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'Amarradas', el amor entre madres e hijas en un corto nominado a los Premios Goya

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Fotograma de 'Amarradas'
Fotograma de 'Amarradas'

Carmen Córdoba González logró más de cien premios internacionales con Roberto (2020), una preciosa historia de amor que nos hablaba de temas fundamentales como el aceptarse a uno mismo y los trastornos alimenticios. Pero se le escapó la nominación a los Premios Goya, algo que si ha conseguido con su nuevo largometraje, Amarradas, una emocionante historia sobre el amor entre madres e hijas, que se basa en sus propias experiencias.

Carmen nos cuenta cómo nació este cortometraje: "Amarradas es un hijo inesperado. Surgió cuando aún no habíamos estrenado mi primer cortometraje Roberto, fruto de la tormenta emocional que me habitaba desde hacía un año. En plena producción de Roberto me convertí en madre por partida doble. Además de la inmensa alegría que me trajo, ser madre primeriza es bastante abrumador (más cuando vienen mellizos) y en esa primera tormenta emocional estaba cuando mi madre me confesó que tenía un cáncer terminal con muy poca esperanza de vida. La noticia fue un shock total para mí, que tenía una relación muy especial e intensa con ella, y con este nuevo tsunami vital empecé a darle forma a una historia que me ayudara a digerir y entender todo lo que nos estaba pasando por dentro a ella y a mí".

Entonces decidió volcar esos sentimientos en Amarradas, que ella define como: "Un viaje emocional y casi filosófico. Desde luego que lo ha sido y lo sigue siendo. Con Roberto ya hice un proceso de sanación que me preparó para afrontar Amarradas a pecho descubierto, sin ningún tapujo a la hora de exponerme o verter mis emociones en este corto. Abordar las historias de este modo tan personal me ayuda a procesar mis propias emociones y lo que en empieza siendo un viaje íntimo entra después en una etapa preciosa cuando se abre al resto del equipo y se convierte en algo conjunto. El proceso se completa de una forma preciosa y catártica cuando llega al público y se produce una conexión con las personas que reciben tu historia y la completan de forma única".

"Yo nunca he sido una persona muy espiritual, pero la rabia y la pena que sentí al saber que iba a perder a mi madre me hizo aferrarme a esa idea del individuo como parte de algo más grande que en cierto modo me aliviaba -confiesa-. Por eso desde el principio quise plasmar esa dimensión filosófica y existencialista en el corto, y enmarcar toda la historia en ese contexto cósmico que nos recuerde que no somos nada... y lo somos todo".

"Sólo aprendemos a ser hijos después de ser padres"

Preguntamos a Carmen ¿Cómo pasa una de ser hija a ser madre? "Tener a mis mellizos y perder a mi madre después me han enseñado muchas cosas, sobre todo a valorar cosas que daba por sentado y a quitarle importancia a las cosas que no la tienen".

"Las cosas más importantes de la vida se aprenden sobre la marcha -añade-, y uno ni siquiera es consciente de ese aprendizaje hasta más tarde. Después de ver Amarradas, un amigo me envió una cita apócrifa erróneamente atribuida a Gabriel García Márquez, en la que decía que "Los seres humanos sólo aprendemos a ser hijos después de ser padres". Es exactamente lo que sentí hacia mi madre cuando tuve a mis propios hijos, más aún imaginando cómo debía sentirse mi madre sabiendo que se marcharía antes de tiempo".

"En el corto se reflejan muchas cosas desde el punto de vista de Hija y también desde el de Madre -continúa la directora-. Como hija he querido reflejar esa lucha interna entre el ansia de libertad y de separación de mis padres, la culpabilidad de hacerlo y la necesidad de su protección. Como madre empiezo a vislumbrar cómo será vivir ese proceso, aprender a soltar amarras cuando todos tus instintos te llevan a querer aferrarlos y protegerlos siempre".

Fotograma de 'Amarradas'

Preguntamos a Carmen si ser padres significa cometer errores y saber pedir perdón y perdonar los de nuestros hijos. "Ser padres significa todo eso, y también perdonar los errores de nuestros padres. Cada padre o madre vive su propia experiencia, por supuesto, igual que cada hija o hijo vive la suya, pero hay lugares comunes que todos hemos oído hasta la saciedad y que sólo comprendes de verdad cuando eres tú quien los transita. Mi obsesión para con mis hijos es que sean felices y que se sientan queridos. Sé que cometeré infinitos errores, pero lo haré lo mejor que pueda y lucharé por mantener con ellos una buena comunicación, que es la única forma de saber cómo se siente el otro, qué necesita y qué no necesita".

"Y en cuanto a perdonar los errores de mis hijos... en eso consiste el amor incondicional que les debemos, ¿no?"

En el corto también vemos como las madres despiden a sus hijas cuando se hacen mayores y quieren volar solas. "¡Qué remedio! -asegura-. Esa será la parte más dura del viaje, pero es una parte necesaria del proceso y sé que me llenará de orgullo ver cómo se convierten en personas independientes y valientes. En ese momento hay que acordarse de cuando éramos hijos, que no es fácil, y respirar hondo (risas). La forma en que Madre comprende cuál es su lugar y respeta el espacio de Hija en el corto es mi formulación del deseo de cómo me gustaría actuar como madre, y también un agradecimiento a mi madre por su generosidad".

Fotograma de 'Amarradas'

"Siempre me han fascinado las peculiaridades de los cuerpos"

En Roberto ya nos presentaba cuerpos alejados de los habituales cánones de belleza que la sociedad nos sigue inponiendo, algo que repite en Amarradas. "Como creadora siento que tengo una responsabilidad con el público, y quiero contribuir con historias que muestren diversidad en el sentido más amplio posible".

"Siempre me han fascinado las peculiaridades de los cuerpos, las historias que cuentan -añade-. Y para mí esas características están muy ligadas con el amor que sientes por las personas que los habitan. Uno de los conceptos que quería explorar en Roberto es esa relación entre amor (no necesariamente romántico) y belleza. En Amarradas he querido seguir profundizando en la belleza de los cuerpos reales y diversos, y también en la naturalidad de mostrarlos sin tratamiento ninguno. Tengo la sensación de que nunca he visto un cuerpo desnudo con michelines y estrías en una escena idílica, y me apetecía mucho reivindicar que los cuerpos "imperfectos" pueden estar en un contexto de belleza sin desentonar".

"La componente física del proceso de la maternidad también tiene un enorme peso en Amarradas, porque para mí ha sido una experiencia alucinante. Me preocupaba cómo iba a vivir la transformación de mi cuerpo, pero llegado el momento ha sido una experiencia preciosa. He disfrutado muchísimo del embarazo y de la lactancia (les di teta a mis mellizos hasta pasados los 3 años). Siento tanto amor y gratitud hacia mi cuerpo que sólo puedo ver lo hermoso que es y la belleza que hay en todo proceso, incluyendo el parto. Quería plasmar todo eso en el corto, y que el espectador también pensara en lo brutal y hermoso a la vez que es dar vida".

Fotograma de 'Amarradas'

"Me ha hecho mucha ilusión conseguir la nominación con este homenaje a mi madre"

Respecto a esa nominación a los Goya, a mejor cortometraje de animación, Carmen nos comenta: "Me ha hecho una ilusión enorme que este homenaje a mi madre haya conseguido la nominación, porque de alguna forma siento que es un regalo que comparto con ella. Mi madre era más farandulera que yo y me pesa no haber podido llevarla a la gala, porque hubiera disfrutado muchísimo. Pero como me he vuelto algo más espiritual, siento que sí estará conmigo disfrutando de esa noche tan especial".

Destacar también que Carmen ha cambiado completamente de estilo para este corto: "Una de las cosas que más me ha gustado del proceso es que Amarradas sea algo tan diferente de Roberto en cuanto a técnica y narrativa. He aprendido muchas cosas nuevas y he descubierto que eso es lo que más me gusta de emprender proyectos de este tipo. Pero al ser tan diferentes también se distingue más claramente los elementos en común, la marca de la casa podríamos decir. El tratamiento del cuerpo es uno de los rasgos comunes claramente, y también el tono optimista que tengo a la hora de afrontar historias altamente dramáticas. Y algo que también comparten ambas es un equipo maravilloso que ha hecho que la dirección y la producción haya sido un disfrute·.

"En Amarradas -continúa-, hemos conseguido un estilo muy particular que le aporta la honestidad y la verdad que el corto necesitaba. Desde los primeros bocetos salió este estilo sencillo, fresco y muy gráfico que necesitábamos para contar una historia que aborda temas tan complejos y sensibles sin trampa ni cartón. Sentí que un estilo más elaborado aportaría un artificio que se interpondría entre la historia y el espectador, y eso también se ha reflejado en el minimalismo de la BSO (de Fryluka Musical) y en el diseño de sonido (de Toni Mortero). El mayor desafío que hemos tenido ha sido conseguir que el espectador se olvide de que está viendo dibujos animados -y una madre que se reduce a una madeja de brazos- para creerse la historia y poder emocionarse".

Fotograma de 'Amarradas'

Sobre ese paso del 3D al 2D, Carmen añade: "No fue tanto una decisión sino una intuición hacerlo en 2D y utilizar un estilo más artesano, más imperfecto y humano. El vértigo vino después a la hora de abordar la producción, pero tuve la suerte de encontrar un equipo maravilloso liderado por José Manuel Palenzuela (director de arte y de animación) que lo hizo posible".

Destacar los bellos colores del cortometraje. "También desde el principio sentí que el corto pedía una paleta intensa que le aportara una entidad propia y que nos ayudase a subrayar la evolución emocional de la historia. Los colores de Amarradas redundan en esa idea de celebración de la vida que pretende ser el corto".

"Pensando en el color de piel de los personajes -añade-, quisimos utilizar opciones no realistas para eliminar el contexto racial por un lado, y por otro para tener una mayor libertad artística a la hora de seguir jugando con esa paleta vívida y con la composición en algunas escenas (como la escalera de color que se marcó nuestro director de arte en la escena del trío)".

Fotograma de 'Amarradas'

Un estupendo equipo

Para hacer realidad este corto tan personal, Carmen Córdoba ha contado con un estupendo equipo. "Destacaría la unidad, el cariño y el respeto que hemos tenido en el equipo, y que como directora me ha enriquecido tanto".

"Del equipo de Roberto he rescatado a grandes profesionales y ahora amigos como son Fryluka Musical, compositor de la banda sonora y Toni Mortero, que se ha encargado de las secuencias del cosmos realizadas en 3D y de su integración con el 2D. Ha sido muy bonito sentir esa complicidad y respeto mutuo que traíamos de la experiencia anterior. También ha sido muy especial seguir contando con Daniel Martínez Lara, director de la escuela de animación PepeSchoolLand, como asesor y formador del equipo de animación".

"Y sentir cómo la familia crece con nuevos profesionales con los que seguir trabajando en próximos proyectos. Estoy especialmente agradecida por haber contado con Bernardo Moll Otto como montador, que me ha enseñado muchísimo sobre cine y montaje, y con el que he hecho mucha terapia y un amigo para siempre. Y por supuesto quiero destacar al equipo de animación, encabezado por José Manuel Palenzuela, que ha llevado la dirección de arte y de animación y también ha animado; Carmen Gómez Saralegui, animadora; Uxue Artetxe, artista de clean up y color, y Sara Esteve artista de clean up y color que también se arremangó para ayudarme con la composición y los últimos detalles de final de producción. El cariño que todo el equipo ha puesto se refleja en el resultado y llega al espectador".

Carmen Córdoba

Prepara dos largometrajes, uno ambientado en el universo de 'Amarradas'

No sabemos si conseguirá el Goya pero lo que está claro es que Carmen Córdoba tiene muchos proyectos interesantes. "Este año va a ser el año de los largometrajes para mí (risas). Esperamos completar la financiación de Un mundo propio durante este año y comenzar la producción entre finales de 2023 y principios de 2024, y no puedo estar más impaciente. Un mundo propio cuenta la historia de una joven provinciana de familia acomodada que quiere ser pintora en la España de 1929, cuando las mujeres no podían ni viajar en tren sin la compañía de un hombre. En esos años precisamente convivieron los movimientos sufragistas y feministas con las corrientes artísticas e intelectuales de la vanguardia en las que surgieron muchas figuras femeninas que apenas aparecen en los libros de historia o de arte. Nuestra película reivindica la memoria de estas mujeres que lucharon y revolucionaron la sociedad, y tendrá como principal escenario un Madrid moderno en el que todo era posible. Es una historia maravillosa escrita por Marisa Simon-Moore e Irene Rodríguez, y producida por Nico Matji (Saga Tadeo Jones) desde La fiesta".

"Mientras llega el momento de arrancar la producción -concluye Carmen-, estos meses estoy centrándome en la escritura y desarrollo de un largometraje en el universo de Amarradas. Después de un año muy intenso siento que estoy muy conectada con mis emociones y con todo lo relativo a la maternidad y a la feminidad, y quiero seguir explorando temas que no cabían con tanta profundidad en el cortometraje. La escritura del guion es la fase más íntima y terapéutica de todo el proceso, y me encuentro en un momento perfecto para disfrutarla (y sufrirla). Espero darle un buen empujón a este proyecto durante 2023 y que pronto pueda compartir más detalles".

Cartel de 'Amarradas'