Enlaces accesibilidad
Suiza

Los conservadores ganan las elecciones en Suiza, que se saldan con una fuerte caída de Los Verdes

  • El UDC ha ganado con un discurso crecientemente populista y partidario de un mayor control de la inmigración
  • El segundo lugar en los comicios ha sido para el Partido Socialista Suizo (PS), con un 17,4% de los votos

Por
Un hombre vota en un colegio electoral de la localidad suiza de Delemont
Un hombre vota en un colegio electoral de la localidad suiza de Delemont.

El Partido Popular de Suiza (UDC, conservador) ha ganado las elecciones federales al obtener un 29% de los votos, uno de sus mejores resultados históricos, mientras que Los Verdes han sido los grandes perdedores, tras su gran ascenso de hace cuatro años.

Por encima incluso de lo que auguraban las encuestas, el UDC, con un discurso crecientemente populista y partidario de un mayor control de la inmigración, ha aumentado en 3,4 puntos su porcentaje de votos de 2019 y ha logrado 61 escaños en el Consejo Nacional (cámara baja de 200 representantes).

Eso supone ocho asientos más en el Legislativo que hace cuatro años, según los recuentos provisionales a las 18:00 hora local.

Presidido por Marco Chiesa desde 2020, el UDC es el partido más votado de Suiza desde 1995, y en el fragmentado panorama político suizo, el único que se ha llegado a aproximarse a un 30% de los votos totales.

En segundo lugar en los comicios se ha situado el Partido Socialista Suizo (PS), con un 17,4% de los votos, seis décimas más que en 2019, por lo que sumará un escaño en el Consejo Nacional, hasta alcanzar los 40.

Empatados en tercer lugar, con un 14,6% de los votos cada uno, se sitúan los democristianos de la Alianza del Centro y los liberales del Partido Liberal Radical (PLR), con 30 y 29 escaños, respectivamente, en la cámara baja.

Los Verdes pierden seis escaños

La opción ecologista de Los Verdes ha sido la gran perdedora de los comicios, como ya vislumbraban los sondeos, tras su ruidosa irrupción en el Parlamento en 2019, cuando superaron a los democristianos como cuarta fuerza política. Han obtenido un 9,2% de los votos, cuatro puntos menos que en 2019.

Esto les condena a perder seis escaños en el Consejo Nacional y quedar con 22, tras una campaña electoral en la que el cambio climático pesó menos en los debates que la inmigración o la seguridad, temas avivados por tensiones geopolíticas externas tales como la guerra en Ucrania o el conflicto palestino-israelí.

Tras concretarse la composición de la cámara baja y alta -esta última tendrá que esperar a una segunda vuelta en noviembre en algunos cantones- el Legislativo suizo celebrará el 13 de diciembre la reunión de sus dos cámaras en la llamada Asamblea Federal para elegir a los siete miembros del Consejo Federal (Poder Ejecutivo).

Dado el equilibrio de fuerzas parlamentario, que Suiza mantiene desde mediados del siglo XX, se espera una vez más que los cuatro partidos más votados (conservadores, socialistas, democristianos y liberales) se repartan esos siete puestos, que ostentarán también las distintas carteras ministeriales del país.

Dos de ellos serán para el UDC, otros dos para el PS, y Centro y PLR lucharán por ver quién tiene uno o dos consejeros en el órgano colegiado de poder, que cada año elige a uno de entre ellos como presidente suizo, aunque este cargo es prácticamente honorífico.

En 2019, aunque Los Verdes eran la cuarta formación por encima de democristianos, no lograron entrar en esa gran coalición de cuatro partidos, conocida en Suiza como "fórmula mágica", vigente con apenas excepciones desde 1959 y que es el secreto de la estabilidad política del país, pero también de cierto inmovilismo.