Trump cancela contactos con los ayalotás en Irán e insta a los iraníes a seguir protestando: "La ayuda está en camino"
- Unas 2.000 personas han sido asesinadas, según ha asegurado a la agencia Reuters un funcionario iraní bajo condición de anonimato
- Las manifestaciones sacuden al país desde el pasado 28 de diciembre, marcadas por el desplome histórico del rial iraní
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eleva el tono contra los Ayatolás. Ha anunciado que cancela el diálogo con los clérigos iraníes hasta que "cesen los asesinatos" en las protestas que sacuden al país desde el pasado 28 de diciembre de 2025 en el bazar de Teherán, como un síntoma del malestar de los comerciantes por la caída del rial y la inflación. El líder republicano ha dicho a los manifestantes que la "ayuda está en camino". La represión del régimen contra los manifestantes se habría cobrado la vida de unas 2.000 personas, según ha asegurado a la agencia Reuters un alto funcionario iraní bajo condición de anonimato. La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, ha confirmado estos datos adelantados por Reuters y precisa que 135 de los fallecidos pertenecen a los cuerpos de seguridad. Sin embargo, Human Right Irán mantiene en 734 a los manifestantes asesinados, desde el comienzo de las protestas.
El presidente estadounidense se ha alentado a “los patriotas” que participan en ellas, a "tomar las instituciones". "Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes", ha zanjado en su red Truth Social. Los disturbios, provocados por la precaria situación económica, suponen el mayor desafío interno para los gobernantes de la República Islámica de Irán de los últimos tres años. En esta ocasión se producen en un momento de máxima presión internacional tras los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado.
"Estamos ante un punto de inflexión porque son unas protestas que se están desarrollando en las 31 provincias de Irán, son masivas y parece ser que son las más multitudinarias desde 1979", explica a RTVE.es Anahita Nassir politóloga hispano-iraní y activista del movimiento Mujer, Vida y Libertad. Esta vez la chispa ha sido la caída de la moneda local, una inflación de hasta el 70% en alimentos básicos y el desabastecimiento de combustible. Una situación que ha supuesto una asfixia para la población, pero también se reivindica un cambio político y los derechos de las mujeres. "Las mujeres son muy valientes y están en primera línea", añade. El alto número de víctimas es la demostración de la represión que, además, se está llevando a cabo en medio de un apagón. "El régimen reprime de una forma brutal y prefiere masacrar a su población con menos ojos encima", denuncia la politóloga. "La gente debe tener mucho miedo, pero es que no tienen nada que perder. Tienen tantas esperanzas y tantas ganas de conseguir una vida mejor que están dispuestos a pagar un alto coste. Hay mucho hartazgo, y sobre todo, son jóvenes y mujeres que salen a las calles", añade.
"Para mí, el Gobierno no tiene importancia. Hago lo que quiero, pero lo único que me afecta es su mala gestión de la economía", contaba a RTVE.es en Teherán Yasna, una joven de 21 años, en los días previos a los primeros comicios desde la muerte de Mahsa Amini en 2024. Ella tenía muy claro que no iba a votar de la misma forma que no quería llevar el velo. "En realidad el hiyab es lo de menos, pero me da rabia que sea una imposición", aseguró. "Vamos a luchar y vamos a conseguirlo", concluyó. Se calcula que un 60% de la población tiene menos de 30 años, además la juventud cuenta con un nivel de educación superior y, sin embargo, la tasa de paro es abismal. Las mujeres y los jóvenes son los que más sufren el desempleo. Hay quienes intentan denunciar lo que ocurre dentro del país a través de aplicaciones sin conexión o con VPNs que funcionan. Sin embargo, corren el riesgo de ser detenidos por difundir imágenes y bajo "acusaciones absurdas como espionaje, corrupción en la tierra, o guerra contra Dios". A Yasna no le llegan los mensajes y su teléfono no está operativo.
Nassir recuerda que la población está muy cansada y que no es la primera vez que se organizan para manifestarse. Las organizaciones de derechos humanos han alertado de que algunos de los más de 10.000 detenidos corren riesgo de ser ejecutados por las autoridades. Y precisamente, los informes indican que la mayoría de víctimas mortales tenían menos de 30 años.