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EPA tercer trimestre

El paro repunta al 12,67% en el tercer trimestre pese a que la creación de empleo aguanta, con 77.700 trabajadores más

  • El incremento de la población activa, que marca su récord con 23,5 millones de personas, propicia el aumento del desempleo
  • Aunque se generó empleo, hay 60.800 parados más, la primera subida este trimestre desde 2012 si se exceptúa la pandemia

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El paro repunta al 12,67% en el tercer trimestre pese a que la creación de empleo aguanta, con 77.700 trabajadores más

El final del verano, después de una buena temporada turística que se ha prolongado hasta bien entrado septiembre, ha dejado una sensación agridulce para el mercado de trabajo español. El paro, pero la creación de empleo mantuvo cierto impulso, con 77.700 ocupados más, por encima incluso de las cifras prepandemia, a pesar de la incertidumbre que planea sobre la situación económica.

Así se desprende de la Encuesta de Población Activa, publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y que, en términos de paro, ofrece sus peores resultados en una década, a excepción del año 2020, cuando el país todavía trataba de recuperarse del impacto inicial de la pandemia. Si se obvia ese verano anómalo, la economía española siempre había logrado reducir el desempleo entre julio y septiembre desde 2012. Ahora, el número de parados se sitúa en 2.980.200, todavía por debajo pero ya cerca de los tres millones de personas.

Es un incremento coherente con el paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal, donde hay apuntados algo más de 2,94 millones de personas en busca de un empleo, después de tres meses consecutivos de subidas. Sin embargo, la economía ha seguido creando puestos de trabajo, de forma que el número de ocupados alcanza los 20.545.700, la cifra más alta desde el tercer trimestre de 2008 y a poco más de 200.000 trabajadores del récord histórico, los 20,75 millones que se alcanzaron en 2007.

La divergencia se explica, en su mayor parte, por el incremento de la población activa, que en el tercer trimestre de este año creció en 138.500 personas hasta superar los 23,5 millones, récord de la serie histórica. Hay más gente que nunca dispuesta a trabajar y, aunque la economía consigue generar empleos, no lo hace ya a un ritmo suficiente para impedir que el paro suba.

Un impulso que se agota

Esa misma tesis es la que abona el Gobierno, que defiende que el "fuerte incremento" de la población activa "refleja la confianza de los trabajadores en encontrar un empleo y explica la ligera subida del desempleo". Desde Moncloa también recalcan que el paro se ha reducido en 435.000 personas en el último año y que la tasa de desempleo es dos puntos inferior a la de entonces. Y destacan los efectos de la reforma laboral, que "han permitido reducir la tasa de temporalidad al 20,18%, su mínimo histórico".

En este sentido, el de la calidad del empleo, también es significativo que hay 273.900 personas más que trabajan a tiempo completo, mientras que los empleados a tiempo parcial bajan en este trimestre en 196.200, lo que deja en el 12,76% el porcentaje de trabajadores que no trabajan toda la jornada.

Pese a todas esas mejoras, la pérdida de impulso del mercado de trabajo es ya evidente. La creación de empleo respecto al mismo período del año anterior, que en los ultimos cuatro trimestres había rondado los 800.000 puestos de trabajo, se queda ahora en 514.700 más que en el tercer trimestre de 2021, lo que representa un incremento del 2,57%, cuando antes crecía por encima del 4%. Y en términos desestacionalizados, la ocupación baja un 0,06%, lo que en términos prácticos habla de un estancamiento de la generación de empleo.

Asimismo, el paro juvenil, que llevaba casi dos años bajando, aumentó entre julio y septiembre, con 71.500 desempleados más, lo que lleva la tasa de desempleo en esta franja de edad de nuevo por encima del 30%, hasta el 31,01%. Esto apunta a que el desempleo se ceba con quienes buscan su primer trabajo -hay 50.800 más que en el segundo trimestre, para un total de 362.500-, puesto que, aunque también sube el paro entre los trabajadores de 25 a 54 años, con 42.100 desempleados más, si que baja entre los mayores de 55 años, con 52.800 menos.

Se amplía la brecha de género en el mercado laboral

Por sexos, las mujeres fueron las grandes perdedoras del mercado de trabajo en el tercer trimestre: no solo contaron más paradas -hasta 79.300 nuevas desempleadas, hasta sumar un total 1.643.400-, lo que eleva su tasa de paro hasta el 14,84%, sino que se destruyeron 60.700 empleos femeninos. Esto implica que toda la creación de empleo fue masculina, con 138.400 trabajadores más que en el trimestre anterior.

De esta forma, se vuelve a ampliar la brecha de género en el mercado de trabajo: la tasa de paro entre los hombres baja y se sitúa en el 10,74%, tres puntos por debajo de la de las mujeres, y el número de ocupados asciende a 11.115.000, mientras el de ocupadas se reduce a 9.430.700.

Por sectores, la creación de empleo se concentró en los servicios, con 114.300 puestos de trabajo más, aunque la industria también generó otros 33.100. En cambio, la construcción perdió 9.400 trabajadores respecto al segundo trimestre, si bien la mayor destrucción se aprecia en la agricultura, que se deja 60.300 empleos y es el único sector económico que pierde trabajadores en el último año. En términos de paro, el único que mejora es la construcción, donde hay 14.900 personas menos buscando trabajo; todos los demás registran incrementos, especialmente acusado en los servicios, donde hay 85.700 nuevos desempleados.

Los hogares con todos sus miembros en paro vuelven a disminuir y marcan un nuevo mínimo histórico, por debajo del millón: son 977.400, lo que representa 12.900 menos que en el segundo trimestre. Y también hay 138.900 parados de larga duración menos, es decir, que lleven al menos un año buscando empleo, aunque siguen siendo 1,25 millones, más de cuatro de cada diez desempleados.

Baleares, motor del empleo en plena temporada turística

Los datos de la EPA por comuniudades autónomas vuelven a reflejar la importancia del sector turístico, al situar a Baleares como el principal motor del empleo en España durante el verano. La región insular fue la que más puestos de trabajo creó entre julio y septiembre (41.700 trabajadores más), la que más aumentó su ocupación (un 6,8%), la que más redujo el paro (22.500 desempleados menos) y la que menor tasa de paro registra: un 5,79% que le acerca al pleno empleo.

También Cataluña, con 38.800 nuevos puestos de trabajo, y País Vasco, que aportó otros 24.900, tiraron de la creación de empleo, aunque términos relativos destaca la aportación de Extremadura, que mejoró un 1,58% respecto al segundo trimestre, la tercera que más tres Baleares y País Vasco.

Por el lado del desempleo, Castilla y León fue la segunda región que más parados descontó, con 14.400 menos, mientras que los mayores incrementos se registraron en Madrid, con 38.300 parados más, la Comunidad Valenciana (23.300) y Murcia (17.600).

Hay ocho comunidades autónomas donde el paro ya está por debajo del 10%, mientras que las tasas de desempleo más elevadas se vuelven a registrar en Andalucía (18,98%), Canarias (17,73%) y Extremadura (15,85%).