Trump cancela contactos con Irán e insta a los manifestantes a seguir protestando: "La ayuda está en camino"
- La diáspora iraní huye de la polarización geopolítica: "Nadie pone en el centro la legitimidad de nuestra lucha"
- Unas 2.000 personas han sido asesinadas, según ha confirmado la ONG HRANA, con sede en Estados Unidos
En Irán el aire es irrespirable, el agua escasea y la tierra arde en los bosques. La opresión, la corrupción y un régimen férreo. La gestión económica, la pobreza o la fuga de cerebros. A los 92 millones de iraníes les sobran motivos para manifestarse y lo hacen en un momento clave para el país, la región y el mundo. Se cumplen 17 días de protestas en las calles, y el Ejército ha asegurado que llegará hasta el final para proteger el interés nacional y desarticular la "conspiración" orquestada por Estados Unidos e Israel. Los ayatolás intentan silenciar la mayor muestra de descontento social desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979. Mientras, el presidente Trump ha instado este martes a los iraníes a mantener la presión en las calles y les ha dicho que "la ayuda está en camino", sugiriendo de nuevo una pronta intervención de Estados Unidos.
Esta vez, las protestas que arrancaron en el bazar de Teherán, como síntoma del malestar de los comerciantes por la caída del rial y la inflación. La mano dura del régimen contra su gente se habría cobrado la vida de unas 2.000 personas, según ha asegurado a la agencia Reuters un alto funcionario iraní bajo condición de anonimato. La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, ha confirmado los datos adelantados por la agencia de noticias y ha precisado que 135 de los fallecidos pertenecen a los cuerpos de seguridad. Sin embargo, Iran Human Rights (IHR) mantiene en 734 el número de manifestantes asesinados que ha podido verificar desde el comienzo de las protestas. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, ha expresado su "horror" por la violencia ejercida por las fuerzas de la seguridad, por lo que ha pedido a las autoridades que pongan fin a esta represión.
En medio de esta situación, el mandatario estadounidense, Donald Trump, ha elevado el tono contra los el régimen de los ayatolás. En un post en su red social Truth Social, ha anunciado que cancela el diálogo con los clérigos iraníes hasta que "cesen los asesinatos" en las protestas que sacuden al país desde el pasado 28 de diciembre de 2025 en el bazar de Teherán, como un síntoma del malestar de los comerciantes por la grave crisis económica. El líder republicano ha dicho a los manifestantes que la "ayuda está en camino". Asimismo, ha indicado en una entrevista en la cadena estadounidense CBS que su país tomaría medidas "muy enérgicas" si Irán ahorca a los manifestantes.
El presidente estadounidense ha alentado a "los patriotas" que participan en ellas, a "tomar las instituciones". "Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes", ha zanjado. Los disturbios, provocados por la precaria situación económica, suponen el mayor desafío interno para los gobernantes de la República Islámica de Irán de los últimos tres años. En esta ocasión se producen en un momento de máxima presión internacional tras los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado. Además, este lunes Trump también ha afirmado que una mayor acción militar se encuentra entre las opciones que está considerando para castigar a Irán por la represión, declarando a principios de este mes: "Estamos listos para atacar". Además, este martes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha reunido a su gabinete de seguridad para abordar el asunto de Irán, según ha informado su oficina de prensa.
"Hay mucho hartazgo"
"Estamos ante un punto de inflexión porque son unas protestas que se están desarrollando en las 31 provincias de Irán, son masivas y parece ser que son las más multitudinarias desde 1979", explica a RTVE Noticias Anahita Nassir, politóloga hispano-iraní y activista del movimiento Mujer, Vida y Libertad, que nació tras la muerte de Mahsa Amini tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo islámico en 2022. Esta vez la chispa ha sido la caída de la moneda local, una inflación de hasta el 70% en alimentos básicos y el desabastecimiento de combustible. Una situación que ha supuesto una asfixia para la población, pero también se reivindica un cambio político y los derechos de las mujeres. "Las mujeres son muy valientes y están en primera línea", añade.
El alto número de víctimas es la demostración de la represión que, además, se está llevando a cabo en medio del apagón más grande desde 2018. "El régimen reprime de una forma brutal y prefiere masacrar a su población con menos ojos encima", denuncia la politóloga. "La gente debe tener mucho miedo, pero es que no tienen nada que perder. Tienen tantas esperanzas y tantas ganas de conseguir una vida mejor que están dispuestos a pagar un alto coste. Hay mucho hartazgo, y sobre todo, son jóvenes y mujeres que salen a las calles", añade.
"Para mí, el Gobierno no tiene importancia. Hago lo que quiero, pero lo único que me afecta es su mala gestión de la economía", contaba a RTVE Noticias desde Teherán Yasna, una joven de 21 años, en los días previos a los primeros comicios desde la muerte de Mahsa Amini en 2024. Ella tenía muy claro que no iba a votar de la misma forma que no quería llevar el velo. "En realidad el hiyab es lo de menos, pero me da rabia que sea una imposición", aseguró. "Vamos a luchar y vamos a conseguirlo", concluyó. Se calcula que un 60% de la población tiene menos de 30 años, además la juventud cuenta con un nivel de educación superior y, sin embargo, la tasa de paro es abismal. Las mujeres y los jóvenes son los que más sufren el desempleo.
Hay quienes intentan denunciar lo que ocurre dentro del país a través de aplicaciones sin conexión o con VPN que funcionan. Sin embargo, corren el riesgo de ser detenidos por difundir imágenes y bajo "acusaciones absurdas como espionaje, corrupción en la tierra, o guerra contra Dios". A Yasna no le llegan los mensajes y su teléfono no está operativo. Nassir recuerda que la población está muy cansada y que no es la primera vez que se organizan para manifestarse. Las organizaciones de derechos humanos han alertado de que algunos de los más de 10.000 detenidos corren riesgo de ser ejecutados por las autoridades. Y precisamente, los informes indican que la mayoría de víctimas mortales tenían menos de 30 años.
"Nadie pone en el centro la legitimidad de nuestra lucha"
RTVE Noticias ha preguntado a varios jóvenes iraníes en la diáspora y lamentan que nadie ponga en el centro la "legitimidad de nuestra lucha por nuestra propia libertad" y no se les haga "protagonistas activos de su propio futuro", ha explicado la politóloga. Lo cierto es que nadie sabe explicar cuál es la salida hacia el cambio. Lamentan el silencio por parte de la izquierda, pero también la instrumentalización de su lucha por parte de los sectores de la derecha. Conscientes de que Benjamín Netanyahu se está frotando las manos viendo lo que sucede y que Donald Trump está dispuesto a intervenir. "Nadie quiere una intervención extranjera, pero algunos creen que es la única salida para que caiga el régimen. Yo personalmente no estoy a favor, pero muchos dicen que toda alternativa a este régimen será mejor", explica.
Ramtin Zigorat, arquitecto de formación de 36 años, es activista y trabaja en el tercer sector en nuestro país, dice claramente que "no le importa la injerencia extranjera". "El pueblo iraní ya esta destruido, por la mala gestión e inacción. Si no cambia el régimen todo el mundo emigrará", alega. Ramtin ahora sigue condenado a pena de muerte en su país natal por ser LGTBI. Pasó por una cárcel de la Policía moral y luego por un centro penitenciario convencional. Logró marcharse y llegar a nuestro país.
En los últimos años el cambio climático ha diezmado la vida en el país persa que se enfrenta a su sexto año consecutivo de crisis hídricas y las altas temperaturas superan los 50°C. "No habrá agua, ni comida. Las aguas subterráneas están agotadas", explica el activista. Confiesa que las imágenes que llegan de su país le producen mucho dolor y recuerda un dato: "Más de 100.000 personas han sido asesinadas, ejecutadas y desaparecidas en lo que va de Revolución Islámica".
Está convencido que el presidente de Estados Unidos "no va a hacer nada a favor de los iraníes, solo buscará su rédito económico, pero si su gestión puede beneficiar a los iraníes bienvenido sea. El régimen se está gastando el dinero para mantenerse en el poder y solo invierte en los grupos chiitas en otros países para conservar su ideología", denuncia. De hecho, para acallar las protestas la República Islámica habría solicitado respaldo externo. Dos fuentes independientes confirmaron que cerca de 850 combatientes ligados a Hizbulá, milicias iraquíes y la Fuerza Quds ingresaron al país para apuntalar a las fuerzas de seguridad oficiales.
Tras estas manifestaciones, señala, que si se quedan los ayatolás el país lo van a convertir en Corea del Norte. De Europa no quieren lecciones, pero sí apoyo a las manifestaciones. El Servicio Europeo de Acción Exterior ha convocado este martes al embajador iraní ante la Unión Europea, y también lo han hecho Francia, Alemania, Italia o España. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha citado este martes al embajador iraní en Madrid, Reza Zabib, para expresarle su rechazo por "la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos en Irán".
La población es consciente de que las sanciones son lo que empobrecen a los ciudadanos. De hecho, este lunes Trump anunció aranceles del 25% a las importaciones de productos de cualquier país que haga negocios con Irán, un importante exportador de petróleo. Teherán aún no ha respondido públicamente al anuncio de Trump sobre los aranceles, pero China ha criticado rápidamente la medida. Irán, que ya se encuentra bajo fuertes sanciones estadounidenses, exporta gran parte de su petróleo a China, con Turquía, Irak, Emiratos Árabes Unidos e India entre sus principales socios comerciales.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también ha dicho este martes que la Unión Europea propondrá "rápidamente" nuevas sanciones contra "los responsables" de la represión violenta a los manifestantes de Irán. "El creciente número de víctimas en Irán es aterrador. Condeno rotundamente el uso excesivo de la fuerza y la continua restricción de la libertad. En estrecha colaboración con la alta representante y vicepresidenta, Kaja Kallas, se propondrán rápidamente nuevas sanciones contra los responsables de la represión", ha dicho Von der Leyen en una publicación en su perfil de X.
"Necesitamos sanciones más selectivas", claman. El futuro, coinciden, es impredecible. "Es muy complicado de decir si habrá una transición entre comillas, pacífica, si habrá intentos del régimen de mantenerse haciendo una apertura generalizada, pero que la población ya no quiere maquillaje de toda una estructura que les somete. Pueden pasar tantas cosas", argumenta la politóloga hispano-iraní. Este martes, Rusia ha condenado lo que entiende como una "injerencia externa subversiva" en la política interna de Irán y que la amenaza de nuevos ataques militares contra el país son "categóricamente inaceptables".
El príncipe heredero del último sah de Irán, Reza Pahlavi, exiliado en Estados Unidos, ha hecho el pasado sábado un llamamiento a la huelga general y ha asegurado que se prepara para regresar al país. Es una figura controvertida y que ha estado dando bandazos a favor y en contra de una intervención extranjera en Irán. Lleva desde 1979 exiliado en Estados Unidos, pero ahora ve reforzada su imagen y ha prometido construir un Irán laico, plural y democrático. Es una persona muy cercana a Trump y Netanyahu, no tiene una organización o estructura propia dentro de Irán.
Muchos iraníes como Zigorat creen que es la única opción para unificar a la oposición. "No hay que permitir que se vuelva a una monarquía absoluta, pero es que la mayoría de los opositores políticos han sido asesinados o están pudriéndose en las calles", matiza el activista LGTBI. "El problema es que muchos jóvenes solo conocen al régimen actual y entonces cualquier pasado les parece más glorioso", añade. El futuro es incierto, pero la prioridad es que cese la violencia, se liberen decenas de miles de los presos políticos, y que haya una abolición de la pena de muerte para que no se utilice como herramienta de control social.