Enlaces accesibilidad

La abstención bate un récord histórico en las primeras elecciones en Irán desde la muerte de Masha Amini

  • La participación ha sido solo del 41 por ciento, según datos preliminares
  • La mayoría de candidatos reformistas han sido vetados

Por
Irán vota en las primeras elecciones tras las protestas por la muerte de Masha Amini

Irán celebra el pasado viernes sus primeras elecciones tras la muerte de Mahsa Amini en 2022 y las protestas masivas que siguieron, y que fueron respondidas por el régimen con represión, detenciones y ejecuciones. La abstención batió un récord histórico en medio del descontento general: solo votaron un 41 % del electorado, según datos preliminares no oficiales pero citados por los medios públicos del país.

Los resultados aún no definitivos muestran que los candidatos más conservadores mantendrán su control del Parlamento, mientras que los moderados se quedan fuera. Los reformistas han asegurado que no eran unas elecciones libres.

Más de 61 millones de personas estaban llamadas a las urnas en unos comicios que se han celebrado entre la indiferencia general y llamadas al boicot de los activistas pro-derechos humanos. Se temía la alta abstención como al final se ha producido, por lo que las autoridades habían llamado a la participación.

En las calles de Teherán, muchos aseguran que no votar es su única forma de protesta, según ha comprobado Ebbaba Hameida, enviada especial de RTVE.es al país.

El régimen iraní llama a votar ante la amenaza occidental

Candidatos reformistas vetados

Unos 15.200 candidatos (1.713 de ellos mujeres) competían por los 290 escaños del Parlamento, mientras que 144 clérigos (todos hombres) se presentaban a los 88 puestos de la Asamblea de Expertos, órgano que elige al líder supremo de la República Islámica en caso de vacante. El actual líder, Alí Jamenei, tiene 84 años, por lo que la composición de la Asamblea de Expertos es especialmente importante en esta ocasión.

Los candidatos han de pasar un filtro y aquellos que no se consideran adecuados según los parámetros de la Revolución Islámica son descartados. De resultas de este proceso previo, la mayoría de candidatos reformistas han sido vetados, y en las listas dominaban los conservadores, ya fueran más moderados o más radicales.

Estas circunstancias, unidas a la mala situación económica (con una inflación del 50 %) han contribuido al desánimo general entre los votantes.

Las autoridades reiteraron sus llamamientos a la participación como una obligación patriótica. "Haced a nuestros amigos felices y decepcionar a nuestros enemigos. Por favor, votad", dijo Jamenei en un mensaje dirigido a los iraníes tras depositar su voto a los pocos minutos de la apertura de los colegios.

Cientos de activistas, políticos, asociaciones de estudiantes y profesores, además de la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, habían llamado al boicot, informa Efe. Afirmaban que era "una obligación moral para los iraníes que aman la libertad y buscan la justicia”.