Enlaces accesibilidad
Guerra en Ucrania

Mueren la mujer embarazada y su bebé que fueron un símbolo del ataque a la maternidad de Mariúpol

Por
Muere la embarazada que fue evacuada tras el ataque al hospital materno-infantil de Mariúpol

Las imágenes de una mujer embarazada que el pasado jueves tuvo que ser evacuada de urgencia tras el cruento bombardeo de Rusia a un hospital materno-infantil de Mariúpol mostraron al mundo una de las caras más crueles e inhumanas de la guerra que se libra en Ucrania. Ella y su bebé se convirtieron en un símbolo del ataque a la maternidad, sin que la tragedia que anunciaba aquel rostro de pánico haya tenido finalmente un final distinto. Los médicos no han podido hacer nada por salvar sus vidas.

"¡Mátenme!", suplicó a los médicos cuando dijeron que su bebé no tenía vida

Tras el ataque aéreo contra ese hospital, la mujer fue evacuada rápidamente en camilla de aquel edificio derruido en el que otra persona más murió y 17 resultaron heridas. Con la mirada perdida y sin dejar de acariciar su tripa ensangrentada, la embarazada se dirigió hasta un nuevo punto sanitario con el único deseo de que alguien pudiera salvar la vida de su hijo.

"¡Mátenme!", suplicó a los médicos cuando le dijeron que no habían podido hacer nada y que el bebé había nacido sin vida.

La mujer, explican, se encontraba en estado de 'shock' y su estado de salud era muy grave. "Llegó con la pelvis aplastada y la cadera desprendida", cuenta el médico que le realizó la cesárea. Trataron de reanimarla durante 30 minutos, pero finalmente solo pudieron confirmar la muerte su muerte.

Ataque a la maternidad en Mariúpol: fallece la embarazada que fue evacuada de urgencia

La bloguera Marianna Podgurskaya ha dado a luz a su hija

El presidente ucraniano, Volódimir Zelenski, calificó de "atrocidad" y de "crimen de guerra" ese ataque en el que también resultaron heridas otras embarazadas que esperaban para dar a luz en el hospital. Entre ellas, la bloguera Marianna Podgurskaya, a la que se vio con la cara ensangrentada entre los escombros y a la que Rusia acusó de farsante.

Esta joven, que sí vive para contarlo, explica con su bebé, Verónica, en los brazos que estaban acostadas cuando todo salltó por los aires. Algunos lograron cubrirse y otros no, dice.

Como Marianna, otros muchos civiles ponen cara a la resistencia de una ciudad asediada desde hace días donde la luz se reserva para los hospitales, mientras la población se queda a oscuras.

En total, unos 400.000 civiles llevan días atrapados por los combates en el estratégico puerto de esa ciudad que está ubicada en el sureste del país, a orillas del mar de Azov, y donde la población también está privada de agua, alimentos y electricidad. La situación es límite allí y el escenario podría desembocar en una catástrofe humanitaria, según han denunciado en los últimos días las ONG que trabajan sobre el terreno.