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Cuando el dolor de regla impide trabajar: náuseas, vómitos y desmayos

  • La dismenorrea afecta especialmente a quienes sufren endometriosis, pero muchas veces no hay una patología detrás
  • Dos mujeres y una ginecóloga cuentan su experiencia a RTVE.es 

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Una mujer aguanta el dolor menstrual con antiinflamatorios y una bolsa de calor, en una imagen de archivo
Una mujer aguanta el dolor menstrual con antiinflamatorios y una bolsa de calor, en una imagen de archivo Getty

Cada mes, Iciar tiene la regla y con ella llega un dolor intenso. “No puedo estar erguida, me tengo que tumbar”, cuenta a RTVE.es, sobre cómo afecta a su trabajo. Es maestra y en alguna ocasión ha tenido que pedir permiso para irse a casa, pero otras muchas veces toca aguantar.

“Cuando sé que voy a estar así, aviso a los niños de que ese día van a tener que trabajar de forma más independiente, porque yo no puedo estar moviéndome. Tengo que estar centrada en controlar el dolor y ya está. No puedo levantarme de la silla”, afirma. A pesar de los antiinflamatorios que toma, durante el primer y segundo día de menstruación el dolor se atenaza en el vientre y acaba causándole un malestar general.

La mitad de las mujeres sufre reglas dolorosas, al menos una vez cada seis meses, y el porcentaje supera el 70 % cuando hablamos de jóvenes, según una encuesta de la consultora Kantar. Los datos que maneja el Ministerio de Igualdad son parejos, de acuerdo con una entrevista de la secretaria de Estado, Ángela Rodríguez, en El Periódico. Pero no todo el dolor de regla o dismenorrea es igual de intenso, por lo que el Gobierno prevé reconocer bajas por menstruaciones "incapacitantes", tal y como ha desvelado el borrador de la futura ley del aborto al que ha tenido acceso RNE.

El texto, que no es definitivo, contempla tres días al mes, prorrogables a un máximo de cinco si se justifica la necesidad mediante un informe médico. El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha advertido que es un tema "en discusión" en el seno del Consejo de Ministros y lo cierto es que está generando debate también fuera de él.

Las bajas por reglas dolorosas, a debate: ¿es necesario regularlo?, ¿estigmatiza a las mujeres?

Una de cada diez mujeres sufre endometriosis y sus fuertes dolores

No obstante, existe más consenso cuando se habla de un problema diagnosticado, como la endometriosis que sufre Iciar. Esto ocurre cuando el tejido del endometrio crece fuera del útero. "Puede afectar a toda la cavidad abdominal, pero lo que generalmente vemos es la afectación en los ovarios", explica la ginecóloga Jara Gallardo sobre la enfermedad, que va unida a un dolor intenso durante la menstruación y puede llegar a precisar cirugía.

La Organización Mundial de la Salud estima que el 10 % de las mujeres y niñas en edad reproductiva tienen endometriosis. En España, concretamente, afectaría a 1,7 millones de personas, el 25 % de ellas de forma grave, según cifra la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME).

En su tratamiento es habitual el uso de anticonceptivos. "Con ellos suelen mejorar, pero a veces los dolores siguen", reconoce Gallardo, con lo que eso conlleva en el día a día de las pacientes: problemas para hacer el mínimo esfuerzo físico, malestar... Iciar menciona también el "sangrado abundante" asociado a su dolencia y que, aunque es secundario, también ahonda en la incomodidad de sus dolorosos días de regla.

"En general es soportable, pero me gustaría poder irme a casa cuando no lo es"

Pero el dolor menstrual no se vincula siempre a una enfermedad y muchas mujeres lo tenemos asumido como parte del proceso. Se llama dismenorrea esencial o funcional cuando no se debe a ninguna anomalía o patología como la endometriosis. 

"Una vez me pasó viajando sola por trabajo. Estaba en el coche y se te junta el dolor, el sudor, los nervios... No podía hacer nada. Solo beber agua y abrir las ventanillas", cuenta María, que lo sufre a veces, a pesar de tomar la píldora y antiinflamatorios para controlar los dolores. "No son todas las reglas así. Creo que hay que ser honesto con el dolor que se tiene: en general es soportable, pero sí que me gustaría tener la posibilidad de poder irme a casa si me encuentro de esa manera", valora.

La ginecóloga Gallardo confirma que es un motivo de consulta habitual y suele surgir también en la evaluación de pacientes que acuden al especialista por otras razones. La mayoría se solventa con los llamados "medicamentos antiinflamatorios no esteroideos", como el ibuprofeno. Sin embargo, a veces el problema llega a las urgencias.

Son casos concretos en los que un dolor pélvico o abdominal "muy fuerte" aparece de repente y va acompañado de náuseas, vómitos y desmayos, en un cuadro que se aproxima al síncope. "Cuando quieren tomarse algo, ya están fatal y, entonces, tenemos que ponerles un analgésico por vía intravenosa", continúa la especialista. Serán solo unas horas, puntualiza, pero ese es a todas luces otro problema "incapacitante".

¿Se beneficiarían de la medida?

A pesar de reconocer los dolores, María tiene dudas de si realmente podría acogerse a estas bajas. "Como viajo por trabajo, muchas veces ni siquiera me pasa estando en mi puesto. Estoy en el coche o en hoteles. Y si estando enferma no he pedido volver, imagínate si les digo que me duele la regla...", confiesa.  "Ahora mismo no lo veo factible."

Por su parte, Iciar, que también admite resistirse a pedir una baja por este motivo, encuentra ventajas para ella. "Quizás sí puedes trabajar varias horas delante de un ordenador, pero no es lo mismo cuando eres responsable de un grupo de niños. Es muy difícil estando así". El debate -coincide con la doctora- está en cómo se aplicará y controlará la medida.

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