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Condenado a 20 años de cárcel un profesor por abusos sexuales a cuatro alumnas menores en Córdoba

  • La sentencia lo inhabilita para "cualquier oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto regular con menores"
  • La Orden de Frailes Menores Franciscanos, a la que pertenece, ha anunciado que interpondrá un recurso

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Imagen de archivo de una niña que acude al colegio
Imagen de archivo de una niña que acude al colegio.

La Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a 20 años de cárcel a un profesor por un delito continuado de abusos sexuales a cuatro menores de 13 años "con prevalimiento de su situación de profesor de la mismas" cuando se encontraban en tercero y cuarto curso de educación primaria en un colegio de la capital cordobesa, según el escrito de la sentencia al que ha tenido acceso TVE.

Además, la sentencia condena al profesor, que es fraile, a indemnizar a dos de las menores con 5.000 euros cada una, con 3.000 euros a las otras dos víctimas y al pago de las costas procesales correspondientes a dicha condena. También a la pena de inhabilitación para cualquier oficio, sea o no retribuido, que "conlleve contacto regular con menores de edad" durante un tiempo superior en tres años a cada una de las cuatro condenas, de cinco años de cárcel cada una.

Los "tocamientos" se realizaron, según considera probado la sentencia, en una "pluralidad numerosa" de veces, lo que justifica la "calificación de los hechos en "la continuidad delictiva". En todos los casos, señala, el acusado "aprovechó las clases que impartía a las menores o sus actividades en el ámbito escolar con ellas cuando se quedaba en el recreo acompañándolas".

Cabe señalar que la Fiscalía había pedido inicialmente penas que sumaban 30 años de cárcel para el profesor, de unos 40 años de edad, que es fraile y estaba encargado de dar clases de Religión en un colegio de la capital.

La prueba fundamental, las manifestaciones de las víctimas

La Audiencia remarca que, en este caso, la prueba fundamental de cargo contra el acusado son las manifestaciones efectuadas por las víctimas del delito, indicando que "la correspondencia del relato en lo fundamental con lo primeramente relatado a la Policía, unida a la ausencia de móviles espurios que explicaran las imputaciones, permite atribuir a las exploraciones efectuadas en el juicio la persistencia suficiente para acreditar el relato que, en ella, efectuaron las menores".

Además, señala la existencia de otras pruebas, "alguna pericial e incluso la propia declaración del imputado", cuyo resultado no ha hecho más que "reforzar la fiabilidad del testimonio de las víctimas", asevera el tribunal, que pone de manifiesto que, en su declaración, el condenado proporcionó "plurales corroboraciones del relato de las niñas", relato en el que se encuentra "la verdad de lo acontecido".

Igualmente, el tribunal afirma que el procesado cometió los hechos punibles mediante el prevalimiento "de una situación de superioridad manifiesta que coartaba la libertad de las víctimas, supeditadas como estaban por la relación de maestro-discípulas en un marco en que la autoridad del primero resultaba patente", una superioridad que "le permitió realizar los tocamientos de índole sexual".

La Orden de Franciscanos recurrirá al TSJA

La Orden de Frailes Menores (OFM) Franciscanos, a la que pertenece el profesor, ya ha anunciado que interpondrá un "recurso de apelación", ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJA), contra la sentencia, según un comunicado difundido en su web, consultada por Europa Press.

La Provincia de la Inmaculada Concepción de la citada OFM Franciscanos ha dado a conocer que recurrirá el fallo judicial, al considerar que es "un deber ineludible conocer la verdad de los hechos denunciados".

Además, la Orden de Frailes Menores Franciscanos ha afirmado seguir "a disposición de las presuntas víctimas y sus familiares", lamentando "el daño que la misma denuncia haya causado", pero apelando, "no obstante, al principio constitucional de presunción de inocencia y a ser juzgado por una segunda instancia, a la que tiene derecho toda persona cuando la sentencia desfavorable aún no es firme".

En cualquier caso, la orden religiosa ha manifestado, su "firme voluntad de trabajar a favor de la protección de menores, previniendo y denunciando cualquier abuso sexual, de autoridad o de cualquier otra conducta punible, ejercidos o no por el personal de nuestros centros escolares y parroquias, sea sacerdote, religioso o seglar, como obliga y sanciona nuestro protocolo de prevención y actuación contra estos abusos".