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Condenado a cadena perpetua el cerebro del atentado en el metro de San Petersburgo

  • Fallecieron 16 personas a causa de la explosión y 64 resultaron heridas el pasado abril de 2017
  • El atentado causó además daños económicos por valor de 1,4 millones de euros a la empresa estatal que gestiona el metro

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Condenado a cadena perpetua el cerebro del atentado en el metro de San Petersburgo
Condenado a cadena perpetua el cerebro del atentado en el metro de San Petersburgo

El tribunal militar de Moscú ha condenado este martes a cadena perpetua a Abror Azímov, considerado el cerebro del atentado suicida contra el metro de San Petersburgo en abril de 2017, en el que fallecieron 16 personas.

Además, otros diez acusados, entre ellos Akram Azímov, hermano del autor intelectual del atentado han sido condenados a entre 19 y 28 años de cárcel, según ha informado la agencia TASS.

Los once estaban acusados de participar en una organización terrorista, llevar a cabo un atentado terrorista, apoyar actividades terroristas, producir y vender artefactos explosivos.

Los condenados también deberán pagar multas entre 500.000 y 800.000 rublos (unos 7.095 y 11.350 euros).

El abogado defensor de varios de los acusados, Marat Saguítov ha dicho a la agencia Interfax que no estaba de acuerdo con la sentencia.

"Defiendo a (Seiful) Jakímov, (Bahram) Ergáshev, (Azamjon) Majmúdov y (Majamadyusuf) Mirzaalímov. Considero injusta la sentencia y la recurriremos", ha indicado.

Dos artefactos explosivos

Jakímov y Ergáshev han sido condenados a penas de 19 años de prisión, y Majmúdov y Mirzaalímov a 20 años.

El 3 de abril de 2017 el terrorista suicida de origen kirguís Akbarzhon Dzhalílov llevó consigo dos artefactos explosivos al metro de San Petersburgo.

Dejó una bomba en una plataforma de una parada, si bien el artefacto fue encontrado, desactivado e incautado rápidamente.

El hombre consiguió detonar una segunda bomba en un vagón entre dos estaciones. Fallecieron 16 personas, incluido el terrorista suicida, y resultaron heridas otras 67.

El atentado causó además perjuicios económicos por valor de 1,4 millones de euros a la empresa estatal que gestiona el metro de la ciudad.

Hasta ese atentado, uno de los ataques más graves en Rusia tuvo lugar en diciembre de 2013, cuando dos suicidas mataron a 34 personas en una estación de tren y un trolebús en Volgogrado, antigua Stalingrado