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Coronavirus

Tímida acogida del plan de vacunación de Putin por la desconfianza de los rusos ante la Sputnik V

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14 horas - Los rusos desconfían de la vacuna Sputnik V porque no ha completado la fase III del estudio

La población en Rusia desconfía de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, que ha comenzado a suministrarse este fin de semana. Según una encuesta, solo el 30 % de los rusos estaría dispuesto a inyectarse este antídoto contra la COVID-19. Incluso, colectivos médicos consideran que no hay suficiente información del fármaco, que todavía no ha completado la última fase de ensayos clínicos. 

La campaña de vacunación, gratuita y voluntaria, no ha tenido la acogida que esperaban las autoridades, pese a que el presidente Vladimir Putin espera inmunizar a un millón de ciudadanos antes de que acabe el año.

Dado que los estudios no están terminados, por el momento han quedado excluidos los mayores de 60 años, que son los más vulnerables y se consideran prioritarios en la mayor parte de planes de vacunación, también en España. Del mismo modo, en la primera fase de la vacunación rusa, tampoco se suministran dosis a las personas con enfermedades crónicas, a las embarazadas o en periodo de lactancia.

Solo el 30% de los rusos está dispuesto a vacunarse contra la COVID-19

Poca afluencia en Moscú

Las inyecciones suceden a cuenta gotas en Moscú, donde solo 2.000 ciudadanos pasaron por uno de los centros de vacunación durante el primer fin de semana, según el alcalde. Un equipo de TVE ha estado en una de esas clínicas, donde algunas personas esperan para recibir las primeras dosis. La mayoría son empleados de la educación y la sanidad. "He leído varios artículos y confío en que es segura", ha asegurado Nicolai, dentista, en la sala de espera del centro médico. 

La poca afluencia de los rusos a la campaña de vacunación también se puede explicar, porque confían más en los medicamentos extranjeros y porque las autoridades han pedido a los vacunados que se abstengan durante 56 días de consumir alcohol.

Ensayos clínicos inacabados y mayor confianza en el exterior 

La vacuna, bautizada con el simbólico nombre de 'Sputnik V' en honor al primer satélite puesto en órbita por la Unión Soviética, no ha completado los ensayos clínicos de la fase 3, la última del estudio para determinar su eficacia y seguridad. Los pocos datos que han salido a la luz demuestran que sus estudios están menos avanzados que en el caso de los gigantes farmacéuticos occidentales. No obstante, el Centro Gamaleya, desarrollador de la vacuna, y el Fondo de Inversiones Directas de Rusia (FIDR), aseguran que el fármaco tiene una eficacia de más del 95 %.

Se trata de una vacuna que utiliza como vector un adenovirus humano, y en su desarrollo también participa el Ministerio de Defensa ruso. El Gobierno ha autorizado su administración y la da por desarrollada, después de menos de dos meses de pruebas con voluntarios. La excesiva rapidez de todo el proceso, sumada a una escasa ortodoxia científica, ha generado ciertos recelos en la comunidad internacional.

En cuanto a sus particularidades, las dosis deben guardarse al menos a - 18 grados bajo cero y se distribuyen en pequeños frascos que contienen suficiente cantidad para inmunizar a cinco personas. El precio para las dos dosis necesarias es de unos 20 dólares.

Los planes de vacunación masivos estaban previstos para comienzos de enero, sin embargo, el gobierno ruso ha acelerado su estrategia tras el anuncio de Reino Unido de comenzar con su vacunación masiva.

Recomiendan hasta 56 días sin beber alcohol

Según la prensa rusa, otro de los factores disuasorios está relacionado con que las autoridades advierten de que durante 56 días los vacunados no deberían consumir alcohol, una recomendación que llega en vísperas de la fiesta navideñas y en uno de los países donde el consumo es más elevado. 

"Dos semanas antes de la inmunidad con absoluta seguridad hay que dejar de consumir (alcohol). La formación de la inmunidad son 21 días entre las dos inyecciones y otros 21 después", ha informado Anna Popova, jefa sanitaria del Gobierno ruso, a la emisora de radio "Komsomólskaya Pravda" y recoge Efe, lo que hace un total de 56 días. 

Las autoridades han recordado que los que se vacunen deben cuidar su organismo con especial esmero durante ese periodo de tiempo si desean reforzar su sistema inmunológico ante el virus. "Si queremos que haya salud y autodefensa, hay que dejar que el organismo la forme. Por eso, ni antes, ni después, ni durante. Simplemente, nunca y en ningún caso", ha afirmado, sobre el consumo de vodka y otras bebidas alcohólicas, y ha recomendado acudir al médico si existen "molestias" por la abstinencia. 

En cualquier caso, Popova ha asegurado que el país está preparado para la vacunación masiva, en un país con más de 2,5 millones de positivos y 44.159 muertos.

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