El Bundestag inaugura la legislatura con la ultraderecha alemana como principal fuerza de la oposición
- Los democristianos de Friedrich Merz enfrentan escepticismo en las encuestas de cara a la constitución del Ejecutivo
- El primer día de legislatura ha estado marcado por la tensión entre la extrema derecha y los partidos tradicionales
El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha consolidado su mayor representación parlamentaria en la historia del país al inaugurarse la nueva legislatura del Bundestag. Con 152 escaños, la formación se erige como la segunda fuerza política de Alemania.
Sin embargo, su influencia legislativa seguirá limitada por el llamado "cordón sanitario" de los partidos tradicionales, que rechazan colaborar con extremistas. Un escenario que no impide que la formación democristiana de la CDU/CSU de Friedrich Merz (CDU/CSU), ganadores de las elecciones del 23 de febrero, enfrente escepticismo de cara a la constitución del Ejecutivo. Según las encuestas, poco más de la mitad de sus votantes (56%) confía en que puedan defender los intereses alemanes ante las decisiones de Trump.
El primer día de legislatura ya ha estado marcado por la tensión entre partidos cuando la AfD ha exigido que su diputado, Alexander Gauland, —y no el izquierdista Gregor Gysi— presidiera la apertura como miembro de mayor edad.
La moción ha sido rechazada, recordando que en 2017 ya se modificó el reglamento para evitar precisamente ese escenario. "Sus trucos no detendrán nuestro ascenso", ha advertido el líder parlamentario de la AfD, Bernd Baumann.
El nuevo Bundestag hereda una Alemania en recesión y dividida ante los desafíos globales, desde la guerra en Ucrania hasta las tensiones con el presidente estadounidense. Con la AfD como principal formación opositora, la estabilidad del futuro Gobierno de Merz dependerá de su capacidad para negociar con socialdemócratas y verdes sin ceder terreno a la ultraderecha.
Un Bundestag atípico y dominado por el auge de la AfD
En un gesto de continuidad, la exministra de Agricultura y miembros de la CDU, Julia Kloeckner, ha sido elegida presidenta de la cámara con 382 votos. En su discurso, ha defendido el Estado de derecho y ha criticado a la AfD por llamar "cártel" a los acuerdos entre partidos tradicionales. "Las mayorías democráticas no son cárteles", ha reivindicado.
Pese a las palabras de Kloeckner, es indudable el contexto inédito que enfrenta la constitución del nuevo Bundestag, con una ultraderecha reforzada y que incluye perfiles polémicos entre sus congresistas. Algunos son el eurodiputado Maximilian Krah, quien se negó a condenar a las SS nazis, o Mathias Helferich, vinculado al ala más radical y que en el pasado se autodenominó "la cara amable de los nazis".
Por otro lado, el partido de Gysi, Die Linke (La Izquierda) ha resurgido con su mejor resultado en años: 64 escaños. El veterano político ha abogado por la "diplomacia y desescalada" frente a Rusia, en contraste con la mayoría partidaria del rearme.
Gysi, fiel a su figura como dirigente poscomunista, también ha criticado duramente a la AfD y ha tildado de "repulsivas" sus propuestas. "La democracia se basa en mayorías, no en imposiciones", ha insistido.