Enlaces accesibilidad
Análisis | Guerra en Ucrania

La guerra de Ucrania, más cerca de convertirse en un conflicto congelado ante los discretos avances rusos

  • Más de un año después de la guerra en Ucrania, Rusia ha demostrado tener "una gran capacidad de adaptación"
  • "Después de las sanciones y el aislamiento, Rusia no se va a retirar", afirma la investigadora Mira Milosevich
  • Guerra en Ucrania, en directo

Por
Un soldado ucraniano dispara un rifle de asalto contra posiciones enemigas cerca de la ciudad de Bajmut, en la región de Donetsk
Un soldado ucraniano dispara un rifle de asalto contra posiciones enemigas cerca de la ciudad de Bajmut, en la región de Donetsk

Más de un año después de que Rusia comenzara la invasión de Ucrania, parece que la guerra en Ucrania ha entrado en una fase de parálisis. Kiev ha logrado frenar el Ejército ruso, pero las tropas del Kremlin han conseguido en estos meses realizar muy pequeños avances en algunas zonas del frente. Las posiciones de las tropas rusas y ucranianas llevan meses prácticamente sin moverse, lo que puede llevar a pensar que el conflicto puede prolongarse durante años.

"Da la sensación de que el conflicto está en un punto muerto, desde el punto de vista de la evolución de las posiciones de cada uno de los contendientes", afirma a RTVE.es el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas, José Ángel López.

Rusia se ha quedado muy lejos de cumplir su supuesto objetivo de llevar a cabo una guerra relámpago en el país vecino e imponer allí un Gobierno títere. Pero Moscú también ha demostrado tener "una gran capacidad de adaptación", según explica la investigadora del Real Instituto Elcano, Mira Milosevich, en la mesa redonda 'La Guerra en Ucrania, año dos'. "Avanza lentamente, pero avanza", añade.

Sobre la batalla de Bajmut, una ciudad en la región de Donetsk en la que las tropas rusas y ucranianas libran la batalla más larga y mortífera desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, López opina que tanto Rusia como Ucrania "han hecho de un enclave, que no es particularmente estratégico, una especie de hito". "En el caso de Rusia para dar sensaciones de que tiene algún tipo de avance después de muchos meses sin haber tenido ninguna evolución positiva desde el punto de vista militar, y desde el lado de Ucrania, hacerlo como una especie de bastión de la resistencia", añade.

Consolidar los territorios conquistados, no ir más allá

Yevgueni Prigozhin, el jefe de los mercenarios del grupo Wagner, ha hecho recientemente un llamamiento para que se declaren como cumplidos los objetivos de la campaña militar rusa en Ucrania y se centren las acciones militares en defender los territorios que ya han sido conquistados por Moscú.

"Para las autoridades de Rusia y la sociedad en general es necesario poner punto final a la operación militar especial", escribió Prigozhin en un artículo publicado a través de Telegram, en el que añadió que lo ideal sería "anunciar que Rusia ha conseguido los resultados que perseguía, y en cierto modo lo hemos hecho".

López señala que el hecho de que el jefe del grupo Wagner diera por conseguidos los objetivos de establecer una conexión territorial de toda la franja sur de Ucrania hasta Crimea y decir que las tropas rusas pueden dejar de avanzar militarmente y consolidar sus posiciones, muestra que "Rusia no puede ir más allá".

"Da la sensación de que porque las sanciones puedan empezar a surtir efecto o bien por puro agotamiento, Rusia no puede ir más allá, pero está por ver si efectivamente, en el caso de Ucrania, también puede hacer algo más -que no es poco- que sujetar el enclave de Bajmut", opina el profesor de la Universidad Pontificia Comillas. "Dada la evolución que ha tenido el conflicto de más de un año, no se me ocurre que Rusia esté planeando ningún otro tipo de estrategia de conquista de territorios adicionales", añade.

Los mercenarios del Grupo Wagner controlan el este de Bajmut, según la Inteligencia británica

Moscú empezó a levantar en octubre de 2022 una línea defensiva mediante trincheras, dientes de dragón, minas, fosos antitanques, torres de hormigón y fortificaciones. Son 800 kilómetros que empiezan en territorio ruso, muy cerca de la frontera con Bielorrusia, y que se extienden por la frontera ruso-ucraniana en el noreste para luego adentrarse ya en suelo ucraniano a través de Lugansk y Donetsk hasta la península de Crimea.

Sepúlveda explica que "no hay ninguna línea de defensa que en ninguna guerra haya servido de una forma importante". "Desde el fracaso de la línea Maginot de los franceses -establecida en la II Guerra Mundial para impedir la entrada de tropas alemanas en su país-, estas líneas no han servido. Si hay una ofensiva importante, no valen para nada. Sirve para la contención de inmigrantes y para frenar el contrabando, pero para un Ejército, no suponen prácticamente nada", recalca.

Por su parte, Milosevich asegura que Rusia "ha sido humillada por su fracaso en la invasión de Ucrania". "Podemos decir que Moscú ha perdido en términos estratégicos, en lo que se refiere a la OTAN. Ha usado la ampliación de la OTAN como uno de los motivos de la invasión, ha querido evitar la entrada de Ucrania a la Alianza, pero Finlandia ya es miembro", indica la investigadora. Pero también subraya que "respecto a Ucrania, Rusia ha sido humillada, no derrotada".

Posible contraofensiva ucraniana, "imposible" sin los Leopard

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha afirmado que está preparando al "máximo" sus tropas para la contraofensiva y luchar por recuperar los territorios ocupados por Rusia.

Según el diario 'Financial Times', alrededor de 35.000 solados ucranianos con tanques enviados por los países de Occidente se enfrentarán a 140.000 militares rusos en un frente de 950 kilómetros.

"En este momento, a nivel estratégico, Ucrania está preparando una contraofensiva, puede que se posponga al verano, mientras Rusia aprovecha para avanzar lo que puede, aunque es poco, y atrincherarse y crear posiciones para defender los territorios que hasta ahora ha conquistado", explica Milosevich.

España enseña a 55 soldados ucranianos a manejar los Leopard'

Sepúlveda destaca que sin los tanques Leopard entregados por los países de Occidente a Kiev, la posible ofensiva ucraniana "sería imposible" y subraya que la dinámica de la guerra solo cambiará "si se puede mantener la línea de suministro de munición a Ucrania".

"Sin los carros, las tropas ucranianas no pueden pasar a la ofensiva, pero incluso con carros, hay que garantizar una línea de suministro de munición y de mantenimiento para que puedan cambiar el rumbo de la guerra", detalla.

Alemania y Reino Unido ya han entregado a Ucrania 18 tanques Leopard y 14 Challenger 2, que están listos para desplegarse en la línea del frente después de que las tropas ucranianas fueran entrenadas.

España también se ha comprometido a enviar seis Leopard y Estados Unidos, por su parte, ha prometido enviar 31 tanques Abrams, aunque no podrá entregarlos antes de otoño.

Bajmut, una ciudad "llave"

Bajmut se ha convertido en un símbolo de la batalla entre las tropas rusas y las ucranianas por el control de la región industrial de Donbás. La ciudad, que llegó a ser el hogar de unas 70.000 personas antes de que Rusia iniciara la invasión de Ucrania, es escenario de una batalla que ya dura meses, que ha dejado esta población casi totalmente destruida y en la que se calcula que han muerto miles de soldados rusos y ucranianos.

Para Moscú, la caída de la ciudad a la que denomina por su nombre de la era soviética (Artyomovsk), sería la primera conquista importante desde mediados de 2022, mientras que para Kiev supone el mayor ejemplo de la resistencia de sus tropas.

"Bajmut se ha convertido en una ciudad llave", afirma a RTVE.es el profesor de Historia Contemporánea de la UNED, Isidro Sepúlveda. "En toda contienda hay puntos de inflexión y la toma de ese punto para las estrategias militares se ve como fundamental. Está a medio camino entre las dos ciudades más importantes del Donbás. La toma de esa ciudad es muy importante para Rusia, para emprender la ofensiva hacia el este", detalla.

Según este profesor, las tropas ucranianas en Bajmut no están siendo capaces de frenar el avance del Ejército ruso porque "ni tienen tropas preparadas ni, en ocasiones, esas tropas tienen con qué disparar". "El problema de suministro es importante. Además, los ucranianos están literalmente tirando con pólvora del rey y disparan más que lo que las fábricas europeas pueden producir", recalca.

Por su parte, la experta del Real Instituto Elcano opina que la batalla de Bajmut demuestra que la guerra en Ucrania "ha entrado en una etapa de desgaste".

"Desde otoño, el conflicto en Ucrania ha entrado en una fase de guerra de desgaste. Ahora destacan narrativas por ambas partes. Hay una escalada verbal de expresar la voluntad de victoria y lo que más domina ahora es esa voluntad de ambos actores de ganar la guerra", asevera.

Paz por territorios: dudas sobre si llega el momento de negociar

El principal deseo del Kremlin es que Kiev reconozca la soberanía de Rusia sobre Crimea, que Moscú se anexionó en 2014, así como la anexión de las provincias ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Además, Moscú ha dicho que quiere que cualquier conversación de paz sobre Ucrania se centre en la creación de un "nuevo orden mundial".

Pero Ucrania ha rechazado esas demandas e insiste en que no sostendrá conversaciones con Rusia hasta que las tropas de Moscú se retiren de todos los territorios ocupados. La orden de arresto para Putin por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra ha llevado a que Kiev se niegue a aceptar negociaciones con la "élite rusa actual", según señaló el asesor jefe de Zelenski, Mijailo Podolyak.

"Por el lado de Estados Unidos empieza ya a haber bastantes voces que empiezan a aconsejar, a susurrarle al oído a Zelenski que a lo mejor es el momento en el que hay que plantearse negociar algún intercambio de paz por territorios", señala el profesor de la Universidad Pontificia Comillas. "Afortunadamente para Putin, Rusia se conformará con lo que quiera anunciar que se ha conformado", añade.

Sobre una posible negociación, Milosevich afirma que "los acuerdos de paz siembre están vinculados a las causas del conflicto". "Occidente y Ucrania tienen una percepción de las causas de la guerra diferente a Rusia. Si no estamos de acuerdo sobre las causas de la guerra, difícilmente podemos ponernos de acuerdo sobre un posible acuerdo de paz", indica.

Además, la investigadora del Real Instituto Elcano señala que Rusia, "después de las sanciones y el aislamiento de Occidente, no se va a retirar". "Va a intentar conservar los territorios anexionados y, por supuesto, Crimea. Rusia no habla de victoria, habla del éxito estratégico, que es quedarse con lo conquistado", recalca.