El Gobierno desatasca la Ley del Cine y la Cultura Audiovisual sin cambiar el anteproyecto de la pasada legislatura
- El Consejo de Ministros aprueba el mismo anteproyecto que decayó por el adelanto electoral de 2023
Cuando Pedro Sánchez anunció hace un año un adelanto de las elecciones generales, algunas leyes que se tramitaban en el Congreso y Senado quedaron en un limbo legislativo tras la disolución de ambas cámaras y hasta la formación de un nuevo Gobierno. Una de ellas fue el anteproyecto de la Ley del Cine y la Cultura Audiovisual, que ahora reinicia su recorrido tras volver a ser aprobada por el Consejo de Ministros.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, retomó el contacto con el sector para añadir modificaciones, aunque finalmente el nuevo anteproyecto es en esencia el mismo validado en diciembre de 2022 y que pretende, en palabras del ministro, actualizar un marco legislativo "antiguo", ya que la anterior ley data de 2007 y "el sector ha evolucionado mucho".
Urtasun ha agradecido el trabajo de su antecesor, Miquel Iceta, y ha recordado algunos de los principales objetivos de la nueva ley, que tendrá que lograr una mayoría en el Congreso de los Diputados. La nueva norma amplía su objetivo desde el mismo nombre: ya no es solo cine, sino que incluye a la totalidad de la industria audiovisual y unifica a la película cinematográfica (que se estrena en las salas) con las obras audiovisuales (ya sean películas o series) que se estrenan directamente en plataformas, televisión o en internet.
La tarta de esas ayudas es ahora la clave porque si no se aumentan, las ayudas a largometrajes de cine se verán menguadas, aunque Urtasun ha señalado que con el actual Gobierno de coalición el dinero que el ICAA destina a las ayudas es el mayor de la historia superando los 100 millones.
Apoyo a los sectores independientes de la producción, distribución y exhibición
La gran reclamación del sector cinematográfico era la preservación del flanco más débil en el nuevo ecosistema. Con la caída de ingresos en las salas, agravado por la pandemia, las empresas independientes, que históricamente han cumplido un importante papel en la diversidad de la oferta cultural, están con el agua al cuello. "La ley pretende proteger a los productores independientes a través de su definición en la ley", ha señalado Urtasun.
Además, ha señalado la voluntad de ser una ley integral "para poner en valor toda la cadena cinematográfica: desde la escritura de guiones a la exhibición".
Creación del Consejo Estatal de la Cinematografía y la Cultura Audiovisual
El anteproyecto contempla además la creación de un Consejo Estatal de la Cinematografía y la Cultura Audiovisual, que se centrará en favorecer una mayor colaboración público-privada y en canalizar las peticiones y propuestas del sector en sus relaciones con las administraciones públicas.Según Cultura, el Consejo abordará cuestiones de políticas públicas, alfabetización audiovisual o patrimonio, entre otras.
En cuanto a la cuota pantalla de exhibición, se establece un porcentaje mínimo del 20% de películas "comunitarias o iberoamericanas", frente al 25 % actual, que además son solo para filmes de la Unión Europea.