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El presidente de Senegal disuelve el Gobierno y establece elecciones el 24 de marzo

  • Los comicios estaban previstos para el pasado 15 de febrero y su aplazamiento ha sumido al país en una grave crisis política
  • La nueva fecha ha sido validada por el Consejo Constitucional, que ya rechazó el 2 de junio como alternativa

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El presidente de Senegal, Macky Sall, en una imagen tomada en Dakar en 2022
El presidente de Senegal, Macky Sall, en una imagen tomada en Dakar en 2022

El mandatario de Senegal, Macky Sall, ha disuelto este miércoles el Gobierno y ha establecido las próximas elecciones, a través de su aprobación por el Consejo Constitucional, para el próximo 24 de marzo. Los comicios iban a tener lugar el pasado 25 de febrero, y su aplazamiento ha sumido al país en una grave crisis política.

Según un comunicado del Consejo de Ministros, Sall ha informado a su Gabinete de "la fijación de la fecha de la elección presidencial el domingo 24 de marzo de 2024", si bien debe validarla el Consejo Constitucional, máxima autoridad electoral del país africano.

"El presidente de la República también ha informado al primer ministro y a los ministros de la formación de un nuevo Gobierno", ha señalado la nota oficial.

El hasta ahora titular de Interior, Sidiki Kaba, se ha convertido en primer ministro en sustitución de Amadou Ba, candidato presidencial de la coalición gubernamental para los citados comicios.

La campaña se llevará a cabo durante el Ramadán

La aprobación se ha emitido poco después de que el Consejo Constitucional rechazara el 2 de junio para celebrar las elecciones. Esta nueva fecha deja a los 19 candidatos seleccionados previamente poco más que dos semanas para para prepararse, y también significa por primera vez que dicha campaña se llevará a cabo durante el mes sagrado del Ramadán, en un país donde la mayoría de la población es musulmana.

La fecha había sido propuesta por el presidente Sall tras la conclusión del diálogo nacional celebrado la pasada semana y que fue boicoteado por la gran mayoría de la oposición.

En su decisión, la máxima autoridad electoral senegalesa ha considerado que "fijar la fecha de las elecciones más allá de la duración del mandato del Presidente de la República en ejercicio es contrario a la Constitución".

Boicot al diálogo nacional

Con el diálogo nacional, Sall aseguró querer poner fin a la profunda crisis desatada en el país a raíz del aplazamiento electoral, que ha socavado su histórica estabilidad democrática.

El encuentro, sin embargo, fue boicoteado por la inmensa mayoría de los aspirantes presidenciales cuya candidatura ha sido aprobada.

De este modo, la plataforma opositora FC25, que agrupa a 16 de los 19 candidatos, rechazó el diálogo nacional al acusar al presidente de violar la Carta Magna senegalesa.

"Su principal objetivo es intentar excluir a los candidatos seleccionados por el Consejo Constitucional y posiblemente, con su diálogo, avanzar hacia un (nuevo) mandato, que rechazamos sistemáticamente", dijo en una rueda de prensa en Dakar el representante del grupo, Cheikh Tidiane Youm.

Gran tensión política en Senegal

La negativa de la oposición a la oferta de Sall tiene lugar en un momento de gran tensión política por el aplazamiento electoral decretado el pasado 3 de febrero por el presidente y declarado ilegal por el Consejo Constitucional.

Ese tribunal consideró "contraria a la Constitución" la votación del Parlamento que, auspiciada por Sall, aplazó el pasado 5 de febrero las elecciones del 25 de ese mes al 15 de diciembre próximo.

La modificación de la fecha electoral ha provocado fuertes protestas en las calles, a menudo dispersadas con dureza por la Policía y en las que han muerto al menos cuatro personas.

El jefe del Estado defendió la moratoria electoral por "la polémica sobre una candidata cuya doble nacionalidad (francesa y senegalesa) fue revelada tras ser publicada la lista definitiva", algo que la Constitución senegalesa no permite a los aspirantes presidenciales.

Para el presidente, ese descubrimiento reveló un "presunto caso de corrupción de jueces" que cuestionó el proceso de selección de candidaturas. Sin embargo, la inmensa mayoría de la oposición rechazó el aplazamiento electoral al considerarlo un "golpe de Estado constitucional".