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La ONG Lifeline desmiente a Italia y niega tener permiso para desembarcar en Malta

  • Según el primer ministro italiano, el barco atracaría en Malta e Italia acogería a parte de los migrantes
  • Malta investigará si el navío respetó las normas de derecho internacional mientras Macron se une a las críticas

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Los migrantes del Lifeline siguen en el mar a la espera de un puerto en el que atracar

El barco de la ONG alemana Lifeline con 234 migrantes a bordo ha desmentido durante la tarde del martes las informaciones que apuntan a que atracará en Malta, cuyo Gobierno guarda silencio. En un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, la ONG advierte de que ha recibido "un mensaje de las autoridades maltesas a las 18:00 horas en el que nos dicen que no tenemos permiso para entrar en sus aguas. Por tanto, no podemos confirmar lo que se está difundiendo en los medios".

El navío lleva seis días en el mar tras el rechazo de Italia a 30 millas de Malta y, este lunes, la tripulación advertía del malestar generalizado de las personas rescatadas por el mal tiempo en las últimas horas. El mensaje de la ONG, confirmado por su fundador, Axel Steier, a Efe, contradice así a las declaraciones del primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que ha asegurado que su homólogo maltés, Joseph Muscat, le había confirmado que el buque atracaría en Malta. Después, parte de los migrantes serían trasladados a Italia, según Conte, mientras que países como Portugal y Francia se han ofrecido a acoger a algunos.

"Italia hará su parte y acogerá una cuota de inmigrantes que están en el Lifeline con la esperanza de que otros países europeos hagan lo mismo", ha indicado el mandatario italiano. Añade que "coherentemente" con el principio de la propuesta avanzada en la pasada cumbre informal sobre inmigración por Italia "quien desembarca en las costas italianas, españolas, griegas o maltesas, desembarca en Europa".

Mejor suerte tuvo el centenar de migrantes del buque danés Alexander Maersk, que, por no tratarse de una ONG, sí pudo atracar el lunes en el puerto siciliano de Pozzallo.

Malta, Italia y Francia critican la actuación del buque

Además, Conte ha anunciado que Malta investigará si el buque ha violado las leyes de derecho internacional en su misión de rescate. Según el Gobierno de Malta, el barco "ignoró las instrucciones dadas, de acuerdo con las reglas internacionales, por las autoridades italianas", cuando estas les indicaron que no intervinieran en el salvamento porque lo haría la Guardia Costera de Libia.

El mismo mensaje ha transmitido el presidente francés, Emmanuel Macron, que se reunió el lunes con Conte. En su opinión, Lifeline "cortó la señal e intervino en contra de las leyes y la guardia costera libia", por lo que "juega al juego de los contrabandistas". Según Macron, que durante la crisis del Aquarius reprochó a Italia su actitud, "no se puede aceptar esta situación a largo plazo porque significa que ya no hay ningún control", ha sentenciado.

En paralelo, La Valeta ha rechazado la entrada en sus aguas del barco Aquarius, de SOS Mediterranée y Médicos sin Fronteras y de la ONG española Proactiva Open Arms, sin dar "ninguna explicación".