuelva a ocurrir la confusión del todo por la parte".
De hecho, IU ya venía criticando que la actual coalición se llamara como el partido creado por Yolanda Díaz y llegó a pedir, sin éxito, que se reformulara el nombre del grupo parlamentario. Esta nueva nomenclatura también puede suponer un guiño a Podemos, que rompió en 2023 con Sumar.
Trabajar en un programa común respetando la "autonomía" de los partidos
En su informe reivindica una hoja de ruta que permita a la izquierda lograr un frente amplio, activar un proceso movilizador y dejar de "hablar de sí misma". Para hacerlo, aparte de una nueva marca electoral que sirva de "paraguas" al conjunto de formaciones, Maíllo alude a un programa común que cohesione y sea compatible con la "autonomía" de los partidos.
Junto a esto, pretende establecer un calendario de trabajo conjunto entre todos los partidos que permita llevar a cabo un "proceso político y trabajo para la conformación de candidaturas para las próximas generales".
Oposición a las políticas del PSOE en vivienda
Asimismo, Maíllo expone que es necesario intensificar el trabajo de coordinación para diferenciarse del PSOE y marcar postura propia, citando expresamente el caso de la vivienda y los conflictos internacionales. En este sentido, llama a que la izquierda salga a la "ofensiva" en vivienda, dado que de ello depende la legislatura, y avisa que el campo progresista no se amplía desde "burbujas identitarias".
Respecto a vivienda, arremete contra la bonificación a caseros que no suban el precio a la vivienda anunciado por el presidente, Pedro Sánchez. Para Maíllo, se trata de una iniciativa "unilateral" del PSOE "sin texto ni negociación" y con la que no van a transigir porque el Gobierno no puede apoyar a los rentistas.
En consecuencia, apela a que el ala socialista rectifique, vuelva a la "bilateralidad" en el ámbito de la coalición y asuma en su lugar la prórroga por decreto de 632.000 contratos de alquiler que vencen este año. Además, urge a que el Ejecutivo central deje de mirar a otro lado ante la actitud de los gobiernos autonómicos del PP de no cumplir la Ley de Vivienda.
Exige un referéndum para salir de la OTAN
Por otra parte, y a un nivel internacional, Maíllo mantiene la presión para que España abandone la Alianza Atlántica. Aunque es una reclamación histórica de su formación, ahora se ha intensificado ante las posturas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Incluso explicita la exigencia de que haya una"consulta" en forma de referéndum sobre la permanencia en la OTAN.
Maíllo insta a salir de la OTAN ante la política exterior de Trump, al que acusa de "agredir" militarmente a Venezuela con el "secuestro" de Nicolás Maduro, que tacha de "acto criminal" para apropiarse del petróleo del país, y amenazar a Cuba, Colombia y México.
En este contexto, el dirigente de IU ha afeado a la Unión Europea la "parálisis vergonzante" con "tímidas" declaraciones que sitúa al continente en una posición de debilidad ante el proyecto "expansionista" de Trump con Groenlandia. A su juicio, esto pone en "jaque" la soberanía danesa y sume a la OTAN en su mayor crisis. "La Administración Trump está impulsando una espiral imperialista y neofascista", alerta en su documento.