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Figurantes: los grandes olvidados de la industria del espectáculo

 Reportaje   Diez minutos bien empleados  

  • El de la figuración es un sector marcado por la temporalidad, poca profesionalización y precariedad
  • Reivindican la actualización de un convenio que se firmó en 2016 y recoge aspectos muy básicos  

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Diez minutos bien empleados - Figurantes, protagonistas anónimos - 26/01/22

¿Qué sería de una escena de una boda, de un funeral, de una fiesta o simplemente un plano de una calle sin los figurantes? Cuando uno sueña con ser actor siempre lo hace a lo grande, pensando en ese papel protagonista que le encantaría llegar a interpretar. Pero también hay quién decide quedarse en un segundo plano y llenar de vida esas escenas que no serían lo mismo sin ellos. Los figurantes, ese trabajo al que muchos llegan por vocación, otros por necesidad de un dinero extra o simplemente de un ingreso, por esporádico que sea, en épocas de escasez.

El de la figuración es un sector, dentro del mundo audiovisual, marcado por la temporalidad, pero también por la poca profesionalización y la precariedad. Aquellos que deciden trabajar en esto viven pendientes de las convocatorias de las agencias, que median entre ellos y las productoras; del teléfono, para saber si han sido seleccionados para una nueva participación. En la mayoría de los casos esa llamada llega con pocas horas de antelación.

Un trabajo rodeado de interrogantes

Fernando Carpintero, Luis Miguel Ramírez y Antonio Vega son solo tres ejemplos de los miles de personas que cada día tratan de ganarse la vida como figurantes. Llevan años trabajando en este mundillo, como ellos le llaman. Empezaron por probar y poco a poco el gusanillo por la interpretación fue creciendo. Ahora tienen más asegurado su trabajo, pero su salario, al final de año, depende de muchos condicionantes.

Cuarenta y cinco euros brutos de media por ocho horas de trabajo, el salario bruto que cobra un figurante de media 

Cuarenta y cinco euros brutos de media por ocho horas de trabajo más una de comida. Es el salario bruto que cobra un figurante de media y que puede aumentar si tienes suerte y van dándote alguna responsabilidad más. Pequeñas partes, dobles para pruebas de luces o de sonido, una frase en alguna escena. Eso es un paso más, mejor pagado, pero más difícil de conseguir. Como lo es, en muchos casos, que les paguen los festivos y la nocturnidad.

Además, a esa precariedad e incertidumbre, los figurantes añaden la discriminación. Se sienten los grandes olvidados de un sector audiovisual más clasista de lo que les gustaría. Denuncian que hay sesiones de rodaje en las que incluso les ponen a comer aparte del elenco de actores o no les dan más que un bocadillo. Reclaman que su trabajo sea reconocido y que no se les trate como los últimos de la cadena, sin espacio ni siquiera en los títulos de crédito de las películas o series en las que participan.

Esto me suena. Las tardes del ciudadano García - Figurantes: pasar desapercibido para que brillen otros - Escuchar ahora

Un convenio que les ampare

Achacan la mayoría de sus males a la falta de un convenio que les ampare. El que hay actualmente se firmó en 2016, fue el primero y es muy básico, aunque desde la Unión de actores lo califican de éxito logrado en aquel momento. Ahora, o más bien cuando la pandemia lo permita, tocaría renovarlo, pero de momento no hay fecha en el horizonte.

A la espera de que este llegue ellos seguirán dando sentido a las escenas de anuncios y series. Ustedes, cierren los ojos e imaginen esa secuencia que tanto les gusta de una película y piensen. Además de los protagonistas, seguro que había algún que otro figurante.

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