Los estados de Minnesota e Illinois denuncian al Gobierno de Trump por las operaciones antiinmigración del ICE
- Las autoridades locales denuncian abusos de los agentes de la agencia antiinmigración federal
- El asesinato a tiros de la activista Renee Good ha provocado manifestaciones en todo el país
Los estados de Minnesota e Illinois han demandado al Gobierno federal de Estados Unidos por el operativo a gran escala del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en sus territorios. Autoridades locales, activistas y testigos denuncian abusos de los agentes del ICE en sus redadas, una semana después de que uno de ellos matara a tiros en Mineápolis a Renee Nicole Good, de 37 años.
Las demandas sostienen que en las operaciones se persigue a los ciudadanos por su raza y se violan los derechos civiles, y que los agentes las llevan a cabo con la cara cubierta y sin ninguna identificación visible. Por su parte, la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, ha acusado a estos estados, gobernados por demócratas, de primar la política sobre la seguridad y de tratar de impedir que se cumpla la ley.
Denuncia por uso excesivo de la fuerza
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, ha presentado su denuncia contra Noem y varios funcionarios de Inmigración, y ha pedido a un tribunal federal que declare inconstitucional el despliegue de ICE.
La Fiscalía acusa a la Administración Trump de identificar a los ciudadanos en función de su raza; de amenazar físicamente y apuntar con sus armas a ciudadanos estadounidenses que no son objetivo de las operaciones; y de haber escogido Minnesota como objetivo por ser un estado tradicionalmente demócrata. La denuncia exige también que los agentes del ICE lleven la cara descubierta, una identificación visible y cámaras en sus uniformes.
Ellison pide al tribunal que imponga una restricción temporal en el despliegue federal a partir de este martes "El despliegue en Minnesota de miles de agentes armados y enmascarados del Departamento de Seguridad Interior ha hecho mucho daño a nuestro estado - ha declarado el fiscal - Esto es, en esencia, una invasión federal de las Ciudades Gemelas [como se conoce a las ciudades de Minneapolis y Saint Paul] y de Minnesota, y debe parar".
El alcalde de Mineápolis, el demócrata Jacob Frey, ha aplaudido la presentación de la querella y se ha felicitado de que en la ciudad haya "héroes que se defienden unos a otros y que apoyan a sus vecinos". El alcalde ha asegurado que los policías de la ciudad han respondido a "innumerables llamadas en las que se denuncia el secuestro de personas" por parte de agentes del ICE "con uniformes sin distintivos que están sacando de las calles a ciudadanos estadounidenses".
Illinois ha presentado una denuncia similar en la que pide a los tribunales que impidan a los agentes del ICE continuar con sus redadas y usar tácticas como el uso de gas lacrimógeno, invadir la propiedad privada y ocultar sus números de identificación y sus rostros. El gobernador de Illinois, JB Pritzker, ha denunciado el "uso peligroso de la fuerza" por parte del Departamento dirigido por Noem.
La Administración Trump acusa a los demócratas
Kristi Noem ha respondido a las querellas y ha acusado a los demócratas de primar la política sobre la seguridad y de impedir el cumplimiento de las leyes federales.
"Durante años, estos políticos activistas y corruptos se han negado a proteger a los ciudadanos de Minnesota y ahora proponen acciones ilegales para mantener sus bastiones bajo control y seguir robando a los ciudadanos americanos", ha escrito la secretaria de Seguridad Interior en redes sociales.
"Eliminaremos este fraude rampante, arrestaremos a los extranjeros ilegales criminales que dañan a los americanos con impunidad y haremos que respondan todos aquellos que ayudan e instigan esta criminalidad", ha añadido.
La secretaria adjunta de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, ha asegurado por su parte que desde el pasado diciembre la operación del ICE en Minnesota, llamada operación Metro Surge, se ha saldado con más de 2.000 detenciones.
Trump ha hecho de la represión de la inmigración irregular y de la expulsión de migrantes una de sus banderas políticas. El presidente ha respondido a la resistencia de ciudadanos, activistas y autoridades locales y estatales con el despliegue de la Guardia Nacional en algunos casos y con el mayor despliegue del ICE.